Perimenopausia: primeros síntomas y cómo adaptar tu alimentación

Descubre cómo reconocer los cambios hormonales y cuidar tu alimentación durante esta transición.

¿Has empezado a notar que tu menstruación cambia, duermes peor o te cuesta reconocer tu cuerpo? Quizá estés entrando en la perimenopausia, una etapa que puede comenzar años antes de la menopausia y que muchas mujeres atraviesan sin saber exactamente qué les está ocurriendo.

Quiero explicarte qué sucede durante esta transición y, especialmente, cómo adaptar tu alimentación a las nuevas necesidades de tu organismo. Porque la perimenopausia no es una enfermedad, pero sí una etapa en la que comprender tus cambios hormonales puede ayudarte a tomar decisiones más conscientes.

Mujer de mediana edad descansando junto a una ventana, imagen que acompaña un artículo sobre perimenopausia y alimentación.

¿Qué es la perimenopausia y a qué edad comienza?

La perimenopausia es el periodo de transición hacia la menopausia, caracterizado por fluctuaciones en la actividad ovárica y en las hormonas sexuales. Habitualmente comienza durante la década de los 40, aunque algunas mujeres experimentan cambios antes y otras no los identifican hasta edades más avanzadas.

La diferencia entre perimenopausia y menopausia es importante: la menopausia se confirma tras doce meses consecutivos sin menstruación, siempre que no exista otra causa que explique su ausencia. Durante la perimenopausia todavía puedes ovular y quedarte embarazada, aunque tus ciclos sean irregulares.

¿Cuáles son los primeros síntomas de la perimenopausia?

Los primeros síntomas de la perimenopausia pueden pasar desapercibidos porque aparecen progresivamente. No todas las mujeres experimentan sofocos y tampoco existe una combinación de síntomas universal. Por eso, recomiendo observar los cambios respecto a tu patrón habitual, sin asumir automáticamente que cualquier molestia tiene un origen hormonal.

Cambios en el ciclo menstrual

Uno de los primeros signos suele ser la irregularidad menstrual. Puedes notar ciclos más cortos o largos, reglas más abundantes o periodos sin menstruación. Sin embargo, las alteraciones tiroideas, el embarazo y otras condiciones ginecológicas también pueden modificar el ciclo, por lo que es importante valorar el contexto.

Alteraciones del sueño, sofocos y estado de ánimo

Los sofocos, la sudoración nocturna, los despertares frecuentes y la irritabilidad son síntomas habituales. También pueden aparecer dificultades de concentración o cambios emocionales. Dormir peor puede influir en tu energía, apetito y bienestar, por lo que prestar atención al descanso es tan importante como revisar tu alimentación.

Cambios digestivos y en la composición corporal

Algunas mujeres perciben mayor hinchazón abdominal, estreñimiento o cambios en su composición corporal. Aunque las fluctuaciones hormonales pueden coincidir con estas molestias, no debemos atribuir cualquier síntoma digestivo a la perimenopausia sin descartar otras causas.

También pueden producirse modificaciones en la distribución de la grasa corporal y una pérdida progresiva de masa muscular. Mi recomendación es priorizar la fuerza, la funcionalidad y una alimentación suficiente, en lugar de recurrir automáticamente a dietas restrictivas.

¿Cómo influyen los cambios hormonales en la perimenopausia?

Durante esta transición, los estrógenos no disminuyen de forma constante: pueden experimentar fluctuaciones importantes. Además, los ciclos sin ovulación se vuelven más frecuentes, modificando la producción de progesterona. Estos cambios ayudan a explicar por qué los síntomas pueden variar considerablemente de un mes a otro.

Los estrógenos participan en procesos relacionados con la salud ósea, la regulación de la temperatura corporal y la distribución del tejido adiposo. Sin embargo, ningún alimento puede garantizar que tus niveles hormonales vuelvan a los de etapas anteriores. La nutrición cumple otra función: acompañar tus necesidades fisiológicas.

¿Qué comer durante la perimenopausia?

La mejor estrategia alimentaria no consiste en eliminar grupos enteros de alimentos ni seguir una dieta específica para todas las mujeres. Recomiendo tomar como referencia el patrón mediterráneo, rico en verduras, frutas, legumbres, cereales integrales, pescado, frutos secos y aceite de oliva virgen extra.

Proteínas, calcio y vitamina D

Las proteínas contribuyen a conservar la masa muscular, especialmente cuando realizamos ejercicios de fuerza. Puedes obtenerlas de huevos, pescado, legumbres, yogur natural, tofu o carnes magras. Procura distribuir fuentes proteicas entre las distintas comidas, adaptando las cantidades a tus necesidades.

El calcio y la vitamina D contribuyen al mantenimiento de los huesos en condiciones normales. Para obtener calcio puedes incluir lácteos, bebidas vegetales enriquecidas o tofu elaborado con sales cálcicas. La suplementación con vitamina D debe valorarse individualmente, considerando la alimentación y los factores de riesgo.

También es habitual preguntarse por el colágeno y la creatina. El colágeno es una proteína estructural presente en diferentes tejidos, pero no existe evidencia suficiente para recomendar su suplementación de forma generalizada como solución a los síntomas de la perimenopausia.

La creatina participa en el metabolismo energético muscular y se estudia en el contexto del ejercicio físico. No debemos presentarla como un regulador hormonal ni como un complemento imprescindible. Su utilización, igual que cualquier suplementación, requiere considerar las circunstancias individuales.

Fibra, grasas saludables y alimentos vegetales

La fibra merece especial atención, especialmente si notas cambios en tu tránsito intestinal. Avena, legumbres, verduras, frutas y cereales integrales permiten aumentar su presencia en la alimentación. Si tienes tendencia a la hinchazón, recomiendo introducir los cambios progresivamente y adaptar las cantidades a tu tolerancia.

También conviene incorporar grasas insaturadas mediante aceite de oliva, frutos secos, semillas y pescado. No necesitas dejar de comer hidratos de carbono durante la perimenopausia: la clave está en elegir alimentos variados y mantener una ingesta suficiente para tu actividad cotidiana.

¿Qué hábitos ayudan a cuidar tu salud durante esta etapa?

Además de la alimentación, recomiendo incorporar entrenamiento de fuerza, caminar regularmente y respetar el descanso. Estas medidas forman parte del cuidado de la salud muscular, ósea y cardiovascular. Reducir el alcohol y observar cómo te afecta la cafeína también puede resultar útil, especialmente si duermes mal.

¿Cómo saber si estoy en la perimenopausia?

A partir de los 45 años, la valoración suele basarse en los síntomas y los cambios menstruales, sin necesidad de analíticas hormonales rutinarias. Entre los 40 y los 45 años pueden considerarse determinadas pruebas según la situación clínica.

Si experimentas sangrados muy abundantes, sangrado entre reglas o síntomas que interfieren con tu vida cotidiana, consulta con un profesional sanitario. La perimenopausia es natural, pero eso no significa que debas soportar molestias importantes sin recibir atención.

Conclusión: comprender tu cuerpo durante la perimenopausia

La perimenopausia es una transición que merece comprensión, no restricciones innecesarias. Una alimentación suficiente y variada, el movimiento y el descanso pueden acompañarte durante esta etapa, mientras que los síntomas persistentes requieren una valoración individual y, cuando corresponda, tratamiento.

Tu cuerpo está cambiando, pero cuidarlo no significa luchar contra él, sino aprender a acompañarlo.

Bibliografía

AESAN (2026). Informe sobre los riesgos nutricionales de la mujer durante la menopausia, perimenopausia y posmenopausia.

Mayo Clinic. Perimenopausia: síntomas y causas.

NICE. Menopause: identification and management.

Sociedad Española de Nutrición (2026). Alimentación y nutrición de las mujeres a lo largo de la vida adulta.

¿Por qué se me hincha la barriga antes de la regla? Causas y consejos

Descubre cómo influyen tus hormonas en la digestión y qué puedes hacer.

¿Notas que unos días antes de la menstruación tu barriga está más hinchada, tienes gases o incluso te cuesta abrocharte los pantalones? Aunque comas exactamente lo mismo que el resto del mes, puedes sentirte más pesada e incómoda. La hinchazón antes de la regla es frecuente y no siempre está relacionada con lo que comes.

Quiero explicarte por qué ocurre, cómo influyen las hormonas en tu sistema digestivo y qué puedes hacer para comprender mejor estos cambios. Porque una cosa es experimentar pequeñas variaciones durante el ciclo menstrual y otra muy distinta convivir con molestias intensas que interfieren en tu día a día.

¿Por qué se hincha la barriga antes de la regla?

La hinchazón abdominal antes de la regla puede deberse a distintos factores: cambios hormonales, retención de líquidos, acumulación de gases o modificaciones del tránsito intestinal. Todos ellos pueden coincidir durante los días previos a la menstruación, aunque no aparecen con la misma intensidad en todas las mujeres.

El síndrome premenstrual puede incluir distensión abdominal, sensibilidad mamaria, cambios de apetito y molestias digestivas. Sin embargo, es importante diferenciar una sensación de hinchazón de un aumento real del volumen abdominal. También conviene recordar que tener la barriga hinchada no significa necesariamente haber ganado grasa corporal.

