La endometriosis es una afección dolorosa, a veces debilitante, que afecta a 1 de cada 10 mujeres en edad reproductiva.
Está ligada al sistema inmune, al exceso de estrógenos, inflamación, la cual daña y destruye los óvulos de la mujer o el esperma del hombre.
La endometriosis es difícil de diagnosticar, pudiendo llevar incluso 7 años!
¿Qué es la endometriosis?
Ocurre cuando el tejido similar al endometrio, que normalmente se encuentra en el útero, crece en lugares fuera del útero, donde no debería estar.
La mayoría de las veces, este tejido endometrial fuera de lugar cae sobre los ovarios, las trompas de Falopio o el abdomen. Debido a que el tejido endometrial responde a los mismos cambios hormonales que desencadenan el ciclo menstrual, el dolor asociado con él seguirá el mismo ciclo que tu período.
Los síntomas más comunes de la endometriosis
La endometriosis se puede presentar de diferentes formas, por eso es tan difícil su diagnóstico. Aun así, los síntomas más comunes que te darán una idea para saber si tienes endometriosis son:
Dolor durante la ovulación, la menstruación y/o las relaciones sexuales
Desafortunadamente no hay una causa exacta, y es desconocida, pero según los estudios la dominancia estrogénica, la inflamación crónica, permeabilidad intestinal, exposición a toxinas o condiciones autoinmune repercuten negativamente a la endometriosis.
Las recetas antiinflamatorias y alimentos listados en este artículo ayudan a reducir la inflamación que lleva a sentir dolores, calambres y molestias punzantes.
Cómo tratar la endometriosis con la alimentación
Si bien cada caso es diferente, algunos de los tratamientos clásicos son la cirugía, analgésicos+anticonceptivas. Pero hay mucho más allá. Estudios muestran que la endometriosis se puede tratar eficazmente con una dieta antiinflamatoria, una alimentación para la endometriosis sería rica en nutrientes, que reduzca la inflamación, mejore la salud intestinal y los desequilibrios hormonales asociados con la enfermedad y alivie los síntomas.
Consejos para una alimentación para la endometriosis
Llena tu plato con ingredientes de origen vegetal
Verduras de hoja verde oscuro, crucíferas, verduras de raíz, frutos rojos y cítricos son ricos en micronutrientes, fitonutrientes y fibra, que ayudan a reducir la inflamación en el cuerpo, lo cual puede ayudar a reducir síntomas de la endometriosis.
Añade hierbas y especias antiinflamatorias
Cúrcuma, jengibre, ajo, canela, cacao, camomila, menta… todas son antiinflamatorias y ayudan a reducir el dolor asociado a la endometriosis.
La curcumina de la cúrcuma ayuda a inhabilitar el crecimiento de las células endometriales suprimiento la producción de estradiol (tipo de estrógeno)
Intenta añadir más hierbas y especias a tus comidas, tus sopas, tus batidos, tus ensaladas y a tus postres.
Evita el exceso de cafeína, azúcar y gluten
Si me sigues desde hace un tiempo, sabrás que soy una gran fan del «añade más» en vez de «retira o evita», pero la exposición habitual a estas sustancias pueden alterar el metabolismo de la glucosa/insulina dando lugar a desequilibrios hormonales.
La cafeína además supone un sobre esfuerzo para tu hígado, impactando a la habilidad de tu cuerpo de desintoxicarse y hace que haya un exceso de estrógenos en tu cuerpo.
El gluten puede incrementar la permeabilidad intestinal, causando inflamación y una respuesta inmune en el cuerpo que puede desencadenar en patologías autoinmunes.
Intenta sustituir el azúcar de las recetas por pequeas cantidades de dátiles, plátano, compota de manzana, cambia el café por te verde y sustituye el pan, la pasta o los cereales por opciones a base de trigo sarraceno, mijo, arroz, garbanzos…
Apoya tu salud intestinal
Estudios unen problemas intestinales y permeabilidad intestinal con endometriosis.
Potencia alimentos probióticos, yogur, kéfir, chucrut, kombucha de forma diaria para aumentar el número de bacterias buenas en tus intestinos.
Los estudios más recientes muestran que la endometriosis se puede tratar de manera efectiva con modificaciones en la alimentación y el estilo de vida, que resuelven los desequilibrios hormonales asociados con la endometriosis y reducen drásticamente los síntomas (estos métodos también son más saludables para ti sin tener efectos secundarios desagradables). Si bien la endometriosis puede ser una afección increíblemente dolorosa y debilitante para las mujeres, ¡espero que esta publicación también te haya mostrado que puedes disfrutar de recetas deliciosas y divertidas aun teniendo endometriosis!
Como con cualquier cosa, ten en cuenta que cada caso de endometriosis es diferente y deberás experimentar con lo que funciona mejor para ti.
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Como ocurre con la mayoría de las cosas relacionadas con la salud femenina, el tema de la caída del cabello en mujeres es algo que preocupa mucho y es algo complejo.
¿A qué se debe la caída de cabello?
Rara vez hay una única razón para la pérdida de pelo. Por ejemplo, el hipotiroidismo y los niveles inadecuados de la hormona tiroidea se encuentran entre las causas más comunes de pérdida de cabello.
Pero como decía, no hay una simple causa. Nuestra alimentación, el estilo de vida y el nivel de estrés de la persona afectan mucho a la caída del cabello. ¿Comes suficientes nutrientes? ¿Tienes una deficiencia de vitaminas/minerales que no está siendo cubierta por tu alimentación actual? ¿Estás estresada? El cortisol, la hormona del estrés, bloquea directamente la conversión de la hormona tiroidea. Cuando se trata de apoyar la salud del cabello y evitar la caída del cabello, debemos considerar diferentes áreas.
Alimentación y caída del pelo
La caída del cabello da miedo. Puede afectar directamente a tu auto-confianza, tu auto-estima, especialmente para las mujeres. Siempre queremos culpar a una hormona, obsesionarnos con un suplemento, una pastilla para la caída del pelo que debería estar tomando, etc. Sin embargo, muchas veces no nos enfocamos en lo más básico y fundamental para regenerar y renovar nuestra células: la energía.
Pregúntate, ¿está tu cuerpo recibiendo suficiente energía? ¿Está tu cuerpo usando esa energía adecuadamente? Esto es algo que se suele pasar por alto, pero es una de las primeras preguntas que deberíamos hacernos.
¿Qué entiendo por energía? Es la energía en forma de calorías que me proporcionan los alimentos que consumo: proteínas, carbohidratos y grasas.
¿Cómo puedes saber si estás comiendo suficiente?
Haz un seguimiento de tu comida durante 4 -5 días en alguna aplicación.
Busca tu gasto energético diario total con esta calculadora.
¡Compara los dos!
¿Estás consumiendo cerca de la cantidad que estás quemando? Si está comiendo mucho menos, es probable que esto añada estrés a tu cuerpo, lo que ralentiza tu metabolismo.
¿Cómo sabes si tu metabolismo está en un buen lugar?
Manos, pies y nariz calientes (no se enfrían fácilmente)
No sueles tener frío.
Te duermes fácilmente y duermes toda la noche
Estás de buen humor y tienes energía durante todo el día.
Tiene períodos regulares sin dolores premenstruales
¿En qué minerales y vitaminas para la caída de cabello debe focalizarte para ponerle remedio y evitarla?
Quiero destacar seis nutrientes esenciales para la salud del cabello: cobre, magnesio, vitamina A, vitaminas B, vitamina E y vitamina C. Cada uno de estos nutrientes juega un papel vital en la salud de tu cabello.
COBRE: ¿te sorprende que no sea hierro? El cobre nos ayuda a usar el hierro correctamente, lo que significa que necesitamos cobre para tener hierro disponible en el cuerpo. También nos ayuda a producir energía, la fuente número uno para el crecimiento del cabello. Las mejores fuentes de cobre incluyen hígado de ternera, ostras, camarones, cacao, vitamina C de alimentos integrales (cítricos), clorofila líquida)
MAGNESIO: particularmente para el cabello, necesitamos magnesio adecuado para convertir la vitamina D en el cuerpo en la forma activa y vitamina A. También ayuda a nuestro cuerpo a producir energía. El crecimiento del cabello requiere mucha energía. Las mejores fuentes de magnesio son los suplementos de glicinato/malato/bicarbonato de magnesio, aceite de magnesio, baños de sal de Epsom, verduras de hojas verdes cocidas y cacao.
VITAMINA A: ayuda a que nuestras células crezcan correctamente y ayuda a activar la vitamina D y los receptores tiroideos. Ambos son importantes para el crecimiento del cabello. Las mejores fuentes de vitamina A son el hígado de res, los lácteos y los huevos.
VITAMINA B: ayudan a nuestros cuerpos a crear glóbulos rojos y transportar oxígeno y nutrientes al cuero cabelludo para apoyar la salud y el crecimiento del cuero cabelludo. Las mejores fuentes incluyen hígado de res, carne roja, huevos, mariscos y proteínas animales.