El papel de los estrógenos y la progesterona

Durante la segunda mitad del ciclo menstrual, conocida como fase lútea, la progesterona aumenta después de la ovulación y posteriormente desciende si no se produce un embarazo. Los estrógenos también fluctúan, y estas variaciones forman parte del funcionamiento fisiológico del ciclo menstrual.

Estas hormonas interactúan con distintos sistemas del organismo, incluido el aparato digestivo. Las investigaciones han observado cambios en las molestias gastrointestinales durante el ciclo, aunque los mecanismos no están completamente esclarecidos. Por eso, no considero adecuado atribuir toda la hinchazón a un supuesto desequilibrio hormonal.

Retención de líquidos antes de la menstruación

Otra posible explicación es la retención de líquidos, que puede acompañar al síndrome premenstrual. Algunas mujeres perciben mayor volumen abdominal, sensibilidad en los pechos o sensación de hinchazón en distintas partes del cuerpo durante los días anteriores al sangrado.

Es importante entender que estos cambios pueden ser transitorios. La sensación de pesadez no implica necesariamente que tu alimentación sea inadecuada ni que debas compensarla comiendo menos. De hecho, las restricciones innecesarias pueden dificultar que mantengas una relación tranquila con tu cuerpo y la comida.

Mujer con hinchazón abdominal antes de la regla sentada en casa con la mano sobre el vientre.

¿Por qué tengo más gases y estreñimiento antes de la regla?

El intestino también puede experimentar cambios a lo largo del ciclo menstrual. Algunas mujeres notan estreñimiento antes de menstruar, mientras que otras presentan deposiciones más blandas o mayor frecuencia intestinal cuando comienza el sangrado. Estas diferencias reflejan que la respuesta digestiva no es igual para todas.

Si ya tienes tendencia al estreñimiento, la acumulación de heces y gases puede aumentar la sensación de distensión abdominal. Por eso, cuando aparece hinchazón, me parece fundamental observar también la frecuencia de las deposiciones, su consistencia y si existe sensación de evacuación incompleta.

¿Qué relación existe entre microbiota, intestino y menstruación?

La microbiota intestinal participa en procesos metabólicos y digestivos, pero su relación con las hormonas sexuales sigue siendo objeto de investigación. Aunque se estudian posibles interacciones, la hinchazón premenstrual por sí sola no permite diagnosticar una disbiosis intestinal ni justificar pruebas o suplementos sin valoración individualizada.

También debemos considerar problemas digestivos preexistentes, como el síndrome del intestino irritable, cuyos síntomas pueden intensificarse alrededor de la menstruación. Si las molestias aparecen durante todo el mes, y no exclusivamente antes de la regla, merece la pena investigar otras posibles causas.

¿Qué puedo hacer para reducir la hinchazón antes de la menstruación?

Mi primer consejo es evitar las soluciones extremas. No necesitas eliminar automáticamente el gluten, los lácteos o las legumbres porque notes la barriga más hinchada. Prefiero empezar revisando tus hábitos, tu tolerancia digestiva y cómo evolucionan los síntomas durante diferentes momentos del ciclo.

1. Adapta tu alimentación sin hacer restricciones innecesarias

Prioriza una alimentación variada con verduras, frutas, cereales integrales, legumbres, proteínas y grasas insaturadas, ajustando las cantidades a tu tolerancia. Si determinados alimentos te producen gases, puedes revisar las raciones, la cocción y la forma de distribuirlos a lo largo del día.

2. Cuida la hidratación y el tránsito intestinal

Beber suficiente agua y mantener un consumo adecuado de fibra favorece hábitos intestinales saludables. Sin embargo, aumentar bruscamente la fibra puede intensificar los gases en algunas personas. Por eso, recomiendo realizar cambios progresivos y valorar si existe estreñimiento antes de modificar toda la alimentación.

3. Mantén el movimiento y presta atención al descanso

Caminar, realizar ejercicio adaptado a tus posibilidades y respetar tus horas de sueño son medidas sencillas que pueden contribuir al bienestar general. También recomiendo prestar atención al estrés, porque el sistema nervioso y el aparato digestivo mantienen una comunicación constante que puede influir en cómo percibimos las molestias.

4. Observa tus síntomas durante varios ciclos

Una herramienta especialmente útil es registrar durante dos o tres ciclos cuándo empieza la hinchazón, cómo son tus deposiciones y cuándo desaparecen las molestias. Esta información permite identificar patrones y distinguir los síntomas relacionados con la menstruación de los que requieren una evaluación digestiva más amplia.

¿Cuándo debería preocuparme por la hinchazón abdominal?

Aunque cierta hinchazón premenstrual puede ser habitual, no debemos normalizar las molestias intensas o persistentes. Si la distensión aparece durante todo el mes, empeora progresivamente o afecta a tu calidad de vida, recomiendo consultar con un profesional sanitario para valorar sus posibles causas.

También conviene buscar atención médica si aparecen dolor intenso, sangre en las heces, pérdida de peso involuntaria o cambios persistentes del tránsito intestinal. Un dolor abdominal repentino y muy intenso requiere valoración urgente. La coincidencia con la menstruación no significa que todos los síntomas tengan origen hormonal.

Conclusión: escucha tu ciclo sin normalizar el malestar

La hinchazón antes de la regla puede relacionarse con cambios hormonales, retención de líquidos y variaciones digestivas. Comprender estos mecanismos permite interpretar mejor las señales del cuerpo, pero no sustituye una valoración individual cuando las molestias son persistentes o limitantes.

Mi recomendación es observar tus patrones, cuidar los hábitos básicos y evitar restricciones innecesarias. Tu ciclo puede ofrecer información valiosa sobre cómo te encuentras, siempre que lo interpretes sin alarmismo y teniendo en cuenta tu salud en conjunto.

Tu cuerpo cambia durante el ciclo; aprender a comprenderlo es más útil que luchar contra él.

Bibliografía

ACOG: Premenstrual Syndrome. Describe la hinchazón como posible síntoma premenstrual.

Heitkemper y Chang: hormonas ováricas y síntomas gastrointestinales. Revisión de las fluctuaciones hormonales y los síntomas digestivos.

Revisión sobre síntomas gastrointestinales durante el ciclo menstrual. Examina los cambios digestivos asociados al ciclo.

NHS: Bloating. Explica causas de distensión abdominal y cuándo buscar atención médica.

Agua embotellada vs agua del grifo: filtros, ósmosis y qué recomiendo como nutricionista

Durante mucho tiempo, el agua fue algo que no me preocupaba. Crecí en Madrid, abría el grifo, bebía y ya está, siempre he sido muy defensora del agua de Madrid. Cuando comencé a estudiar nutrición, tampoco le daba muchas vueltas, hablaba de alimentación, digestiones, microbiota… y el agua siempre estaba ahí, como un fondo neutro que no parecía dar problemas.

La realidad es que empecé a prestarle atención cuando hace cinco años me vine a vivir a Menorca.

El agua del grifo: segura, sí, pero no siempre agradable

En Madrid nunca tuve una mala relación con el agua del grifo. Me parecía normal, bebible, sin más. Por eso siempre defendí que el agua del grifo es potable y segura. El problema es pensar que eso significa que todas las aguas del grifo se sienten igual en el cuerpo.

Agua embotellada: cuando no hay otra opción

Cuando viajaba a algún sitio, ya fuese a la costa o cuando estuve viviendo en Camboya, el agua tomaba un especial protagonismo y es que el sabor, el olor y la salubridad del agua cambia de pendiendo de donde estés. En Camboya por ejemplo, el agua del grifo simplemente no era una opción. El agua embotellada era imprescindible para todo: beber, cocinar, lavarte los dientes.

Durante ese tiempo me acostumbré a vivir rodeada de botellas y garrafas. A nivel de salud no sabía todavía como podría repercutir en mi cuerpo, pero sí una sensación constante de dependencia que no me gustaba nada.

Cuando empiezas a notar el agua en el cuerpo

Al volver a España y vivir en Cataluña y en Menorca empecé a notar algo más sutil, pero muy repetido: digestiones más pesadas, sensación de hinchazón, incluso estreñimiento ocasional. Nada alarmante, pero constante. Hasta que en octubre de 2024, recibimos en casa una notificación de la empresa de aguas de Menorca. En ella, informaban que el agua de la red no era apta para el consumo humano. Los niveles de nitratos superaban los límites permitidos, lo normal es que esté en unos 4mg/l y aquí estaba ¡¡a más de 50mg/l 😱!!!! ¿Te lo puedes creer? Y sin entrar en que nos lo comunicaron meses después de que comenzasen los problemas, desde entonces, oficialmente no se puede usar agua del gripo ni para beber ni para cocinar.

Lo más inquietante es que, un año después… nadie nos ha comunicado que la situación haya mejorado. Y hace unos findes hemos vuelto a saber por el periódico que las depuradoras tratan agua con exceso de salinidad 😳.

Previamente consumíamos agua embotellada, pero para lavar frutas y verduras, cocinar, enjuagarnos los dientes y demás usábamos del gripo.