VITAMINA E: ayuda a proteger nuestro cuerpo del estrés y también es un inhibidor natural de los andrógenos (hormonas masculinas). La mejor fuente es un suplemento de alta calidad.
VITAMINA C: al igual que la vitamina E, ayuda a protegernos del estrés, pero también es importante para la producción de colágeno, que ayuda a fortalecer el cuero cabelludo y mantener un cabello saludable. Las mejores fuentes de vitamina C son las frutas cítricas, también kiwi, pimiento rojo, perejil.
¿Cómo afectan tus hormonas a la salud del cabello?
Como he comentado, rara vez hay una causa única por la que se nos cae el cabello. Si nos fijamos en cómo nuestras hormonas afectan al cabello, veríamos cómo de complicado es de tratar.
La mayoría de las veces, la pérdida de cabello se atribuye a los niveles elevados de DHT, que es una hormona masculina (andrógeno) conocida por provocar la pérdida de cabello, el crecimiento de vello no deseado y el acné. Para algunas mujeres, este puede ser el caso; sin embargo, estudios muestran que cuando la DHT está bloqueada (es decir, no se eleva), la caída del pelo y, lo que es más importante, el crecimiento del cabello no mejora. Por esta razón, tenemos que mirar más allá de la DHT y los andrógenos.
¿Qué suele causar que tengamos niveles altos? Una mala función tiroidea.
Entonces, ¿qué conduce a una mala función tiroidea? Exceso de estrés (cortisol) y estrógenos, y progesterona inadecuada.
¿Es la DHT la única hormona en la que debemos centrarnos, o debemos observar también el estrógeno y la progesterona?
Creo que la progesterona es la hormona más importante cuando se trata de la salud del cabello y de evitar la caída del cabello. La progesterona nos protege del estrés e inhibe naturalmente la enzima alfa 5-alfa-reductasa, que convierte la testosterona en DHT. La progesterona también apoya la función tiroidea y nuestro metabolismo, lo que afecta la salud del cabello.
Una pregunta que quizás te estés haciendo es, ¿cómo puedo producir suficiente progesterona? Tendrás que ovular, comer suficientes alimentos densamente nutritivos, reducir el estrés y aprender a gestionarlo. Aquí es donde entran en juego la ingesta de energía y los nutrientes.
Si bien es tentador centrarse en desequilibrios hormonales específicos, la raíz de todo esto es la salud metabólica y el estado nutricional del cuerpo. Los conceptos básicos no son tan atractivos y no dan tanto juego a nivel de marketing, pero son necesarios para apoyar la salud del cabello y la salud general a largo plazo.
Conclusión
Como ves, la caída del cabello es algo complejo. Por lo general, no es solo una hormona la que está desequilibrada o una deficiencia nutricional. La mayoría por mucho que quereamos encontrar el remedio bueno, la pastilla mágica para la caída del cabello, se traduce en una combinación de muchas cosas y el cuerpo está estresado más allá de lo que puede compensar. Por eso tenemos que centrarnos en la base, en esa alimentación y esas vitaminas esenciales para un cabello sano y fuerte.
¿Te notas las piernas cansadas? ¿Sientes los tobillos y las piernas hinchadas?
Ya sea porque estamos sentadas durante mucho tiempo, porque cambios hormonales, porque hemos cogido un vuelo o por el calor, todo esto puede hacer que retengas líquidos. Tu cuerpo está compuesto por un 50-60% de agua. Cuando tu nivel de hidratación no está equilibrado, tu cuerpo tiende a retener agua.
Más concretamente, la retención de líquidos, también conocido como edema, sucede cuando el agua corporal, se queda retenida entre las células del organismo provocando esa hinchazón. Sucede principalmente en las extremidades, piernas, tobillos y pies o en las manos. Se caracteriza por una sensación de «embotamiento» y porque cuando presionas unos segundos sobre la piel, se forma una especie de hoyuelo blanquecino.
Muchas veces se confunde con un aumento de grasa corporal, porque vemos un incremento de volumen corporal, pero no es así, ese incremento de peso está derivado de la hinchazón y retención de líquidos, es agua y no grasa acumulada.
Cuando hablamos de retención de líquidos, no podemos dejar de mencionar el sistema circulatorio y el sistema linfático.
Cuando nuestras venas se dilatan, sea por la razón que sea, la sangre fluye con mucha más lentitud, termina por acumularse en los capilares. Por esto, la retención de líquido suele ir acompañada de pesadez y arañas vasculares. Además este enlentecimiento hace que el sistema linfático tampoco fluya como es debido y favorece la acumulación de líquido entre los tejidos, en vez de volver a la sangre.
¿Qué síntomas provoca la retención de líquidos?
Puede causar que te sientas más pesada de lo habitual y menos ágil o activa.
algunos de los sintomas visuales son:
Hinchazón de piernas, pies, tobillos, manos e incluso en la zona abdominal
Inflamación de cara, abdome y caderas
Articulaciones rígidas o entumecidas
Fuctuaciones en el peso corporal
¿Cuales son las causas de la retención de líquidos?
Hay muchos factores que pueden provocar la retención de líquidos. algunas son:
Viajar en un avión: la presión de la cabina y sentarse durante largos periodos pueden hacer que el cuerpo acumule más agua.
Estar sentado o de pie durante mucho tiempo: la gravedad hace que la sangre se mantenga en las extremidades inferiores. Es importante moverse a menudo para que la sangre circule. Si tienes un trabajo sedentario, fíjate una alarma para levantarte cada 30-60 minutos y dar unos pasos.
Cambios menstruales y fluctuación hormonal. Durante la fase lútea tendemos a retener más líquido, especialmente si sufrimos de exceso de estrógenos. También durante el embarazo es común o con la toma de pastillas anticonceptivas.
Algunos medicamentos tienen como efecto secundario los edemas. Por ejemplo la medicación para la tensión, quimioterapia, antiinflamatorios tipo AINE, medicamentos para el Parkinson.
Una alimentación basada en ultraprocesados, caracterizados por contener exceso de sodio.
Componentes genéticos que facilitan que ciertas mujeres sufran de forma más intensa la retención de líquidos.
Problemas de riñón o hígado
¿Cómo puedo eliminar o evitar la retención de líquidos?
Conociendo alguna de las causas, podemos intuir algunos de los remedios que nos pueden ayudar a eliminar o evitar la retención de líquidos. Principalmente las estrategias están enfocadas a mejorar el funcionamiento del sistema circulatorio y el sistema linfático.
Aquí especifíco los que más eficacia tienen
Hidrátate
Sí, puede parecer contraproducente, si retengo líquído ¿cómo voy a beber más agua?
El cuerpo es muy sabio y siente que hay deshidratación y por tanto falta agua, la retiene en tejidos corporales para evitar el déficit. Es por esto, que con una correcta hidratación será más complicado que acumulemos líquidos.
Lo ideal son 6-8 vasos de agua al día. Pero recuerda que también alimentos ricos en agua como las frutas y verduras nos hidratan, o los caldos y las infusiones. Y hablando de infusiones paso al siguiente punto.
Mima tu riñón
Plantas como el diente de león, la cola de caballo, hibiscus o el abedul favorecen el funcionamiento del riñón y ayudan a que no retengamos líquidos.
Disminuye la ingesta de sal
La sal está hecha de sodio y cloruro.
El sodio se une al agua en tu cuerpo y ayuda a mantener el equilibrio de líquidos tanto dentro como fuera de tus células.
Si a menudo comes alimentos con alto contenido de sal, muchos alimentos procesados, tu cuerpo puede retener agua. De hecho, estos alimentos son la mayor fuente dietética de sodio en la mayoría de las dietas occidentales (*) Este exceso hace que se retenga líquido en los tubolos renales para disminuir la cantidad de sodio en sangre.
Potasio y magnesio
Estos dos minerales son esenciales pues mantienen el volumen de la sangre y el equilibrio de líquidos, ayudando a disminuir la acumulación de líquidos. Esto se debe a que contraresta los efectos del sodio y evita que se retenga líquidos y se hinche, a la vez que incrementa la producción de orina.
Alimentos ricos en potasio son el plátano, aguacate, boniato y los tomates. Mientras que los frutos secos, el cacao, las verduras de hoja verde y los cereales integrales son fuentes de magnesio.
Frutos rojos
Arándanos, frambuesas, fresas, moras, grosellas… Son excelentes para favorecer el retorno venoso y mantener la integridad de nuestras venas. Son ricos en vitamina c que ayudan a formar colágeno y este a mantener la integridad de los vasos sanguíneos, evitando la ditalación excesiva.
Castaño de Indias
Estimula la circulación sanguínea.
Muévete
Tanto el sistema linfático como la sangre necesitan movimiento para fluir y evitar así el estancamiento y esa sensación de embotamiento.
Simplemente camina más, sube escaleras, baila, monta en bici, nada… lo que sea pero muévete. Es super efectivo para reducir la acumulación de líquidos en las extremidades y te hará sentir más ligera y de mejor humor gracias a las endorfinas.
Masajes linfáticos
De abajo a arriba presiona las piernas para ayudar que la sangre y la linfa fluyan.