Jarras filtrantes: un cambio pequeño que se nota mucho

Desde entonces, me puse seria con el asunto, cogí el toro por los cuernos, y ahora en casa consumimos únicamente agua embotellada, y además la pasamos por un jarra de filtro de Alkanatur, código descuento MARIALLAMAS, que ayuda a alcalinizarla y eliminar metales pesados, cloro, flúor y otros contaminantes que pueden alterar el equilibrio de nuestro organismo, pero lo mejor es que además remineraliza el agua con magnesio, por lo que ahora sé que el agua que utilizo ¡¡si que me hidrata de verdad!!

En poco tiempo noté varias cosas:

  • El agua me resultaba más agradable
  • Bebía más sin darme cuenta
  • Las digestiones eran más ligeras

Como nutricionista, empecé a recomendarlas mucho, sobre todo a personas que me decían “sé que tengo que beber más agua, pero no me apetece”. Muchas veces el problema no es la fuerza de voluntad, es el sabor.

Algo de lo que casi nadie habla: el agua de la ducha

También instalamos, super fácil de hacer, un filtro en la ducha Alkanatur, código descuento MARIALLAMAS, porque aunque el aviso decía que no había riesgo, el agua de Menorca es muy dura y la piel siente más sequedad, picor, tirantez…. al final la piel es un órgano que absorbe, y lo que entra por ahí también cuenta.

Y no solo me pasaba a mí. En consulta veía personas que comían bien, se hidrataban “lo suficiente”, pero seguían sin encontrarse del todo bien. En muchos casos, el denominador común era el agua.

Desde entonces siempre lo digo: no solo importa el agua que bebes, también la que toca tu cuerpo cada día.

Ósmosis inversa: útil, pero no imprescindible para todo el mundo

En Menorca también entendí por qué tanta gente habla de la ósmosis inversa. El cambio de sabor es muy evidente, el agua es muy ligera y para algunas personas puede marcar una diferencia clara.

La he probado y la conozco bien, pero siempre explico lo mismo: no es una solución universal. Bien planteada y con remineralización puede ser muy útil, pero no es necesaria para todo el mundo ni en todos los contextos.

Entonces… ¿qué recomiendo hoy, de verdad?

Después de tantos cambios de ciudad y de país, mi forma de ver el agua es mucho más flexible y realista:

  • El agua del grifo puede estar bien, pero no siempre es la opción más agradable
  • Las jarras filtrantes son una mejora sencilla que se nota mucho
  • Los filtros de ducha son un gran olvidado y marcan una diferencia enorme
  • La ósmosis tiene sentido en casos concretos

Hoy, tanto en mi vida personal como en consulta, intento recomendar opciones que no compliquen la vida y que realmente mejoren el día a día. Y por eso los filtros forman parte de mi rutina: porque hacen que algo tan básico como beber agua vuelva a ser sencillo y agradable.

Puedes adquirir y probar los productos de Alkanatur con un descuento utilizando el código MARIALLAMAS en la web Alkanatur

Inositol: un aliado esencial en la salud hormonal femenina

Como dietista especializada en salud hormonal, a lo largo de los años he tenido la oportunidad de acompañar a muchas mujeres en su camino hacia el bienestar. En la consulta suelo escuchar preocupaciones muy similares: ciclos menstruales irregulares, dificultades para concebir, síntomas de síndrome de ovario poliquístico (SOP), problemas de acné o caída de cabello, e incluso alteraciones en el estado de ánimo. Todas estas manifestaciones tienen algo en común: un desequilibrio hormonal que, en muchos casos, puede mejorar con cambios de estilo de vida y el apoyo de determinados suplementos.

Uno de los nutrientes que más utilizo en mis planes personalizados es el inositol. Y no es casualidad: he visto cómo su uso ha transformado la salud hormonal de muchas de mis pacientes.

¿Qué es el inositol y por qué es tan importante?

El inositol es una sustancia de origen natural que, aunque suele clasificarse como un pseudovitamina, actúa de forma similar a las vitaminas del grupo B. Se encuentra en diversos alimentos como frutas cítricas, cereales integrales y legumbres, pero en ocasiones el aporte dietético no es suficiente para cubrir las necesidades del organismo.

Dentro del cuerpo, el inositol desempeña un papel fundamental en la señalización celular, especialmente en la regulación de la insulina y en la comunicación entre las hormonas y los receptores de las células. Esta función explica por qué se ha convertido en un suplemento de referencia para mujeres con síndrome de ovario poliquístico (SOP), un trastorno caracterizado por la resistencia a la insulina, ciclos menstruales irregulares y exceso de andrógenos.

Pero sus beneficios no se limitan al SOP. También se ha observado que el inositol favorece la fertilidad e incluso puede ayudar a estabilizar el estado de ánimo.

Propiedades que potencian su eficacia

Entre las propiedades más destacadas del inositol se encuentran:

Apoyo integral a la función ovárica: contribuye a mejorar la calidad de los óvulos y la regularidad de los ciclos menstruales, lo que favorece la fertilidad natural.

Mejora del metabolismo de la insulina: ayuda a que las células respondan mejor a esta hormona, regulando los niveles de glucosa en sangre y reduciendo la resistencia a la insulina, un factor clave en el SOP.

Equilibrio hormonal: al reducir los niveles de andrógenos, puede mejorar síntomas como el acné, el hirsutismo o la caída de cabello, muy comunes en mujeres con desequilibrios hormonales.

Bienestar emocional: su papel en la regulación de neurotransmisores le otorga un efecto positivo sobre el estado de ánimo, disminuyendo la ansiedad y mejorando la sensación de bienestar general.

Mi experiencia con el inositol en consulta

Cuando empecé a recomendar inositol hace unos años, lo hice con cierta cautela, como ocurre con todo suplemento nuevo. Sin embargo, pronto empecé a observar cambios significativos en mis pacientes. Mujeres que llevaban meses —incluso años— sin menstruar comenzaron a recuperar ciclos más regulares. Otras, que acudían con la ilusión de ser madres y habían tenido dificultades para ovular, notaron mejoras en su fertilidad.

En paralelo, también aparecieron testimonios de mejora en el estado de ánimo: menos ansiedad, menos irritabilidad y mayor sensación de bienestar. Esto me confirmó lo que la ciencia ya señalaba: el inositol no solo actúa a nivel hormonal y metabólico, sino que también tiene un impacto positivo en la esfera emocional.

Nutricionista SOP

¿Qué inositol te recomiendo?

En el mercado hay muchos suplementos de inositol, pero con el tiempo he aprendido que la calidad y la formulación marcan la diferencia. No basta con que un producto diga “inositol” en la etiqueta: es fundamental que contenga la proporción adecuada de myo-inositol y D-chiro-inositol, ya que son los dos isómeros responsables de la mayoría de los beneficios.

El suplemento Inositol 9-1 de QSTAlabs es uno de los que más recomiendo en la consulta porque respeta la proporción fisiológica entre ambos isómeros, la misma que se encuentra de manera natural en el cuerpo femenino. Esto garantiza que su acción sea eficaz tanto en la regulación de la función ovárica como en la mejora de la sensibilidad a la insulina, dos aspectos clave para la salud hormonal.

Además, me da tranquilidad recomendarlo porque está elaborado con estándares de calidad muy altos, sin aditivos innecesarios y con excelente tolerancia digestiva.

Cómo cambia la vida de las mujeres que lo usan

Recuerdo especialmente el caso de una paciente joven con SOP, que llevaba más de un año sin tener ciclos regulares, pasaban de 35 días a 45 y hasta 60 días, con niveles de insulina elevados. Tras trabajar juntas en su alimentación y estilo de vida, incorporamos el Inositol 9-1 de QSTAlabs a su rutina diaria. En pocos meses, no solo recuperó su ciclo menstrual, sino que también empezó a sentirse con más energía, menos antojos de azúcar y una piel más limpia.

Otro caso muy especial fue el de una mujer que estaba preparando un tratamiento de fertilidad. Le recomendé este suplemento como parte de su plan nutricional, y tras un tiempo de uso consiguió quedarse embarazada. Estas experiencias, sumadas a muchas otras, me reafirman cada día en la utilidad del inositol como parte de un abordaje integral de la salud femenina.

Más que un suplemento, un apoyo integral

Lo que me gusta transmitir siempre es que el inositol, no es una solución aislada ni milagrosa. Es una herramienta muy valiosa que, combinada con una alimentación adecuada, actividad física, manejo del estrés y un plan personalizado, puede marcar una enorme diferencia en la vida de una mujer.

Su eficacia se refleja no solo en parámetros clínicos, como una mejor sensibilidad a la insulina o niveles hormonales más equilibrados, sino también en aspectos cotidianos: dormir mejor, sentirse con más energía, tener menos altibajos emocionales y recuperar la confianza en el propio cuerpo.

Conclusión: mi recomendación profesional

Desde mi experiencia como nutricionista especializada en salud hormonal, puedo afirmar que el inositol es un suplemento de referencia para mujeres con SOP, irregularidades menstruales o que desean mejorar su fertilidad. Y dentro de las opciones disponibles, el Inositol 9-1 de QSTAlabs destaca por su formulación óptima, su pureza y su eficacia comprobada en consulta.

Si estás atravesando un proceso de desequilibrio hormonal o buscas apoyo para tu fertilidad, no dudes en consultar con un profesional que pueda acompañarte y valorar si este suplemento es adecuado para ti. Con el enfoque correcto, puede convertirse en un gran aliado para recuperar tu salud y bienestar.