Un cepillado en seco antes de la ducha hace maravillas. Elige uno de cerdas naturales de firmeza media-dura y masajea de pies a cabeza.
Si trabajas mucho tiempo de pie, te animo a utilizar medias de compresión, al principio puede parecer un poco incómodas, pero el objetivo de la compresión es contraer y prevenir la acumulación de líquidos.
Duchas de agua fría
Esto activa el sistema circulatorio, pues el frío contrae las venas y hace que la sangre fluya mejor.
Retención de líquidos y hormonas
Como he comentado al inicio, las mujeres sufrimos más de mala circulación y de retención de líquidos. Esto ose debe a que somos cíclicas y porque las hormonas desempeñan un papel importante en su desarrollo.
Por ejemplo, durante el embarazo, el cuerpo retiene más agua de lo normal, debido sobre todo a que nuestros vasos sanguíneos se dilatan para acoger mayor cantidad de sangre, y a los cambios hormonales. Pero esto es algo que tras el parto se suele resolver por sí solo. Si la inflamación es repentina y va acompañada de dolor de cabeza, vómitos y problemas de visión, cuidado porque podría ser un signo de preclampsia, es decir, hipertensión arterial durante el embarazo, y requiere atención médica inmediata.
Fuera del embarazo, la retención de líquidos está asociada al síndrome premenstrual, derivada de una mala gestión estrogénica. La falta de progesterona que contrarreste el efecto estrogénico en la fase lútea del ciclo, favorece la retención de líquido y la tensión mamaria típica del síndrome premenstrual.
La retención de líquidos es un problema de salud común que puede ser causado por una serie de factores, que incluyen la dieta, los ciclos menstruales y la genética. Algunos cambios en el estilo de vida, pueden ayudar a aliviar la retención de líquidos y que te sientas más ligera. Si necesitas ayuda más personalizada, estaré encantada de acompañarte.
Si no eres nuev@ por la web, sabrás que la comida es mu importante para mi, y que es esencial para nuestra salud. Lo malo que puede volver facilmente un factor estresante más y causar más daño que bien. Uno de los conceptos que defiendo siempre la alimentación o nutrición amable y que creo puede mejorar mucho tu relación con la comida, reducir el estrés y sumar en positivo a tu salud en general.
¿A qué me refiero con un enfoque de nutrición amable?
En lugar de utilizar un enfoque perfeccionista típico que se suele adoptar a menudo cuando se trata de la salud, utilizamos un enfoque más compasivo y realista que te ayudará mental, física y emocionalmente. Muchos enfoques de la nutrición convencional no son realistas para la mayoría de las personas que tienen un trabajo, una familia, enfermedades crónicas y otras responsabilidades. No quiere decir que no le hagamos caso, seguramente podamos aplicar algunos puntos y consejos a nuestra vida. De hecho, lo suyo sería averiguar qué es lo más beneficioso para ti, qué es lo que te ayuda a mejorar tu calidad de vida más rápido y avanzar a partir de ahí.
También es común en el enfoque tradicional, sentir que si no sigues una dieta o un protocolo a la perfección, todo se desmoronará y tus síntomas nunca mejorarán. Esto está muy lejos de la verdad. La nutrición amable tiene en cuenta que no tienes que ser perfecto y probablemente sea lo mejor para tu salud si no lo eres siempre (hola flexibilidad!) También te ayuda a aplicar principios y construir una caja de herramientas que puedes adaptar a los diferentes momentos de tu vida en lugar de seguir otra dieta estricta que inevitablemente dejarás y que harás que vuelvas a buscar otra para comenzar el círculo de nuevo.
Es importante recordar que la comida no soluciona todo.
Si bien hemos visto que los alimentos ayudan a mejorar ciertos problemas y transforman la vida de las personas, no lo solucionan todo. Entiendo por qué la gente piensa de esta manera, especialmente con el tipo de marketing de la industria de las dietas y la salud. No dicen que si comemos este alimento y eliminamos ese otro alimento, todos nuestros síntomas se resolverán. O que si tomamos suplementos x, y, y z nuestras hormonas se equilibrarán y estaremos curados. La verdad es que puedes comer tan perfectamente como quieras, pero aun así luchar con problemas de salud debido a otros factores como el estrés.
Nuestra relación con la comida y nuestra propia imagen corporal a menudo son ignoradas y lamentablemente son parte de la ecuación, porque pueden contribuir negativamente a nuestro estrés.
Es importante considerar cuánto estrés te está causando seguir una dieta o un protocolo al pie de la letra. Si trabajar en tu salud te estresa, es probable que necesites un enfoque diferente. Dar un paso atrás para ver realmente lo que te está ayudando, lo que te hace sentir bien y lo que puedes dejar de lado puede ser realmente útil. A veces nuestros síntomas no se deben a la comida en si.
Cómo practicar un enfoque de nutrición amable
El principio principal detrás de la nutrición amable es que no hay alimentos que sean buenos o malos, pero los alimentos tienen un valor nutricional diferente. Por ejemplo, una naranja tiene más vitamina C que una barra de kit kat. No eres una buena o mala persona si comes ciertos alimentos. Si sufres de una condición de salud crónica o un problema de salud en el que está trabajando, es útil agregar más alimentos ricos en nutrientes para apoyar tu cuerpo, pero no tenemos que eliminar los alimentos menos ricos en nutrientes. Y absolutamente no tenemos que comer «perfectamente».
Muchas veces con la nutrición amable tienes que comenzar deconstruyendo lo que crees que sabes sobre los alimentos.
Muchas personas tienen muchos mitos en torno a lo que deben o no deben comer. Comprender el proceso de pensamiento detrás del debería y desglosarlo puede ayudar a neutralizar ese alimento para usted. Por ejemplo, muchas personas quieren limitar los carbohidratos porque creen que los harán subir de peso y provocarán un nivel alto de azúcar en la sangre. Si deconstruimos esto, veremos que los carbohidratos se descomponen en glucosa en el cuerpo, que es la fuente de combustible preferida de nuestro cuerpo. Si evitamos este macronutriente por completo, eso no es beneficioso para nuestra salud. Ahora podemos ver que los carbohidratos no son malos y esto neutraliza este alimento.
Muchas veces puede confundirse la alimentación intuitiva y la nutrición amable. Y aunque tienen muchas cosas en común, hay que recalcar que comer intuitivamente y comer «todo lo que quieras» debe incluir comer alimentos que sabes que también ayudarán a tu salud. No tiene que ser un todo o nada.
A veces muchas personas quieren comenzar a comer intuitivamente pero no son capaces de sentir sus señales de hambre y saciedad porque tienen problemas de salud subyacentes como hipotiroidismo, síndrome de ovario poliquístico, endometriosis o han estado comiendo poco durante mucho tiempo. Terminan sintiéndose peor, más confundidos y más tentados a volver a una dieta estricta. Podemos comer alimentos que sabemos que tienen beneficios específicos para la salud sin obsesión y darnos permiso para disfrutar también de otros alimentos.
En resumen, debemos desaprender las reglas alimentarias, dejar de lado una mentalidad perfeccionista y aplicar los principios que funcionan mientras dejamos el resto.
¿A mitad de tu ciclo menstrual notas cierto dolor en la zona de los ovarios? Que sepas que no estás sola.
Mucho se habla del dolor premenstrual, pero un gran número de mujeres experimentan también una ovulación dolorosa. ¡Veamos por qué pasa!
La ovulación ocurre aproximadamente a la mitad de nuestro ciclo menstrual. Es el proceso por el cual un óvulo se libera de uno de los ovarios. De hecho la ovulación es el punto culminante de nuestro ciclo, y no tanto la menstruación como pensamos. La ovulación da lugar a la producción de progesterona. Sin ovulación, la progesterona no puede equilibrar el estrógeno.
Después de la menstruación, nuestro folículo se prepara para liberar un óvulo. El estrógeno aumenta durante este tiempo y luego alcanza su punto máximo; este pico estimula la liberación de la hormona luteinizante o LH, que le dice a nuestro ovario que libere un óvulo. Algunas mujeres sienten dolor en uno de sus ovarios cuando ocurre; se manifiesta como dolor en un lado de la parte baja del abdomen.
A veces, también se experimentan otros síntomas como migrañas, dolores de cabeza, dolor lumbar, dolores musculares, etc., Como ves, muchos dolores coinciden con los dolores que experimentamos antes de la menstruación ¿Qué tienen en común todos estos tipos de dolor? Pues que todos son generados por los estrógenos.
¿Por qué los estrógenos causan dolor? Los estrógenos aumentan la inflamación, lo que conduce a más prostaglandinas y más dolor. El estrógeno también aumenta los espasmos vasculares en nuestros músculos, lo que provoca calambres durante la ovulación o justo antes de nuestro período.
Se supone que el estrógeno aumenta antes de la ovulación: así es como ovulamos y necesitamos suficiente, pero cuando tenemos demasiado, puede provocar inflamación y dolor.
¿Qué contribuye al exceso de estrógeno?