👉 Como nutricionista, mi consejo es claro: confía en productos de calidad como Inositol 9-1 de #qsta y busca siempre un acompañamiento profesional. Tu salud hormonal merece atención personalizada y soluciones que realmente funcionen.

Nutricionista SOP

Detoxificación: cómo limpiar el organismo de forma real y sostenible

alimentación detoxificación

¿Qué significa realmente «detox»?

Cuando hablamos de detoxificación, muchas personas piensan en batidos verdes o en dietas restrictivas de pocos días. Sin embargo, la realidad es mucho más profunda. El cuerpo ya cuenta con órganos especializados en la limpieza interna: hígado, riñones, pulmones, piel e intestinos trabajan constantemente para mantener el equilibrio.

En mi consulta como nutricionista integrativa suelo explicar que el verdadero detox no es un evento puntual, sino un proceso continuo que depende de nuestros hábitos. He visto cómo personas cansadas, inflamadas o con digestiones pesadas buscan una solución rápida, pero lo que necesitan es entender cómo apoyar a su cuerpo de manera sostenida.

Los mitos de las dietas detox rápidas

Las páginas más populares suelen prometer resultados inmediatos: perder peso en una semana, “resetear” el cuerpo en tres días o eliminar todas las toxinas con un jugo. Pero la evidencia científica y la experiencia clínica muestran que estas estrategias tienen un efecto limitado y, a veces, contraproducente.

He acompañado a pacientes que tras probar programas muy estrictos llegaron a mi consulta con fatiga, mareos e incluso ansiedad alimentaria. El error está en pensar que un zumo verde sustituye a un estilo de vida completo. La detoxificación no puede reducirse a un solo alimento o a una moda, porque es un mecanismo complejo que requiere nutrientes, descanso y equilibrio emocional.

Cómo funciona la detoxificación natural del cuerpo

Los órganos clave en la desintoxicación natural trabajan en conjunto:

  • Hígado: transforma sustancias tóxicas en compuestos más fáciles de eliminar.
  • Riñones: filtran la sangre y eliminan desechos a través de la orina.
  • Intestino: desecha toxinas junto con los residuos de la digestión.
  • Piel y pulmones: expulsan parte de los compuestos dañinos.

En la práctica clínica he comprobado que, cuando una persona está sometida a estrés crónico, duerme poco o consume ultraprocesados, estos sistemas se sobrecargan. Una paciente con inflamación crónica y fatiga persistente mejoró notablemente cuando trabajamos un plan que incluía más vegetales frescos, hidratación adecuada y reducción de azúcares añadidos. La clave no fue un batido milagroso, sino favorecer las rutas naturales del organismo.

Estrategias efectivas para un plan detox real

Si queremos hablar de detoxificación efectiva y sostenible, las recomendaciones que mejor funcionan son:

Alimentación Consciente: Aumentar Vegetales y Frutas Frescas

La nutrición es la base. Los alimentos de origen vegetal son la principal fuente de nutrientes que tu hígado y riñones necesitan para funcionar óptimamente.

  • ¿Qué comer?
    • Verduras de hoja verde: Espinacas, acelgas, rúcula, lechuga romana. Son ricas en clorofila, que ayuda a la sangre a transportar oxígeno y a neutralizar metales pesados.
    • Verduras crucíferas: Brócoli, coliflor, coles de Bruselas, col rizada (kale). Contienen compuestos de azufre que son cruciales para la fase de desintoxicación del hígado.
    • Frutas y vegetales ricos en antioxidantes: Bayas (fresas, arándanos), pimientos, zanahorias, tomates. Sus antioxidantes protegen a las células del daño oxidativo.
    • Alimentos con fibra: Legumbres (lentejas, garbanzos), cereales integrales (avena, quinoa) y semillas (chía, lino). La fibra arrastra toxinas y desechos del intestino.
  • Ejemplo Práctico: En lugar de un snack procesado, prueba un puñado de fresas o zanahorias baby. Añade una porción generosa de brócoli a la comida y mezcla espinacas en tus batidos o ensaladas.

2. Hidratación Constante y de Calidad

El agua es el vehículo principal para que tus riñones filtren y eliminen los desechos. Una hidratación deficiente sobrecarga a estos órganos.

  • ¿Qué beber?
    • Agua natural: Es la mejor opción. Intenta beber al menos 2 litros al día. Si haces ejercicio, aumenta la cantidad.
    • Té verde o infusiones de hierbas: La ortiga, el diente de león y el jengibre tienen propiedades diuréticas y digestivas que apoyan la función renal y hepática.
    • Agua con limón: Un vaso de agua tibia con limón por la mañana puede estimular la digestión y el hígado, aunque su efecto «limpiador» es un apoyo, no una solución milagrosa.
  • Ejemplo Práctico: Mantén siempre una botella de agua a la vista en tu escritorio o mochila. Antes de cada comida, bebe un vaso de agua. Si te aburre el agua sola, añade rodajas de pepino, menta o limón.

3. Sueño Reparador: La Limpieza Nocturna

Mientras duermes, tu cuerpo no solo descansa, sino que también activa procesos vitales de limpieza celular y reparación. La falta de sueño crónico genera estrés y aumenta la inflamación.

  • ¿Cómo mejorarlo?
    • Establece un horario: Intenta acostarte y levantarte a la misma hora todos los días para regular tu reloj biológico.
    • Crea un ambiente propicio: Asegúrate de que tu habitación esté oscura, fresca y silenciosa. Evita las pantallas (móvil, tablet) al menos una hora antes de dormir, ya que la luz azul interfiere con la producción de melatonina, la hormona del sueño.
    • Relájate antes de dormir: Practica la lectura, estiramientos suaves o una meditación corta para calmar tu mente.
  • Ejemplo Práctico: Si sueles ver la televisión hasta tarde, prueba a leer un libro durante 30 minutos antes de apagar la luz. Verás cómo el descanso es más profundo.

4. Movimiento Físico Regular

El ejercicio no solo quema calorías, sino que también ayuda a la desintoxicación al activar el sistema linfático. La linfa es un líquido que transporta desechos fuera de las células y no tiene una «bomba» como el corazón, por lo que depende del movimiento muscular para circular.

  • ¿Qué tipo de ejercicio?
    • Ejercicios cardiovasculares: Correr, nadar, montar en bicicleta. Ayudan a la circulación sanguínea y linfática, además de que la sudoración puede liberar toxinas a través de la piel.
    • Yoga o estiramientos: Las posturas de yoga, especialmente las que implican torsiones, masajean los órganos internos y promueven la circulación.
    • Entrenamiento de fuerza: Levantar pesas o usar tu propio peso corporal estimula el flujo linfático.
  • Ejemplo Práctico: No tienes que ir al gimnasio todos los días. Camina 30 minutos después de comer, sube las escaleras en lugar de usar el ascensor o dedica 15 minutos a estiramientos suaves al despertar.

5. Gestión del Estrés: El Impacto del Cortisol

El estrés crónico mantiene tu cuerpo en un estado de «lucha o huida», liberando cortisol de forma constante. Este proceso desvía la energía de las funciones de limpieza y reparación hacia la supervivencia.

  • ¿Cómo gestionarlo?
    • Respiración consciente: Dedica 5 minutos al día a respirar profundamente y de forma controlada. Inhala por la nariz, cuenta hasta 4, retén el aire, y exhala lentamente por la boca.
    • Prácticas de mindfulness: La meditación, el yoga o simplemente pasar tiempo en la naturaleza pueden reducir los niveles de cortisol.
    • Actividades placenteras: Dedica tiempo a tus hobbies, escucha música, dibuja o pasa tiempo con amigos y familiares.
  • Ejemplo Práctico: Si te sientes abrumado en el trabajo, tómate una pausa de 5 minutos, sal a la calle y haz 10 respiraciones profundas. Verás cómo la mente se aclara y el cuerpo se relaja.

En mi experiencia clínica, integrar estas pautas da resultados mucho más potentes que cualquier “plan exprés”. Por ejemplo, he visto cómo personas con problemas digestivos notaron mejoría solo con priorizar la hidratación y mejorar el descanso nocturno.

En varias ocasiones he trabajado con pacientes que tenían todos los hábitos “correctos” en su alimentación, pero su nivel de estrés impedía una verdadera limpieza interna. Al incorporar técnicas de respiración, meditación o simplemente mejorar la calidad del sueño, el cambio fue evidente: más energía, digestión ligera y menor inflamación.

La detoxificación, desde este enfoque, no es solo eliminar toxinas, sino crear un contexto en el que el cuerpo pueda regenerarse.

Recetas detoxificantes y depurativas

Conclusión: La Detoxificación como Estilo de Vida

Hablar de detox no debería limitarse a una moda pasajera ni a un reto de tres días. La verdadera limpieza del organismo se logra con un estilo de vida que combine nutrición consciente, descanso adecuado, gestión emocional y movimiento. En mi práctica como nutricionista integrativa con enfoque en PNI, he comprobado que quienes adoptan estos hábitos no solo “se limpian”, sino que también ganan energía, mejoran la digestión y reducen síntomas de inflamación crónica. El detox real no es una dieta, sino un camino de salud integral.

¿Listo para Empezar un Verdadero Cambio?