Hagamos un desglose de las áreas que pueden provocar desequilibrios de estrógeno y problemas como el dolor de la ovulación (ya sea muscular o migraña/dolor de cabeza).
Función hepática deficiente: nuestro hígado procesa los estrógenos. Si el hígado está congestionado y saturado de toxinas, puede tener problemas con la desintoxicación de estrógenos. Esto puede conducir a niveles altos de estrógeno incluso si tu nivel inicial de estrógeno es bajo, porque tu cuerpo no los está procesando, eliminando bien.
Deficiencias de nutrientes: la falta de vitaminas B, magnesio, vitamina C, aminoácidos, vitamina E y otras puede conducir a una función hepática deficiente, a una mala gestión del azúcar en la sangre y a un metabolismo lento, todo lo cual conduce a una acumulación de estrógeno.
Exceso de estrés/cortisol: a medida que aumenta el cortisol, aumenta el estrógeno. Tanto el estrógeno como el cortisol son perjudiciales para la función tiroidea y pueden provocar desequilibrios hormonales.
Mala Digestión: para descomponer y absorber los nutrientes de nuestros alimentos, necesitamos una producción adecuada de ácido estomacal, enzimas digestivas y bilis. El estrés, altos niveles de estrógeno y una tiroides lenta, ralentizan todo este proceso. Esto puede conducir a una eliminación inadecuada de estrógeno del intestino y estreñimiento.
Azúcar en la sangre desequilibrada: tener picos de azúcar en sangre, generan también picos de insulina, que hacen que bajen de golpe los niveles de azúcar en sangre, esto provoca mayor producción de cortisol, que derivará a un exceso de estrógeno y estrés dentro del cuerpo.
¿Cuánto dolor es normal durante la ovulación?
Es normal tener algunos calambres leves durante la ovulación. Esto es especialmente común después de dejar los anticonceptivos orales, después de haber tenido hijos o si estás sanando tu ciclo menstrual después de haberte diagnosticado SOP. Si esos calambres son tolerables y solo te indican que estás ovulando, entonces no te preocupes.
Por el contrario, si tienes un dolor extremo y está afectando tu vida, entonces sí, ponte manos a la obra para gestionarlo. Después de la píldora, el posparto y después de recuperar tu ciclo cuando tienes SOP, el dolor debería disminuir en tres ciclos. Si esto no sucede, habla con su ginecólogo sobre los siguientes pasos que puedes dar para mejorar.
¿Y que pasa con la ansiedad y los cambios de humor?
Junto con el dolor que puede provenir del exceso de estrógeno, los cambios de humor y la ansiedad también pueden presentarse durante esta fase. Cuando tenemos un aumento en los niveles de estrógeno, luego suele seguirle una caída también grande y significativa, que provoca esa ansiedad.
Consejos para reducir el dolor de la ovulación
Equilibra tus niveles de azúcar en sangre
Asegúrate que tus comidas contienen suficiente proteína de calidad, grasas saludables y carbohidratos de absorción lenta.
Reduce el estrés
Ya se que no es fácil, pero incluso dar un pequeño paso para reducir la cantidad de estrés en tu día a día o cambiar tu mentalidad te será muy útil.
Apoya tu hígado
Come verduras de hoja verde que estimulan la desintoxicación hepática. Coma alimentos ricos en vitamina C que son antioxidantes. Prioriza una buena calidad de sueño.
Come de forma consciente
Una buena digestión depende de tu sistema nervioso parasimpático. Cuando estamos estresados o distraídos, no digerimos tan bien la comida. Esto puede provocar una mala digestión y problemas intestinales que contribuyen al exceso de estrógeno.
Reduce los estrógenos exógenos (los de tu entorno)
Comience a utilizar productos de higiene y cosmética natural. Pásate a los tampones y compresas de algodón ecológico, a la copa menstrual. Utiliza desodorante sin aluminio ni disruptores endocrinos. Pásate a una rutina facial más sencilla con aceite de coco u otros productos naturales.
Todo esto ayuda a tener una ovulación más saludable y regular y a la producción de progesterona. Tener suficiente progesterona es la clave para que las mujeres experimentemos buena salud y un ciclo menstrual y una ovulación saludables.
¿Estás nerviosa porque vas a dejar de tomarte la píldora o te vas a quitar el DIU? Te entiendo. Puede dar cierto miedo el no saber cómo tu cuerpo va a responder, si tendrás ciclos regulares, si te saldrá acné, si te dolerá la regla…
Pero una vez que comprendas cómo funciona tu ciclo, reconectes con los ciclos naturales de tu cuerpo y recuperes tu cordura verás como realmente merece la pena!!
¿Qué necesitas saber antes de dejar los anticonceptivos?
Para dejar los anticonceptivos con el mínimo de efectos secundarios y recuperar tu ciclo menstrual, hay cuatro áreas en las que quieres centrarte:
Gestión del estrés
Apoyo hepático
Equilibrio de minerales
Microbiota saludable
Cubrir deficiencias nutricionales
Vamos a detallarlos cada uno de ellos y dar consejos de los que puedes hablar con tu médic@ antes de dejar los anticonceptivos. Pero antes de meterme con ello, me gustaría aclarar que no es malo dejar los anticonceptivos de golpe, aunque no sería lo ideal, si puedes planificarlo, trabajar primero unas semanas en tus cuerpo, en tus hormonas, el trance será mucho mejor. Por lo que todo esto que mencionaré puedes llevarlo acabo igualmente si continúas con el uso de los anticonceptivos.
GESTIÓN DEL ESTRÉS
La píldora es un estresor crónico y de bajo grado para el cuerpo. ¿Cómo la píldora genera estrés?
La «inyección» de hormonas diaria a la que sometes al cuerpo con la píldora conduce a una cascada de estrés en el cuerpo, que funciona de la siguiente manera:
Cuando estás con un anticonceptivo, tu cerebro le dice a las glándulas adrenales que hay inflamación y entonces liberan cortisol. Este cortisol ayuda a reducir la inflamación. La proteína vinculante del cortisol, coge ese cortisol y este ya no puede hacer su trabajo.
La inflamación entonces va a más y continúa este proceso de forma diaria con cada dosis de pastillas o de hormonas.
Con el tiempo, llega un punto en el que la comunicación entre cerebro y glándulas deja de funcionar correctamente. Esto lleva a la fatiga post píldora, a desequilibrios intestinales, problemas de la tiroides y deficiencias nutricionales.
Cuando decidas dejar los anticonceptivos, siempre recomiendo dejar una semana el ejercicio intenso, dormir todo lo que puedas y evitar añadir estrés tanto como puedas.
Utilizar herramientas de gestión del estrés puede ayudar a tener una buena salud hormonal a largo plazo. Algunas de las cosas que a mi más me ayudan a reducir los niveles de estrés son:
Salir a dar un paseo
Leer una novela
Respirar profundamente
Hacer una lista de las cosas por las que estoy agradecida
Hablar con mi pareja
Cocinar
Darme una duchA
APOYO HEPÁTICO
Cuando dejamos de tomar hormonas sintéticas, comenzamos a producir nuestras propias hormonas de nuevo. Esto significa que tu hígado tiene un doble trabajo para limpiar y eliminar completamente todas las hormonas de los anticonceptivos además de las tuyas propias
Los anticonceptivos además agotan algunos nutrientes que el hígado necesita para funcionar adecuadamente
Por lo que ayudar a tu hígado es esencial en este proceso.
¿Cómo puedes ayudarlo?
Incrementando el consumo de brócoli un excelente desintoxicador hepático que elimina especialmente el exceso de estrógenos. Además también espárragos o alcachofas, diente de león.
Moverte, sudar ayuda a eliminar toxinas
Beber suficiente agua con electrolitos (sal, limón y bicarbonato por ejemplo)
Reducir la exposición a tóxicos provinientes de los productos de higiene íntima
Cepillado en seco, hace que nuestra circulación se active
EQUILIBRIO DE MINERALES
Lo que más se suele dar es un exceso de cobre y de hierro
Cosas que ayudan a reequilibrar el cobre:
Incluye alimentos ricos en cobre y vitamina A en tu alimentación: hígado de ternera, yema de huevo, cacao, cítricos…
Incluye alimentos ricos en vitamina C: cítricos, perejil, fresas, pimientos
Replantéate la suplementación de vitamina D, pues puede que empeore tus niveles de potasio y magnesio.
Cuando el cobre no está disponible para su uso, porque estamos tomando anticonceptivos, el hierro se desregula. El hierro tiene un sistema de reciclado que requiere de ciertos nutrientes como el cobre y la vitamina A para que funcione.
Otra cuestión a tener en cuenta es si el anticonceptivo que tomas, también contiene hierro.
Por último, si tienes o no un sangrado por deprivación con el anticonceptivo puede impactar tus niveles de hierro. Las mujeres absorben más hierro que los hombres y esto no desaparece cuando tomamos anticonceptivos o si dejamos de tener la regla. La única forma que tenemos de eliminar hierro es mediante los sangrados. Normalmente, las mujeres sangramos cada mes durante nuestro ciclo. Muchas mujeres experimentan menos sangrado, menos frecuentes o no sangran nada cuando están con anticonceptivos. Esto lleva a una acumulación de hierro.