Si te sientes cansado, con digestiones pesadas o simplemente quieres aprender a cuidar a tu cuerpo de forma sostenible, no busques una solución rápida. Un plan de detoxificación efectivo es personalizado y considera tu estilo de vida, tus necesidades y tus desafíos específicos.

Como nutricionista integrativa, mi objetivo es guiarte para que tu cuerpo recupere su equilibrio natural. Si quieres dejar atrás los mitos y trabajar en un plan que realmente funcione para ti, contáctame para una consulta personalizada. Juntas, podemos crear un camino de bienestar que te devuelva la energía y te ayude a sentirte mejor a largo plazo.

Cómo bajar de peso en Hashimoto sin dañar tu tiroides

Quiero hablar contigo con total honestidad sobre la tiroiditis de Hashimoto y la pérdida de peso. Si te sientes frustrada, agotada o confundida porque tu cuerpo no responde a los métodos “clásicos” para adelgazar, no estás sola. Y lo más importante: no es culpa tuya.

Permíteme ser clara: el enfoque médico convencional basado en “come menos y muévete más” no solo no funciona en casos como el tuyo, sino que demuestra un desconocimiento profundo sobre cómo afectan las enfermedades autoinmunes de tiroides al metabolismo.

Este planteamiento tan simplista puede, de hecho, empeorar tu situación, añadiendo más estrés a un sistema que ya está sobrecargado.

En consulta veo constantemente a mujeres que han sido señaladas por “falta de fuerza de voluntad” o que han seguido dietas muy restrictivas que terminan dañando aún más su metabolismo.

Pero lo que realmente está ocurriendo es que tu cuerpo está luchando contra una condición autoinmune que afecta directamente al equilibrio hormonal, la función metabólica y tus niveles de energía. Y esto requiere un abordaje más profundo, más individualizado y más compasivo.

¿Qué es la Tiroiditis de Hashimoto y qué síntomas provoca?

En primer lugar, comentar que la tiroiditis de Hashimoto es un trastorno autoinmune que afecta a la glándula tiroides. En estos casos el sistema inmune ataca el tejido sano de la tiroides, produciendo la muerte de las células tiroideas que producen las hormonas.

Los síntomas que una persona con tiroiditis de Hashimoto puede experimentar son similares al hipotiroidismo:

  • estreñimiento
  • cansancio
  • ganancia de peso
  • nieblina mental
  • problemas de concentración
  • cabello y uñas debilitadas
  • sensibilidad al frío
  • depresión y ansiedad
  • piel seca
  • menstruaciones abundantes.

¿Por qué no puedo bajar de peso con Hashimoto?

Muchas personas con Hashimoto acaban sufriendo hipotiroidismo, lo que enlentece tu metabolismo. Esto significa que procesas los alimentos de forma diferente, lo que favorece la acumulación de grasa y hace que perder peso sea mucho más difícil… incluso si “lo estás haciendo todo bien”.

Pero esto es solo una parte del rompecabezas. El panorama completo incluye:

🔁 Efecto dominó hormonal

Tu tiroides no funciona de forma aislada. Cuando está afectada por Hashimoto, se produce un desequilibrio hormonal en cadena: resistencia a la insulina, resistencia a la leptina, alteraciones del cortisol… Esto explica por qué simplemente reducir calorías suele no funcionar. Necesitamos trabajar con todo tu sistema endocrino, no contra él.

🔥 Inflamación y dificultad para perder peso

Muchas personas no son conscientes de que la inflamación crónica juega un papel clave en la resistencia a la pérdida de peso. Desde el enfoque de la medicina funcional, en lugar de contar calorías, identificamos y eliminamos desencadenantes inflamatorios, como el gluten y los lácteos, que en muchísimos casos suponen un antes y un después.

⚡ El mito del ejercicio intenso

Uno de los mayores retos con Hashimoto es la baja energía. Muchas pacientes se exigen demasiado con entrenamientos extenuantes, lo que provoca recaídas y brotes autoinmunes. Por eso, en lugar de forzar el cuerpo, propongo lo que llamo “movimiento intuitivo”: adaptar el ejercicio a tu nivel energético diario, no al revés.

¿Qué funciona de verdad?

He acompañado a muchas mujeres con Hashimoto que, tras años de frustración, han conseguido perder peso de forma natural y sostenible al cambiar el enfoque.

En lugar de contar calorías, nos centramos en:

  • Alimentos antiinflamatorios y ricos en nutrientes que favorezcan la tiroides.
  • Proteínas de calidad y grasas saludables que estabilicen el azúcar en sangre.
  • Identificación y retirada de alimentos desencadenantes que agravan la autoinmunidad.

No hay una “dieta para Hashimoto” que funcione para todas, pero sí principios sólidos. Lo importante es adaptar el enfoque correcto (AIP, paleo, baja en histamina…) según tu biología, haciendo eliminaciones y reintroducciones con criterio profesional.

En lugar de rutinas de ejercicio genéricas, diseñamos:

  • Estrategias de movimiento personalizadas que se adapten a tu energía real.
  • Entrenamiento de fuerza dosificado para apoyar, no agotar, tu sistema.
  • Prácticas restaurativas para calmar la inflamación.

En lugar de ignorar el estrés, lo abordamos directamente:

  • Prácticas cuerpo-mente (como respiración, mindfulness, etc.).
  • Mejora de la calidad del sueño como base para la recuperación hormonal.
  • Soporte detox estratégico con nutrición y suplementación adecuada.

Suplementación estratégica:
Ciertos nutrientes específicos pueden marcar una gran diferencia:

  • Selenio: reduce los anticuerpos tiroideos
  • Vitamina D + K2: regulan el sistema inmune
  • Berberina: apoya el metabolismo
  • Probióticos de calidad: restauran la salud intestinal
  • Vitaminas B y hierro: ayudan en la producción de energía y en el transporte de oxígeno, que suele estar comprometido en el hipotiroidismo

Reducción de tóxicos ambientales:
Muchos no lo saben, pero los tóxicos que nos rodean influyen en la tiroides y en la dificultad para adelgazar. Trabajamos en estrategias de detoxificación sostenibles, tanto con cambios en el estilo de vida como con suplementación cuando es necesario.

En resumen

Perder peso con Hashimoto no es una cuestión de fuerza de voluntad, sino de entender a fondo lo que está ocurriendo en tu cuerpo y actuar con estrategia y compasión. Cuando abordas el problema desde la raíz —equilibrando hormonas, desinflamando el organismo y cuidando tu metabolismo—, los cambios empiezan a llegar de forma más fluida y sostenible.

He visto cómo muchas pacientes transforman su salud cuando dejan de pelearse con su cuerpo y empiezan a escucharlo de verdad. Tanto si estás empezando como si llevas tiempo en este proceso, quiero que sepas que sí es posible lograr un cambio sostenible, si lo abordamos de manera personalizada y completa.

P.D.: ¿Sientes que necesitas una guía personalizada? No dudes en agendar una asesoría dietética y abordaremos tu caso de forma individual

SIBO: Causas, Síntomas y Tratamientos Efectivos

En consulta, el SIBO es una de las afecciones digestivas más comunes que trato, y las pacientes suelen llegar frustradas por síntomas persistentes como hinchazón, gases, diarrea o estreñimiento, estos síntomas muchas veces comenzaronque afectan su calidad de vida.

Me suelo encontrar con casos de mujeres que llevan años sintiéndose mal, a menudo les dicen que es solo por estrés o se confunde con otros trastornos como el síndrome del intestino irritable. Pero el SIBO tiene características únicas que requieren un enfoque especializado para su diagnóstico y tratamiento.

Si alguna vez has sentido que algo no está bien en tu sistema digestivo y buscas respuestas, este artículo te ayudará a entender qué es el SIBO: causas, síntomas y tratamientos efectivos para superarlo y recuperar tu bienestar.

¿Qué es el SIBO?

El SIBO, o sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado, ocurre cuando hay una acumulación anormal de microorganismos (bacterias, parásitos, hongos…) en esta parte del tracto digestivo, donde normalmente deberían estar en niveles muy bajos.

Estas bacterias, que pertenecen al intestino grueso, migran hacia el intestino delgado y comienzan a fermentar alimentos tan nutritivos como por ejemplo una manzana. Esta fermentación, provoca síntomas molestos y, en algunos casos, alteraciones más graves en la salud.

En condiciones normales, el intestino delgado tiene mecanismos como la motilidad intestinal y la acción de los ácidos gástricos que limitan el crecimiento bacteriano. Sin embargo, factores como alteraciones en el tránsito intestinal, uso prolongado de antibióticos, infección bacteriana, cirugía abdominal o enfermedades autoinmunes pueden romper este equilibrio y favorecer el desarrollo del SIBO.

Síntomas del SIBO: ¿Cómo identificarlo?

El SIBO, o sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado, puede manifestarse a través de una amplia variedad de síntomas. Estos no solo afectan el sistema digestivo, sino también otras áreas del cuerpo, lo que puede dificultar su identificación. A continuación, explicamos los síntomas digestivos y no digestivos más comunes del SIBO.

Síntomas digestivos del SIBO

El sistema digestivo es el principal afectado por esta condición. Los síntomas suelen variar en intensidad, pero los más comunes incluyen:

  • Hinchazón abdominal: sensación constante de inflamación, incluso después de consumir pequeñas cantidades de comida.
  • Gases excesivos: debido a la fermentación anormal de alimentos por las bacterias en el intestino delgado.
  • Diarrea o estreñimiento: algunas personas experimentan alternancia entre ambas condiciones.
  • Dolor o calambres abdominales: molestias que suelen ser más intensas después de comer.
  • Intolerancias alimentarias: dificultad para digerir ciertos alimentos, especialmente carbohidratos fermentables como los presentes en los FODMAPs.

Estos síntomas son similares a los del síndrome del intestino irritable (SII), lo que lleva a confusiones en el diagnóstico.

Síntomas no digestivos del SIBO

Además de los síntomas intestinales, el SIBO puede tener un impacto en todo el organismo debido a las deficiencias nutricionales y la inflamación sistémica que genera:

  • Fatiga crónica: falta de energía constante debido a la malabsorción de nutrientes esenciales.
  • Deficiencias nutricionales: especialmente de vitamina B12, hierro y vitaminas liposolubles (A, D, E, K).
  • Dolores articulares y musculares: relacionados con procesos inflamatorios.
  • Problemas de la piel: como rosácea, eccema o brotes cutáneos.
  • Alteraciones en la salud mental: ansiedad, depresión o dificultad para concentrarse, derivadas de la conexión entre el intestino y el cerebro.
  • Pérdida de peso inexplicada: en casos más severos, como resultado de la mala absorción de nutrientes.

Causas y factores de riesgo del SIBO: ¿Por qué ocurre?

El SIBO, o sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado, no aparece de la nada. Hay diversas causas y factores de riesgo que pueden predisponer a esta condición, desde alteraciones en la motilidad intestinal hasta problemas estructurales y desequilibrios en la microbiota. A continuación, exploramos las razones más comunes detrás del SIBO para ayudarte a comprender qué puede estar afectando tu salud digestiva.

  • Alteraciones en la motilidad intestinal: Fallos en el mecanismo de limpieza intestinal (CMM).
  • Uso prolongado de antibióticos: Desequilibran la microbiota intestinal.
  • Cirugías abdominales: Pueden alterar el tránsito intestinal o causar obstrucciones.
  • Baja producción de ácido gástrico: Favorece el crecimiento bacteriano anormal.
  • Enfermedades inflamatorias y autoinmunes: Como celiaquía o hipotiroidismo, que afectan el intestino.
  • Estrés crónico: Afecta la motilidad y la microbiota.
  • Alcohol y tabaquismo: Dañan la microbiota y el intestino.
  • Obstrucciones intestinales o adherencias: Alteran el flujo intestinal.
  • Divertículos en el intestino delgado: Acumulan bacterias de forma anormal.

Conocer las causas y factores de riesgo ayuda a personalizar el tratamiento y prevenir recurrencias.

Tipos de SIBO: ¿Cuál es tu caso?

El SIBO, o sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado, no es una condición única. Existen diferentes tipos de SIBO, clasificados según el gas predominante que producen las bacterias en exceso. Identificar el tipo específico es esencial para determinar el tratamiento más adecuado. A continuación, explicamos los diferentes tipos de SIBO y sus características principales.

1. SIBO de hidrógeno: Este tipo ocurre cuando las bacterias en el intestino delgado producen niveles elevados de gas hidrógeno como subproducto de la fermentación de carbohidratos. Síntomas principales:

  • Diarrea frecuente o diarrea predominante.
  • Hinchazón y gases, especialmente después de comer alimentos ricos en fibra o azúcares.

2. SIBO de metano (o IMO, sobrecrecimiento de metanógenos intestinales): Aquí, el gas predominante es el metano, producido no por bacterias, sino por arqueas metanogénicas, un tipo diferente de microorganismo. Síntomas principales:

  • Estreñimiento crónico o estreñimiento predominante.
  • Gases persistentes y malestar abdominal.
  • Posible relación con un tránsito intestinal más lento.

3. SIBO de sulfuro de hidrógeno: Es una variante menos común en la que el gas predominante es el sulfuro de hidrógeno, asociado con un desequilibrio más severo en la microbiota intestinal. Síntomas principales:

  • Diarrea frecuente, muchas veces con un olor fuerte y característico.
  • Dolor abdominal significativo.
  • Posible sensación de fatiga más intensa debido a los efectos inflamatorios del sulfuro de hidrógeno.

4. SIBO fúngico (o sobrecrecimiento de levaduras): Causado por un sobrecrecimiento de hongos, principalmente de la especie Candida en lugar de bacterias. Síntomas:

  • hinchazón y gases
  • cansancio excesivo
  • cambios en el estado de ánimo
  • infecciones recurrentes por hongos
  • dificultades digestivas relacionadas con alimentos ricos en azúcares.

Importancia de identificar el tipo de SIBO

Cada tipo de SIBO responde de manera diferente a los tratamientos. Por ejemplo, los casos de SIBO de metano pueden requerir medicamentos específicos como rifaximina combinada con neomicina, mientras que los casos de sulfuro de hidrógeno pueden beneficiarse de un enfoque más personalizado.

Diagnóstico del SIBO

Si te preguntas ¿cómo saber si tienes SIBO? Decirte que el diagnóstico del SIBO se realiza principalmente mediante el test de aliento, que mide los niveles de gases como hidrógeno, metano y sulfuro de hidrógeno después de ingerir una solución de lactulosa o glucosa. Este test es no invasivo y es rápido, lo que lo convierte en la opción más utilizada.

Es importante que el test se complete con una evaluación adecuada de los síntomas y antecedentes médicos del paciente, esto ayuda a identificar el tipo de SIBO y a orientar el tratamiento adecuado.

Tratamiento del SIBO

La mayoría de veces me encuentro con mujeres que vienen a consulta con un diagnóstico de SIBO y un tratamiento de antibióticos, con suerte, algún probiótico también. Nada más. A veces incluso ya han hecho ese tratamiento anteriormente pero sus sintomas siguen persistiendo. También vienen con muchas dudas de si se cura el sibo, de qué no comer con SIBO, de qué comer si tienen SIBO

Lamentablemente, solo tomar antibióticos no es suficiente. Si ese antibiótico ayudará a matar las bacterias, pero se necesita mucho más para conseguir un restablecimiento de la salud digestiva.

Por eso, el tratamiento del SIBO se estructura en tres fases clave: erradicación, repoblación y mantenimiento. Cada una de estas fases tiene un enfoque específico para restaurar el equilibrio de la microbiota intestinal y aliviar los síntomas de los pacientes. A continuación, detallamos cada fase para comprender mejor cómo se aborda el SIBO de manera integral.

Fase 1: Erradicación del sobrecrecimiento bacteriano

La fase de erradicación tiene como objetivo reducir o eliminar el sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado. Además, esta fase puede incluir una dieta para sibo específicas que ayuda a reducir la fermentación de carbohidratos y mejora los síntomas digestivos. El objetivo de esta fase es restaurar el equilibrio bacteriano en el intestino delgado y reducir la inflamación.

Fase 2: Repoblación y reparación

Una vez que las bacterias en exceso han sido eliminadas, comienza la fase de repoblación. En esta etapa, el enfoque se centra en restablecer una microbiota intestinal saludable.

También es importante regularizar la motilidad intestinal con tratamientos que favorezcan el movimiento adecuado del intestino, lo que previene la acumulación de bacterias.

Además, durante esta fase, los pacientes suelen seguir una dieta equilibrada y personalizada que favorezca la flora intestinal.

Fase 3: Mantenimiento y prevención de recurrencias

La fase tiene como objetivo evitar la recurrencia del SIBO y garantizar que el intestino se mantenga equilibrado a largo plazo. Esta fase implica la continuación de una dieta saludable, que asegure que la microbiota intestinal se mantenga estable.

Además, es esencial mantener una adecuada motilidad intestinal, lo que se puede lograr con cambios en el estilo de vida, como el control del estrés y el ejercicio regular.

Esta estructura en fases es cómo se cura el sibo, nos permite abordar el SIBO de manera integral, asegurando que el intestino pueda recuperar su función y que el paciente disfrute de un bienestar duradero.

Recupera tu bienestar digestivo

Si te han diagnosticado con SIBO o te has identificado algunos de los síntomas mencionados en este artículo, como hinchazón, gases, dolor abdominal o cambios en tus hábitos intestinales, es posible que estés lidiando con SIBO. Esta afección puede ser más común de lo que parece, pero con un diagnóstico adecuado y un tratamiento específico, puedes mejorar tu calidad de vida y recuperar el equilibrio digestivo.

Si estás buscando orientación profesional para tratar el SIBO de manera efectiva, no dudes en contactarme para una asesoría dietética personalizada. Juntas podemos desarrollar un plan adaptado a tus necesidades, para ayudarte a aliviar los síntomas y restaurar la salud intestinal de forma integral. ¡Tu bienestar digestivo está en tus manos!

No esperes más. Ponte en contacto hoy mismo y empieza tu camino hacia una mejor salud digestiva.

Por qué me estriño y cual es la solución

Si sufres estreñimiento crónico y eres de las que te cuesta mucho ir al baño, sigue leyendo porque en este artículo descubrirás las causas de ese estreñimiento y la solución que puedes comenzar a aplicar para mejorar tu ritmo intestinal.