MICROBIOTA SALUDABLE
Los anticonceptivos causan disbiosis o desequilibrios en la microbiota. Esto crea un entorno beneficioso par alos patógenos, parásitos y levaduras para proliferar.
Estos hacen que tu sistema inmune se active. Si no se gestiona, tu sistema inmune te hará más susceptible de tener infecciones o sobrecrecimientos bacterianos.
Esta disfunción puede ocasionarte malas digestiones y mala absorción, sensibilidades a ciertos alimentos y más estrés en tu cuerpo, lo cual dificulta más el equilibrio hormonal.
Tomar un buen probiótico mientras estás con los anticonceptivos es importante para reequilibrar esa microbiota. Al igual de importante es tomar alimentos probióticos y prebióticos.
Si tienes problemas digestivos como hinchazón, o reacciones en la piel como acné, eczemas… después de tomar alimentos fermentados, esto es una clara señal de que el intestino no está bien y puede haber una intolerancia a la histamina.
CUBRIR DEFICIENCIAS NUTRICIONALES
los anticonceptivos a menudo dejan a nuestro cuerpo sin nutrientes tan esenciales como el magnesio, vitamina del grupo B, especialmente el folato y la B12, vitamina C, E, selenio o zinc.
Alimentos para recuperar el equilibrio nutricional
Magnesio
espinacas
acelgas
aguacate
chocolate negro
Caballa
plátano
Vitamina del grupo b
ternera
pollo
cerdo
hoja verde
Vitamina C
cítricos
pimientos rojos
Vitamina E
lácteos
semillas
aceite de oliva virgen extra
Selenio
ostras
gambas
bacalao
cerdo
ternera
pollo
shiitake
Zinc
hígado
ostras
ternera
cerdo
pollo
Vitamina A
hígados
yema de huevo
lácteos
¿Qué puedo utilizar como método anticonceptivo?
Personalmente, recomiendo el Método de conocimiento de la fertilidad (o método sintotérmico). Puedes aprender a usar este método anticonceptivo en las asesorías dietéticas. Este método no solo la ayuda a prevenir el embarazo (o a concebir si ese es tu objetivo), sino que también puede darme mucha información sobre tu salud y tus hormonas.
El Síndrome de Ovarios Poliquísticos es una condición con muchas variantes, en el que cada mujer experimenta los síntomas de una manera única y personal.
Un exceso de andrógenos es a menudo algo que se ve en las mujeres son SOP, muestran acné, hirsutismo o alopecia androgénica, y una analítica con niveles altos de testosterona, androstendiona, progesterona, DHEAS o dihydrotestosterona.
El exceso de andrógenos puede venir de los ovarios o puede venir de las glándulas suprarrenales, esto deriva a diferentes tipos de sop uno que es adrenal y otro que es más «ovarico».
Más de un 50% de mujeres con SOP tienen niveles altos de una hormona conocida como DHEAS. Este andrógeno es producido en su totalidad en las glándulas suprarrenales y el 80% de los DHEA también.
Los niveles de DHEAS suelen ser altos al nacer, pero luego disminuyen y permanecen bajos durante la niñez. Alrededor de los 9-11 años, la mayoría experimentamos un proceso llamado adrenarquia donde las glándulas adrenales se activan, antes de que comencemos a tener la menstruación.
Junto con la adrenarquia, viene un periodo natural de resistencia a la insulina para ayudar a crear grasa extra en el cuerpo y preparar así a la niña para la reproducción. Los niveles de DHEA siguen creciendo hasta mediados de la veintena, donde alcanzan el pico más alto. En los 30 comienzan a bajar.
Características del SOP suprarrenal
Una mujer con SOP adrenal se caracteriza por tener hiperandrogenismo, concretamente los andrógenos ováricos normales y los andrógenos suprarrenales, ese DHEAS elevados. Esta elevación n ose debe a tener la prolactina alta o hiperplasia suprarrenal congénita no clásica. Es más bien por una respuesta al estrés e forma excesiva o anormal.
Las mujeres con este tipo de SOP adrenal pueden tener ovarios que funcionan correctamente, pueden ovular regularmente y es posible que en una ecografía transvaginal no muestren morfología de ovarios poliquísticos. Puede o noque no tengan resistencia a la insulina
Lo que más destaca es que la mujer vive en estrés constante.
Beneficios del SOP adrenal
Sí, has leído bien. La variante adrenal del sop tiene algunos beneficios.
La resistencia a la insulina es algo preocupante en la mayoría de mujeres con SOP, pero no para las que tienen sop adrenal. Un nivel elevado de andrógenos adrenales protegen de peligros cardiovasculares y de sufrir resistencia a la insulina. No es soprendente ver que el exceso de andrógenos adrenales se encuentra en mujeres con menor proporción de grasa corporal, aunque por supuesto esto no siempre es así.
Otros beneficios de este tipo de SOP pueden aparecer con la edad, ya que los andrógenos suprarrenales se reducen conforme nos vamos haciendo mayores, lo que hace que disminuyan muchos de los problemas derivados del exceso de testosterona. DHEA-S puede aumentar el lapso de tiempo reproductivo y la fuerza muscular con la edad en las mujeres. De hecho, muchas mujeres que están tratando de concebir en sus últimos años toman suplementos de DHEA para aumentar el funcionamiento de sus ovarios. ¡Cuando tienes un SOP adrenal tienes esta ventaja de forma natural!
Causas del exceso de andrógenos adrenales
Todavía no se sabe a ciencia cierta qué causa un Sop por exceso de andrógenos adrenal. Pero sí que sabemos que una activación temprana en chicas jóvenes incrementa el riesgo de desarrollar SOP. Síntomas de una adrenarquia prematura incluyen la aparición temprana de vello púvico o en las axilas y sudoración en las axilas en edades muy tempranas.
Otra causa son los altos niveles de estrés durante el desarrollo del feto. algunos estudios muestran que niveles de DHEA son hereditarios hasta en un 67%.
¿Cómo el estrés impacta tu SOP adrenal?
Ante una situación de estrés, nuestra glándula pituitaria, estimulada por el hipotálamo, secreta la hormona ACTH.
Esta hormona ACTH estimula las glándulas suprarrenales para producir cortisol y adrenalina.
Además también produce andrógenos (DHEA, DHEAS y androstenedione). Estos ayuda a proteger el cerebro de los efectos negativos del cortisol y del estrés. Pero como hemos visto antes, estos DHEA también provoca los síntomas de andrógenos elevados típicos en el SOP.
Estas hormonas androgénicas (DHEA) no afectan la liberación de ACTH, a diferencia del cortisol, lo que significa que no existe un circuito regulador de retroalimentación que controle la secreción de andrógenos en las mujeres.
Esto significa que las mujeres que están bajo estrés crónico no solo tienen más oportunidades de niveles elevados de ACTH y, por lo tanto, de andrógenos elevados, sino que sus hormonas también pueden comenzar a reaccionar más severamente ante situaciones estresantes. También sugiere que una mayor cantidad de DHEA podría ser la forma en que el cuerpo protege al cerebro de los efectos a largo plazo del estrés crónico.
Lamentablemente el estrés crónico está a la orden del día. Largas jornadas de trabajo, falta de sueño, pensamientos negativos constantes, los hijos, la autoexigencia…
Combina esto con eventos traumáticos, enfermedades e infecciones agudas, disbiosis intestinal, y no es de extrañar que tantas mujeres acudan a mí quejándose de reglas irregulares, amenorrea, dificultad para perder peso, fluctuaciones de azúcar en la sangre, ansiedad y/o depresión, acné, fatiga crónica y desequilibrios hormonales.
La peor parte es que cuanto más estrés, más aumenta nuestras hormonas androgénicas, más se ve afectado nuestro peso, piel y crecimiento del cabello, y más luchamos para mejorar nuestra apariencia.
Para algunas mujeres, esto las lleva a restringir aún más su dieta, hacer dietas más intensas, hacer ejercicio con mayor frecuencia e intensidad y llevar sus cuerpos al borde del agotamiento. Es un círculo vicioso que veo constantemente.
Analíticas en sangre para detectar el Sop por exceso de andrógenos adrenales
DHEA-S (andrógeno producido solo por las glándulas suprarrenales, Si está alto para la edad, es un signo de exceso de andrógenos suprarrenales.
Testosterona total (principalmente producida por los ovarios)
Testosterona libre (la resistencia a la insulina hace que este marcador sea más alto, dejando más testosterona libre para activar los receptores)
Cortisol (a primer ahora de la mañana): las mujeres con exceso de andrógenos suprarrenales que tienen niveles más altos de cortisol necesitan abordar más sus niveles de estrés
Cortisol – urinario, Las mujeres con exceso de andrógenos suprarrenales que secretan más cortisol necesitan abordar sus niveles de estrés.
Cortisol – salival: 4 mediciones de cortisol en saliva a lo largo del día pueden proporcionar información sobre la función suprarrenal en comparación con el típico patrón circadiano.