«Siempre he sido estreñida»

«Desde pequeña que tengo problemas para ir al baño»

«Siempre me ha costado mucho ir al baño»

Estas son algunas de las frases que más se repiten en consulta. Y es que el estreñimiento es un problema digestivo común que afecta a muchas mujeres en algún momento de sus vidas o incluso durante gran parte de su vida.

Si quieres descubrir qué es bueno para el estreñimiento y cual es la mejor solución para aliviar este gran malestar, sigue leyendo el artículo.

Solución para el Estreñimiento

Causas del Estreñimiento: la raíz del problema

El estreñimiento se define como la dificultad para evacuar, cuando se realizan menos de tres deposiciones por semana, las heces son duras y secas, y se tiene una sensación de evacuación incompleta.

No evacuar de forma rutinaria nos crea una sensación muy molesta, con síntomas muy incómodos. Nos sentimos hinchadas, con sensación de malestar y atascamiento en la zona de la tripa, más gases y flatulencias. Pero no se queda ahí, también puede influir en nuestro estado de ánimo.

Tener un ritmo intestinal regular es vital para la salud general. La eliminación adecuada de desechos evita la acumulación de toxinas en el cuerpo, previene la inflamación y reduce el riesgo de desarrollar problemas digestivos más serios como hemorroides o diverticulitis. Además, a través de nuestras heces eliminamos exceso de hormonas, por lo que no defecar de forma regular, puede incurrir en un hiperestrogenismo y hacernos sufrir síndrome premenstrual, dismenorrea, empeorar cuadros de endometriosis o síndrome de ovarios poliquísticos.

Las causas del estreñimiento pueden ser diversas:

  1. Dieta Baja en Fibra: Una alimentación pobre en frutas, verduras, tubérculos, cereales enteros y puede contribuir al estreñimiento.
  2. Deshidratación: La falta de ingesta adecuada de líquidos puede dificultar el tránsito intestinal.
  3. Falta de Actividad Física: Un estilo de vida sedentario puede ralentizar el sistema digestivo.
  4. Ignorar las señales fisiológicas: muchas veces tenemos ganas pero no estamos donde nos gustaría estar, entonces no vamos al baño y esto repetidamente en el tiempo hace que fisiológicamente nuestro esfinter e intestino vean afectadas su funcionalidad.
  5. Estrés y Salud Mental: El estrés crónico y la ansiedad pueden afectar la motilidad intestinal.
  6. Desequilibrios Hormonales: Durante el ciclo menstrual, el embarazo o la menopausia, los cambios hormonales pueden influir en el ritmo intestinal. ¿Has notado que tu barriga se hincha especialmente en los días previos a la menstruación? Te explico por qué ocurre y cómo se relaciona con tu digestión en mi artículo sobre hinchazón antes de la regla.
  7. Desequilibrios de la microbiota: sufrir una disbiosis intestinal fomenta la alteración de las heces.
  8. Uso de Medicamentos: Algunos medicamentos, como los antidepresivos y analgésicos, suplementos de hierro, pueden causar estreñimiento como efecto secundario.
  9. Alteraciones anatómicas del intestino: como el megacolon o el dolicocolon

Cual es la mejor solución para aliviar el estreñimiento

Lo primero que tenemos que abordar son las causas del estreñimiento y los básicos: una buena alimentación, hidratación y movimiento. Una vez tenemos esto cubierto, podremos recurrir a algunas técnicas o remedios que son buenos como solución al estreñimiento y nos ayudarán a tener un ritmo intestinal más saludable.

Alimentos para Combatir el Estreñimiento

La grasa es un nutriente clave para mejorar el estreñimientos. Las grasas saludables ayudan a la liberación de bilis hacia el intestino y a estimular los movimientos peristálticos. Por lo que se generoso a la hora de consumir aceite de oliva, aguacate, frutos secos y semillas, ya que son alimentos para el estreñimiento.

Una dieta equilibrada y rica en fibra es fundamental para mantener un ritmo intestinal saludable. Existen dos tipos de fibra, la fibra soluble y la fibra insoluble. Necesitamos aportar un buen equilibrio entre ambas para poder ir al baño de forma regular y sin que nos cueste.

Fibra soluble e insoluble y su impacto en el estreñimiento

Algo muy habitual es que oímos que tenemos que comer más fibra y nos pasamos a consumirlo todo integral, pan integral, arroz integral, añadimos salvado, avena, etc. Y está genial pero acabamos sintiéndonos más hinchados todavía, con un tapón que no podemos desatascar.

Este tipo de alimentos se caracteriza por contener fibra insoluble que da volumen a las heces, pero si no lo acompañarlo de fibra soluble que lubrique las heces, seguiremos con nuestro problema de estreñimiento.

La fibra soluble que encontramos en las frutas y verduras (naranja, manzana, peras, fresas, brócoli, zanahorias. Este tipo de fibra soluble es la que nos ayuda a absorber más nutrientes y además hidrata las heces, haciendo que fluyan mejor.

Como hemos dicho, la proporción es clave y es necesario ocnsumir una mezcla equilibrada de ambas. La proporción ideal sería consumir un 70-75% de fibra insoluble y unos 25-30% de fibra soluble.

Aquí hay algunos alimentos para el estreñimiento imprescindibles que contienen estos tipos de fibras y que son buena solución:

  1. Frutas Frescas: la fruta no es mala para el estreñimiento. Queremos consumir de forma regular manzanas, peras, kiwis, ciruelas y bayas son ricas en fibra y actúan como laxantes naturales.
  2. Verduras de Hoja Verde: Espinacas, kale y acelgas contienen altas cantidades de fibra y magnesio, que ayudan a mejorar el tránsito intestinal.
  3. Legumbres: Lentejas, garbanzos y frijoles son excelentes fuentes de fibra.
  4. Granos Enteros: Avena, quinoa, arroz integral y pan de grano entero proporcionan fibra insoluble que añade volumen a las heces.
  5. Semillas y Nueces: Chía, lino y almendras son ricas en fibra y grasas saludables.
  6. Agua y Líquidos: Beber suficiente agua es esencial para ablandar las heces y facilitar su paso.
Asesorías dietéticas María Llamas

Tipos de Laxantes y su Uso

Existen varios tipos de laxantes, muchos de ellos aseguran ser mano de santo para el estreñimiento, pero no todos son recomendables para un uso prolongado.

Hay algunos laxantes potentes que pueden acabar irritando la mucosa intestinal si se hace un uso excesivo. Por lo que a pesar de ser naturales hay que tener cuidado con ellas y utilizarlas solo en casos esporádicos. Me refiero a las infusiones de hojas de sen, cáscara sagrada que pueden acabar irritando la mucosa si se hace un uso excesivo, a pesar de ser naturales.

Por eso preferimos utilizar laxantes que sean más cuidadosos con la mucosa y podemos considerar como de los mejores remedios caseron para el estreñimiento. Promuevan un buen ritmo intestinal, aliviando así el estreñimiento.

  1. 2 kiwis o ciruelas en ayunas
  2. Aceite y limón en ayunas
  3. Un sorbo de agua de mar en ayunas
  4. Semillas de chía o lino hidratadas en agua, tomadas antes de irnos a dormir
  5. Cáscaras de Psyllium mezcladas con abundante agua
  6. Carbonato de magnesio

Otros hábitos que son buenos para el estreñimiento

  1. Asegurar una buena hidratación.
  2. Rutina de Baño Regular: Establecer un horario regular para intentar evacuar puede entrenar al cuerpo a mantener un ritmo constante.
  3. Postura: la mejor postura para favorecer la evacuación es en cuclillas. Puedes utilizar un banquito para apoyar los pies y así simular esta postura de forma más cómoda cuando estés sentado en la taza del baño.
  4. Actividad Física Regular: Incorporar ejercicios como caminar, nadar o yoga puede mejorar el tránsito intestinal.
  5. Manejo del Estrés: Técnicas de relajación como la meditación, respiración profunda y mindfulness pueden ayudar a regular el sistema digestivo.

Conclusión

El estreñimiento es un problema común pero manejable con una dieta adecuada, hidratación, ejercicio y, cuando sea necesario, el uso correcto de ingredientes laxantes. Adoptar un enfoque integrativo que considere tanto los aspectos nutricionales como hormonales y de estilo de vida puede ser clave para mantener una salud digestiva óptima.

Para obtener un plan personalizado y adaptado a tus necesidades individuales, escríbeme a hola@mariallamas.com o reserva una Asesoría Dietética Personalizada. Tu salud digestiva y hormonal es fundamental para tu bienestar general.

Análisis de sangre que deberías hacerte cada año

analisis de sangre

Un analisis de sangre es una de las pruebas más fáciles que podemos solicitar para revisar como está nuestra salud.

Es importante saber qué parámetros pedir. A veces me encuentro con mujeres que tienen mucha sintomatología de hipotiroidismo pero el médico solo les ha pedido la TSH y les dice que está bien. Debes saber que la TSH es solo una pieza del mecanismo de funcionamiento de la tiroides, ya que la producción de la hormona tiroidea activa (T3 libre) es un proceso multifacético.