Estas pruebas deberían poder encontrar el exceso de andrógenos suprarrenales y ayudar a descartar una condición rara que imita el SOP que se conoce como hiperplasia suprarrenal congénita no clásica (CAH).
Muchas mujeres con todos los tipos de SOP pueden tener niveles altos de 17-OH progesterona, pero las mujeres con CAH no clásica tienden a tener niveles marcadamente altos. Si este es el caso, el médico debe ordenar una prueba de estimulación con ACTH para hacer un diagnóstico definitivo.
¿Qué puedo hacer para el exceso de andrógenos suprarrenales?
Regula ritmos circadianos y gestiona el estrés
ueremos asegurarnos de tener patrones de cortisol normales y saludables. Esto significa tener un ritmo circadiano saludable.
Un patrón saludable normal de cortisol es alto en la mañana y luego disminuye a lo largo del día hasta que baja por la noche. El cortisol se mantiene bajo durante la noche, lo que nos permite permanecer dormidos. Luego, vuelve a elevarse por la mañana para despertarnos.
Como tal, se debe priorizar la calidad, la cantidad y el momento del sueño para las mujeres con exceso de andrógenos suprarrenales. 7-8 horas por noche es óptimo y es útil acostarse a las 10 p.m. si es posible.
Permítete relajarte y desconectarte de los dispositivos electrónicos, ya que la luz azul puede causar problemas con la percepción cerebral del día y la noche.
Gestión del estrés
Hay docenas de técnicas diferentes que pueden ayudar a reducir el estrés a diario. Algunas de las recomendaciones más conocidas incluyen cosas como la meditación, la respiración profunda, el yoga y el tai chi. Estas prácticas antiguas son herramientas efectivas que reducen las hormonas del estrés, y la meditación en particular es una que se puede hacer fácilmente todos los días.
Sin embargo, existen innumerables otras opciones para reducir el estrés, así que elige la que funcione mejor para tu personalidad y tu vida. Eso podría significar que tener una mascota como un perro o un gato, hacer algún voluntariado regularmente, apuntarte a algún curso, ¡o incluso comienza a colorear!
Cualquiera que sea su práctica de manejo del estrés, comprométete a hacerlo con regularidad. La meditación no te ayudará a reducir el estrés si solo lo haces una vez a la semana, y un libro para colorear en tu estantería acumulando polvo no va a reducir mágicamente tu cortisol.
Alimentación
Muchas recomendaciones convencionales para el SOP implican perder peso y aumentar la sensibilidad a la insulina, principalmente mediante la reducción de la ingesta de carbohidratos, la reducción de calorías y el aumento de la actividad física. Estas recomendaciones funcionan bien para la mujer que sigue una alimentación poco nutritiva, con exceso de procesados y deficiente en alimentos naturales.
Pero si estás siguiendo una dieta muy estricta baja en carbohidratos y tus síntomas empeoran en lugar de mejorar, es posible que seas una mujer cuyo cuerpo está respondiendo negativamente al estrés de la ingesta inadecuada de calorías y carbohidratos.
Primero, comienza evaluando tu consumo total de calorías. Si comes poco, hace mucho ejercicio y encima tienes una pobre imagen corporal y el deseo de perder grasa corporal, tenemos una bomba a punto de explotar.
Los déficits crónicos de calorías durante un período de meses o años aumentan las hormonas del estrés a medida que tu cuerpo trata de conservar energía y mantener estable el azúcar en la sangre. Asegúrate de no comer menos del 80 por ciento de tu necesidades calóricas estimadas diariamente si está tratando de perder peso, y considera tomar un descanso de cualquier déficit de calorías durante algunas semanas o meses.
Muy poca ingesta de carbohidratos puede tener impactos similares a las calorías inadecuadas, especialmente para las mujeres muy activas que realizan actividades que exigen glucosa como el levantamiento de pesas y CrossFit.
Comer una dieta equilibrada en macronutrientes y adecuada en calorías es un gran paso para muchas de las mujeres con las que trabajo en las asesorías dietéticas para mejorar su perfil hormonal.
Ejercicio
Nuevamente, la recomendación típica para una mujer con SOP es hacer más ejercicio. Pero si ya estás practicando CrossFit cinco días a la semana, corriendo 10 km a la semana o asistiendo a clases de entrenamiento intensivo a las 5:30 a. m. todas las mañanas, es posible que estés dañando tus hormonas al hacer demasiado ejercicio.
El sobreentrenamiento es más un síntoma de falta de recuperación, por lo que comer y dormir lo suficiente y tomar al menos uno o dos días de descanso por semana puede ayudar a minimizar el impacto de un alto volumen de entrenamiento y prevenir la alteración hormonal.
Suplementos y tratamientos
Muchos suplementos pueden ser beneficiosos para el tratamiento del exceso de andrógenos suprarrenales una vez que se gestiona bien la alimentación y el estilo de vida.
Los nutrientes básicos más importantes son clave, especialmente si los niveles de estrés son altos.
Aceite de pescado (ácidos grasos omega-3) Un aceite de pescado de alta calidad puede ayudar a aliviar la activación del eje hipotálamo-pituitario-suprarrenal mediante la disminución de los mediadores inflamatorios (Liu, 2013). Los ácidos grasos omega-3 también pueden reducir la activación del eje HPA (estrés) y disminuir la activación de ACTH durante el estrés (Liu, 2013. Jiang 2012). La ACTH es el principal estimulador de la liberación de DHEA-S, por lo que es crucial para las mujeres con SOP.
Rhodiola Rosea Un ejemplo de una hierba adaptogénica es la rodiola, también conocida como raíz dorada, y hay una variedad de formas de usar estas hierbas para tratar afecciones suprarrenales. Se ha descubierto que el ingrediente activo de la rodiola, el salidrosido, reduce la expresión de CRH en el cerebro y reduce significativamente los niveles de cortisol, mejorando así los síntomas depresivos y regulando el eje HPA (Yang, 2015). Rhodiola mejora las respuestas de estrés en el cerebro que se producen en respuesta a estímulos estresantes, particularmente aquellos que resultan en un estado de ánimo bajo o depresión.
Vitamina B5 y vitamina D: micronutrientes y microbioma En cuanto a los micronutrientes, la vitamina B5 (ácido pantoténico) es un factor clave en la regulación suprarrenal. Esta importante vitamina B a menudo es producida en cantidades significativas por nuestro amigable microbioma intestinal, como muchas de las otras vitaminas del complejo B. Necesitamos vitamina B5 para la función suprarrenal y para la producción de cortisol. Se ha descubierto que la pantetina (una forma de B5) puede amortiguar el aumento de corticosteroides estimulado por la ACTH, la misma hormona que activa la producción excesiva de andrógenos durante el estrés.
Curiosamente, la deficiencia de vitamina D puede cambiar el microbioma intestinal, reduciendo nuestra producción natural de ácido pantoténico, lo que no solo resulta en deficiencia, sino que también puede afectar negativamente al sistema inmunológico y producir un estado proinflamatorio (Gominak, 2015).
La investigación también ha encontrado que las fluctuaciones estacionales en los niveles de vitamina D pueden cambiar hacia un microbioma que promueve el aumento de peso en invierno cuando la vitamina D es deficiente y que complementar con un complejo b junto con vitamina D puede ayudar a restaurar los microbios beneficiosos (Gominak, 2015).
Sabemos que las mujeres con SOP tienden a tener un ambiente intestinal alterado con cantidades reducidas de especies metabólicamente beneficiosas durante todo el año, pero también, las mujeres con SOP tienen mayores probabilidades de tener deficiencia de vitamina D.
Cuando el ácido pantoténico es deficiente, puede disminuir un neurotransmisor llamado acetilcolina, que es un factor clave en el sistema nervioso parasimpático, nuestra parte del sistema nervioso que es más activa en un estado de relajación (Pietrocola, 2015).
Sin la oposición del sistema nervioso parasimpático, el sistema nervioso simpático (huye o lucha) se vuelve predominante y ocurre la activación del eje HPA, lo que resulta en un mayor agravamiento del exceso de andrógenos suprarrenales. Este es un ejemplo de de cómo nuestras hormonas se conectan con nuestra salud intestinal y nuestro cerebro, cómo muchos factores están presentes para ayudarnos a mantenernos equilibrados y saludables.
Si necesitas más ayuda…
Con el SOP adrenal, la mayoría de las mujeres también muestran muchas otras características del SOP, y es por eso que todas y cada una de las mujeres con SOP son completamente únicas.
Si está desesperado hacer cambios importantes en tus hábitos y estilo de vida, incluida la forma en que comes, haces ejercicio y tratas tu cuerpo, y quieres experimentar los beneficios de trabajar de forma individualizada y personal, considera convertirte en una de mis clientes.
Me encanta ayudar a mujeres como tu a hacer cambios, para que puedan sentirse estupendas y disfruten de una vida plena y vital.
La insulina suele tener muy mala reputación, pero realmente la insulina no es mala. De hecho, es una de las hormonas clave involucradas en el control de los niveles de azúcar en la sangre.
La función principal de la insulina es recoger el azúcar que hay en sangre una vez hemos comido, con el objetivo de llevar ese azúcar a las células para que puedan utilizarlas como energía o reserva.
¿Qué es la resistencia a la insulina?
Cuando se dice que tenemos resistencia a la insulina, lo que ocurre es que, las células no responden adecuadamente a la insulina y queda demasiada azúcar en el torrente sanguíneo. El páncreas detecta esto y continúa soltando aún más insulina para llevar el azúcar a las células, lo que provoca niveles altos de insulina y azúcar en la sangre.
Estos son dos de los valores que hay que observar en las analíticas además de calcular el índice HOMA-IR, que utiliza los niveles de glucosa e insulina en ayunas para valorar si existe una resistencia periférica a la acción de la insulina y evalúa indirectamente la función de las células beta del páncreas.
Si el valor es inferior a 1,96 no hay resistencia a la insulina
Si está entre 1,96 y 3, se sospecha de resistencia a la insulina
Mayor de 3, hay resistencia a la insulina.
Tener la glucosa e insulina altas en sangre, impulsa además los andrógenos (hormonas masculinas como la testosterona) en las mujeres. Estos altos niveles de andrógenos son los que dificultan y retrasan la ovulación, lo que conduce a ciclos irregulares y un mayor desequilibrio en las hormonas sexuales como el estrógeno y la progesterona (recuerda, la única forma en que producimos progesterona es si ovulamos). Por este motivo, es habitual que mujeres con SOP (Síndrome de ovarios poliquísticos) sufran de resistencia a la insulina.
Si bien las mujeres con resistencia a la insulina tienden a ser propensas a niveles altos de azúcar en la sangre, es fácil olvidar que también son propensas a niveles bajos de azúcar en la sangre o cambios bruscos de azúcar en la sangre. Las caídas de azúcar en la sangre son tan dañinas y perjudiciales para el cuerpo como un nivel alto de azúcar en la sangre, por lo que el objetivo es tener un aumento lento y gradual del azúcar en la sangre después de comer y una disminución lenta en las horas posteriores.
¿Cuáles son los síntomas de la resistencia a la insulina?
⚠️ Antojos intensos de azúcar y carbohidratos
⚠️ Dificultad para sentirse llena
⚠️ Sentirse temblorosa, mareada o ansiosa después de estar un tiempo sin comer
⚠️ Fatiga después de las comidas
⚠️ Acumulación de grasa abdominal
⚠️ Manchas oscuras en los pliegues de la piel
⚠️ Niveles altos en ayunas de insulina, glucosa y A1c. Un índice HOMA-IR superior a 3.
¿Por qué se produce la resistencia a la insulina?
No hay una causa clara ni única que provoque sufrir de resistencia a la insulina, pero algunos de los factores de riesgo son:
tener sobrepeso u obesidad
llevar un estilo de vida sedentario
tener una presión arterial alta
una mala calidad de sueño
fumar
Cómo tratar la resistencia a la insulina
Cuando queremos gestionar mejor el funcionamiento de la insulina y conseguir reducir la resistencia a la insulina, hay tres áreas principales en las que tenemos que pensar:
Nutrición
Movimiento y Ritmos Circadianos
Exposición Solar
Estrés
Y si, ¡la resistencia a la insulina es reversible!
Estrategias de nutrición para un nivel de azúcar en la sangre equilibrado
Si podemos evitar los niveles altos y bajos de azúcar en la sangre, podemos reducir la resistencia a la insulina.
Incorpora 25-35 gramos de proteína en cada comida.
No restrinjas or completo los carbohidratos: elige de forma sabia aquellos complejos de absorción lenta. Consúmelos junto a proteínas y grasas y observa cómo te sientes cuando tomas diferentes proporciones. Si consumes una cantidad constante de carbohidratos a lo largo del día, puede ser realmente útil para mantener el nivel de azúcar en la sangre equilibrados y constante.
Aumentar el consumo de minerales como potasio y magnesio. El potasio ayuda a sensibilizar la captación de glucosa en nuestras células, lo que significa que tiene un efecto similar al de la insulina. Los alimentos ricos en potasio también son ricos en glucosa/carbohidratos, ¡la naturaleza y nuestro cuerpo tienen su lógica! Consume papaya, plátano, agua de coco, jugo de aloe vera, tomates, patatas, calabaza, etc., puede aumentar el potasio.
️Llega a los 35 gramos de fibra al día (de alimentos reales en vez de suplementos)
Ajusta el horario de tus comidas con tu ritmo circadiano, es decir, comer poco después de despertarse y comer la mayoría de sus alimentos cuando hay luz.
Movimiento y Sueño
Salga a dar un breve paseo después de las comidas. Caminar tiene muchos beneficios para la salud, pero dar un paseo corto después de las comidas es una estrategia sencilla que puede ayudar a reducir la respuesta del azúcar en la sangre a esa comida y mejorar la sensibilidad a la insulina.
Ten como objetivo 7-9 horas de sueño. No dormir, o dormir poco reduce la sensibilidad a la insulina.
Incorpora de forma regular entrenamientos con ejercicios de fuerza. Este tipo de ejercicios mejora la capacidad de tu cuerpo para controlar el azúcar en la sangre y hace que las células musculares sean más sensibles a la insulina.
Optimiza tu ritmo circadiano. Un horario de sueño irregular, la falta de exposición a la luz solar y demasiada exposición a la luz azul pueden contribuir tener resistencia a la insulina. Pequeños hábitos como un horario de sueño constante, priorizar la luz del sol de la mañana y minimizar las pantallas por la noche pueden ayudar a alinear el ritmo circadiano.
Toma el sol
Nuestra piel, al estar en contacto con la luz solar, es capaz de producir vitamina D. Esta vitamina provoca mejoras significativas en los niveles de insulina en ayunas y mejora la sensibilidad a la insulina.
Esto se debe a que mejora la producción y liberación de insulina, además de la eficacia del receptor de insulina y actúa sobre el sistema inmune promoviendo una actividad antiinflamatoria.
Exponte al sol siempre que puedas, las mejores horas son pronto por la mañana o a última de la tarde, sin protector solar.
Estrés
El estrés contribuye a niveles elevados de azúcar en la sangre al descargar la glucosa almacenada en nuestro torrente sanguíneo, para dar una respuesta de huida o lucha, y también pueden incrementar si recurrir a la comida como un mecanismo para enfrentarnos al estrés. Si esto ocurre de forma continuada porque sufrimos estrés crónico, aumenta el riesgo de sufrir resistencia a la insulina e incluso diabetes. También puede afectar tu estado de ánimo y a cómo te cuida, lo que puede comenzar a afectar tu salud emocional.
Además el estrés crónico también afecta a nuestras digestiones e impide que nuestro cuerpo pueda regular los niveles de inflamación, pues las células del sistema inmunitario no pueden responder al control hormonal y, en consecuencia, producen niveles de inflamación que promueven la enfermedad. La inflamación causada por el estrés también es un factor importante que contribuye a que nuestras células se vuelvan resistentes a la insulina.
Reconoce el estrés, identifica las causas e intenta preverlo con antelación para poder gestionarlo mejor.
Cuídate y trátate de forma amable
Practica las respiraciones profundas
Medita
Disfruta de un sueño de calidad
Practica ejercicio
Habla con un profesional
¿Sufres de resistencia a la insulina o crees que puedes tenerla? ¡Cuéntame más abajo y no te olvides de seguirme en Instagramo escríbeme un email!
Todo el mundo se tira pedos, incluidas las modelos, los políticos y los actores. mientras que puede ser embarazoso, es algo totalmente normal y que forma parte de la fisiología humana.
Lo que no es normal es tener tantos gases que te sientes hinchada e incómoda constantemente y tienes miedo incluso de que se te escape alguno delante de una multitud.
¿Qué provocan los gases?
El gas se forma en el tracto digestivo por el aire que aspiramos y por la descomposición de alimentos no digeridos por las bacterias que viven en tu intestino grueso. Todos tenemos bacterias en el intestino que producen gas, y este gas tiene que ir a algún sitio.
Todos de forma natural expulsamos gases unas 20 veces al día. La mayoría de las veces sin olor, un mix de dióxido de carbono, nitrogeno, hidrógeno y a veces metano. Cuando tienen olor, se debe a que a veces ese gas incluye sulfuro.
Si la cantidad de gases que tienes te hacen sentir incómoda, hinchada, incluso con dolor abdominal, entonces es hora de comenzar a prestarle ma´s atención.
¿Por qué tengo tantos gases?
Comes demasiada fibra
Cereales enteros e integrales, fruta fresca, crucíferas (brócoli, col, coliflor, coles de Bruselas… Son alimentos maravillosos ricos en fibra. La fibra es necesaria para evitar el estreñimiento, pero, la fibra no se digiere en el intestino delgado y las bacterias que la descomponen en el intestino grueso producen gas.
Por eso, un exceso repentino de frutas y verduras, legumbres y cereales integrales pueden contribuir a un exceso de gases. Es importante tener en cuenta que hay que incorporarla de forma paulatina.
Un consejo, asegúrate de beber suficiente agua, pues ayuda a que esa fibra se mueva de forma saludable por el intestino.
Sufres de alguna sensibilidad alimentaria
Muchas veces sabemos que algo nos sienta mal, pero no tenemos mucha idea de qué puede ser… para ello, llevar un diario de comidas que te ayude a encontrar patrones entre lo que comes y los síntomas que tienes.
Tomas demasiados sustitutos del azúcar
Especialmente polialcoholes como el sorbitol, xylitol, lactitol, manitol… Estos no se pueden descomponer en el tracto digestivo y llegan directamente al colon como alimento de tus bacterias, y estas provocan gas, haciendo que eruptes o te tires pedos.
Estos azúcares los encontrarás en la mayoría de productos catalogados como “sin azúcares” o “light”
Tragas mucho aire
Porque respiras por la boca, masticas chicle o chupas caramelos constantemente.
Si te levantas sintiéndote llena o con muchos gases, probablemente es por la forma en que has respirado por la noche. Tragar aire puede ser un síntoma de reflujo gástrico.
Tomas bebidas carbonatadas
Refrescos, sodas, agua con gas están cargadas con burbujas que van directas a tu estómago. Normalmente las expulsamos en el momento eructando, pero a veces llegan hasta los intestinos.
Comes muy deprisa
Esto incrementa la posibilidad de tragar más aire, además de que al no masticar correctamente, no ayudas a descomponer esos alimentos llegando a tu intestino donde las bacterias tienen que hacer todo el trabajo.
Comer conscientemente prestando atención a cada bocado, es esencial para una buena digestión.
No te das un paseo después de comer
Después de una comida rica y nutritiva, es muy tentador tirarse en el sofá a relajarse. Moverte después de comer es una de las mejores cosas que puedes hacer por tu sistema digestivo.
No quiero decir que te pongas a hacer burpees o correr una maratón, pero si tienes exceso de gases, puedes probar a darte un paseo o hacer unos estiramiento para facilitar la digestión.
Sufres de ansiedad y/o estrés
Solemos absorber aire cuando nos sentimos ansiosas (aerofagia), esto puede hacer que te sientas con más gases de lo habitual.
De hecho el tener problemas gastrointestinales es un síntoma físico de la ansiedad, por lo que también puedes notar más dolor en el estómago y cambios en tus deposiciones. Esto se debe al eje intestino-cerebro del que ya hemos hablado.
Además, cuanto estás estresada o con ansiedad, solemos practicar menos ejercicio y comer más alimentos que provocan gases.
Sufres de una enfermedad gastrointestinal
Si también sufres de dolores estomacales, ardor, cambios en el peso, diarrea frecuente, puede que lo que te estén diciendo esos pedos extra sea que tienes un problema más serio. Celiaquía, síndrome del intestino irritable, enfermedad por reflujo gastroesofágico pueden ser causadas por exceso de gas. Pueden ser también síntomas de gastritis o úlceras.
Si te ha gustado esta información y necesitas ayuda para encontrar la raíz y sobre todo la solución a ese exceso de gases, escríbeme a hola@mariallamas.com
Emociones y alimentación, nos neguemos o no, están unidas. Esto es algo que sé desde hace mucho tiempo.
Si observamos a un bebé, cuando tiene hambre, se mueve, se altera, se frusta y se agitas hasta que puede comer.
Cuando come, se siente calmado y consolado, incluso puedes oir pequeños ruiditos de satisfacción.
Eso podemos describirlo como un comer emocional. ¿Está mal? ¿El bebé tiene problemas con su alimentación?
No, usa la comida para darse consuelo y satisfacción. No está mal, es humano y lo aprendemos desde que somos bebés. El peligro con el mensaje de que el comer emocional necesita ‘arreglarse’ es que patologiza el uso de la comida para la comodidad, cuando esa es una forma totalmente VÁLIDA y humana de cuidar de nosotros mismos. Esto es especialmente cierto cuando tal vez no teníamos otras herramientas disponibles y la comida era lo más cercano e inteligente a lo que podíamos recurrir. Otro problema es que los deseos de perder peso y hacer dieta contribuyen a una alimentación caótica y pueden causar lo que las personas a menudo consideran una alimentación ‘emocional’, ‘confort’ o ‘estrés’.
Lo he vivido en mi misma y lo veo a menudo en consulta.
Las personas que tienen muchas reglas estrictas sobre alimentos o que siguen planes de dieta y recetas de «alimentación saludable» a menudo se encuentran zampándose una tarrina grande de helado o con una bolsa de patatas en la mano cada noche (no hay nada de malo en estos alimentos, pero probablemente te sientas mal si los comes en grandes cantidades).
Esto a menudo se atribuye a la falta de fuerza de voluntad, pero cuando nos privamos de alimentos, nuestro impulso biológico de comer se activa.
Cuando en consulta tratamos de mejorar la relación con la comida, hay algunas cosas que tenemos que analizar primero:
¿Está la persona en conexión con las señales innatas de su cuerpo de hambre y saciedad? O ¿no se da permiso de comer hasta que está hambrienta? Mucha gente piensa que el hambre es una sensación de agujero y rigido profundo en la boca del estómago, pero eso es lo que llamamos una señal de hambre tardía. Esperar hasta esta etapa antes de comer significa que es mucho más probable que comamos de una manera más ansiosa y que te sienta fuera de control. Necesitamos trabajar en esa conexión para identificar señales de hambre más sutiles, una de las cuales son las señales del estómago, pero también pueden ser señales en la cabeza, el estado de ánimo, los niveles de energía y el cuerpo en general.
¿Esta persona está restringiendo los tipos de alimentos que come? ¿Eliminan grupos de alimentos completos como carbohidratos y grasas? ¿O están comiendo «limpio»? La restricción conduce a sentimientos de privación. La privación nos OBSESIONA con la comida. La obsesión nos hace sentir fuera de control. Es el clásico efecto de la fruta prohibida. Necesitamos bajar la comida de un pedestal y tratarla por igual. Eso también significa darnos permiso para comer los alimentos que nos gustan y quizás sean menos nutriticos y eliminar las reglas y restricciones que nos mantienen en un ciclo de restricción de atracones.
¿Cómo se habla a sí misma esta persona sobre la comida? ¿Se juzgan a sí mismas por la forma en que comen? ¿Están hablandose mal a si mismos cuando comen un trozo de pastel o algunas galletas? ¿Se etiquetan a sí mismos como «me he portado mal” “he pecado” “soy mala”? El auto juicio y la crítica sobre qué, cuándo y cuánto comemos causa tanta angustia que puede atraparnos en una relación negativa con la comida y nuestro cuerpo. Aquí es importante aprender a practicar la autocompasión y saber que nuestro valor no depende de nuestros cuerpos o de lo que comemos.
Una vez que hayamos analizado todos estos aspectos, podemos considerar comer emocionalmente.
Reflexiona sobre lo que esa tarta, esas galletas o esas patatas han hecho por ti, qué propósito tenían. Piensa en ello como una herramienta que nos ayuda a sobrevivir en un mundo interior turbulento. Si podemos ver el comer emocional bajo una luz más amable, entonces se convierte en algo que no debemos temer, pero que podemos adoptar como una de las formas en que nos cuidamos a nosotros mismos. Una vez aceptamos esto, podemos aprender otras formas de gestionar esas emociones que sientes. Algunas de estas terapias pueden ser terapia, llamar a un amigo, establecer límites o descansar. Esto nos ayudará a tener un buen conjunto de herramientas que nos ayude a afrontar nuestras emociones y crecer personalmente. Recuerda las dietas estrictas no conducen a la pérdida de peso a largo plazo; tampoco curan los sentimientos negativos sobre tu cuerpo, ni la baja autoestima. Entiendo que a veces puedes sentir que son la única solución, pero te prometo que no lo son.
Reflexiona sobre lo que esa tarta, esas galletas o esas patatas han hecho por ti, qué propósito tenían. Piensa en ello como una herramienta que nos ayuda a sobrevivir en un mundo interior turbulento. Si podemos ver el comer emocional bajo una luz más amable, entonces se convierte en algo que no debemos temer, pero que podemos adoptar como una de las formas en que nos cuidamos a nosotros mismos. Una vez aceptamos esto, podemos aprender otras formas de gestionar esas emociones que sientes. Algunas de estas terapias pueden ser terapia, llamar a un amigo, establecer límites o descansar. Esto nos ayudará a tener un buen conjunto de herramientas que nos ayude a afrontar nuestras emociones y crecer personalmente. Recuerda las dietas estrictas no conducen a la pérdida de peso a largo plazo; tampoco curan los sentimientos negativos sobre tu cuerpo, ni la baja autoestima. Entiendo que a veces puedes sentir que son la única solución, pero te prometo que no lo son.
¿Necesitas ayuda para mejorar tu relación con la comida? Escríbeme a hola@mariallamas.com y dejemos a un lado la mentalidad de dieta para siempre!