Así que asegúrate de que cuando vayas a revisar tu tirodes, verifiques que han solicitado unos parámetros esenciales que te detallo.

Perfil tiroideo

  • Hormona Estimulante de la Tiroides (TSH)
  • T4 Libre – hormona tiroidea inactiva
  • T3 Libre – hormona tiroidea activa
  • T3 Inversa – hormona tiroidea inactiva
  • Anticuerpos de la Tiroides: TPO, TgAb

Perfil de hierro

Otro perfil muy importante y que a veces se quedan pidiendo en el analisis de sangre solo el hierro en sangre y/o almacenamiento de hierro, pero hay mucho más. En el cuerpo, el hierro se recicla a través del sistema reticuloendotelial (RES). Entonces, para obtener una mejor imagen de si el hierro de tu cuerpo se está reciclando/utilizando adecuadamente, querrás pedir los siguientes marcadores de laboratorio.

  • Hierro Sérico
  • Ferritina
  • Transferrina
  • % de saturación
  • Capacidad Total de Unión al Hierro (TIBC)
  • Extra: Ceruloplasmina Sérica

Azúcar en sangre

  • Glucosa en Ayunas
  • Insulina en Ayunas
  • Hemoglobina A1c

Nutrientes

Los siguientes nutrientes que se enumeran a continuación son importantes de evaluar debido a su información sobre los niveles de estrés oxidativo en el cuerpo.

  • Cobre Sérico
  • Zinc Plasmático
  • Vitamina A (retinol)
  • Vitamina D (25-OH)
  • Magnesio
  • Vitamina B12
  • Ácido fólico
  • Selenio

Básicos

Por último, esto es lo estandar que generalmente se pide:

  • Hemograma completo
  • Panel de Lípidos: colesterol, LDL, HDL, triglicéridos
  • Proteína C Reactiva

Recuerda siempre pedir una copia de tus resultados para que puedas revisarlos tú misma o con un profesional de la salud.⁣⁣⁣⁣

Interpretar los resultados del análisis de sangre

Además de pedir los valores adecuados, la forma de valorarlos también es importante.

Existe un enfoque convencional en el que se usan rangos que nos indican si estamos o no enfermos. Pero a veces, el analisis de sangre parece que sale «bien» pero nosotras no nos encontramos tan bien… Aquí es cuando es importante aplicar una visión integrativa y utilizar unos rangos integrativos, en los que nos indican los valores óptimos, es decir los valores en los que estamos en nuestro máximo esplendor. Puede que ese valor esté fuera de rango óptimo (de ahí que no nos sintamos bien) pero no esté fuera del rango de enfermedad.

Es como si tenemos una silla que está coja, la silla funciona porque me puedo sentar, pero no funciona bien. Lo mismo puede pasar con nuestro cuerpo.

⁣NOTA IMPORTANTE: Esto no es una ciencia perfecta. Diferentes personas pueden sentirse mejor en diferentes rangos. De ahí que el consejo de un profesional, tu historial médico y tus síntomas actuales tienen prioridad antes que los valores de la analítica.

Por eso siempre recomiendo buscar ayuda profesional para interpretar tus análisis de laboratorio y planes de tratamiento. En consulta te ayudo a conectar los puntos entre sus resultados de laboratorio y los síntomas que están experimentando. Luego, utilizamos la información para crear recomendaciones personalizadas de nutrición, suplementación y estilo de vida para apoyar mejor tus necesidades. ¿Te gustaría que trabajásemos juntas en tu salud? Haz clic aquí para reservar una sesión gratuita y valorar cómo mejor te puedo ayudar.

Preparación Natural para la FIV

fiv tratamiento fertilidad
fiv tratamiento de fertilidad

La fecundación in vitro (FIV) es un tratamiento de fertilidad que supone todo un desafía para muchas parejas que eligen para lograr su sueño de tener un hijo. A medida que avanzamos en la comprensión de la salud reproductiva, surgen enfoques naturales que pueden complementar los procedimientos médicos tradicionales. Si estás considerando la FIV, es fundamental prepararte tanto física como emocionalmente para maximizar tus posibilidades de éxito. En este artículo, exploraremos cómo la nutrición adecuada y el cuidado personal pueden desempeñar un papel esencial en tu viaje hacia la FIV.

Una nota antes de comenzar: Ninguno de los suplementos o hierbas mencionados en este artículo debe tomarse mientras estés con algún medicamento para la FIV. Lo ideal es comenzar a prepararte 90 días (3 meses) antes del tratamiento de fertilidad.

¿Por qué prepararte para tu FIV?

Se recomienda al menos 3 meses para prepararte con anticipación porque el ciclo del óvulo es de 90 días. Es el tiempo que tarda el óvulo en madurar. Así que lo que hoy comes, bebes, respiras, piensas, tus niveles de estrés actuales y el deporte que practicas está afectando a la salud del óvulo que ovularás en tres meses a partir de ahora.

Esto no quiere decir que desde las primeras semanas notes beneficios con los cambios que lleves a cabo, nuestros hábitos tienen el poder de influir en la inflamación, digestión… de forma más inmediata.

Piensa en este tiempo de preparación como un proceso para poner el terreno a punto. Al prepararte para tu FIV, puedes apoyar tu sistema hormonal y reproductivo, nutrir tu cuerpo, tener nutrientes disponibles durante las etapas iniciales cruciales del desarrollo fetal y tener las herramientas para manejar cualquier estrés que pueda surgir en este camino.

¿Cómo prepararte para el proceso de FIV?

Para prepararte para tu procedimiento de FIV, deberás planificar y prepararte con anticipación. Un ciclo general de FIV dura alrededor de 6 semanas desde el momento en que comienzas los medicamentos y las ecografías hasta la transferencia del o los embriones.

Cosas a considerar en la preparación:

Limpieza hepática

Me refiero a apoyar la capacidad natural del hígado para limpiarse a sí mismo, así como en apoyar la salud y circulación del útero. Esto a su vez apoya la salud hormonal y fomenta un entorno uterino saludable.

Especialmente interesante para quitar hormonas de un tratamiento de fertilidad anterior. Queremos eliminar toxinas y contaminantes ambientales fomentando la función hepática y queremosaumentar la circulación sanguinea para ayudar al útero en su capacidad natural para eliminar la sangre menstrual antigua y tonificar los músculos uterinos. Lo ideal sería hacer un detox unos 25 o 30 días.

Masajes en la zona abdominal y ovárica también pueden ser beneficiosos para aumentar la circulación en los ovarios y el útero además de por supuesto ayudar a reducir el estrés. Estos masajes concretos no deben realizarse durante el tratamiento de FIV, ni durante la toma de medicamentos ni una vez hecha la transferencia.

Nutrición

Apoyar la salud del óvulo, comer alimentos nutritivos, tomar suplementos y preparar tu cuerpo para el embarazo.

La nutrición tiene un impacto directo en el desarrollo y la salud futura de tu hijo. Esto es muy importante y una gran oportunidad para que te prepares con anticipación.

Incluye alimentos ricos en nutrientes específicos necesarios para la función hormonal, producción y equilibrio, desarrollo fetal, salud del óvulo, salud del esperma, salud sanguínea y mucho más.

Queremos ayudar a tu cuerpo a equilibrar y respaldar tu fertilidad, acumulando reservas de nutrientes y proporcionando todos los elementos necesarios para un hijo saludable. También es una dieta centrada en brindarte a ti y a tu futuro hijo el mejor comienzo en la vida.

Proporciona antioxidantes, vitaminas y minerales, que ayudan a proteger la salud del óvulo y el esperma del daño causado por los radicales libres.

Apoya al cuerpo hacia un equilibrio hormonal normal al proporcionar las grasas necesarias para la producción y función de las hormonas.

Suplementación

En este punto de preparación es necesario comenzar a suplementarse con ácido fólico, necesario para prevenir el labio leporino y los defectos del tubo neural en el bebé. Asimismo, podría ayudar a prevenir los partos prematuros y los abortos espontáneosfeto. Es importante que el ácido folico esté activo, es decir que sea metilfolato es decir, que esté en su forma más biodisponible.

Además del ácido fólico, quizás necesites algún otro suplemento extra como hierro, yodo…

Interesantes pueden ser también antioxidantes concretos como la CoQ10 Ubiquinol que mejora la salud del óvulo y las tasas de fertilización, especialmente en mujeres mayores de 35 años.

La L-arginina es un aminoácido que puede aumentar la respuesta ovárica, la receptividad endometrial y las tasas de embarazo en pacientes de FIV que eran respondedoras pobres. (No debe tomarse si tienes herpes, ya que puede desencadenar brotes)

La pauta de suplementación debe personalizarse ya que aunque sean productos/ingredientes naturales pueden tener efectos secundarios o contraindicaciones. En las asesorías dietéticas hablamos largo y tendido sobre este tema para aportar a tu cuerpo exactamente con lo que necesita.

Autocuidado y gestión del estrés

El estrés y la ansiedad son comunes durante el proceso de FIV. El estrés puede impactar negativamente tus niveles hormonales y la salud reproductiva en general. Si puedes, tómate el tiempo para cuidar de ti misma, relajarte y encontrar formas de reducir el estrés.

Practicar la atención plena (mindfulness) y técnicas de relajación puede ser muy beneficioso para reducir el estrés y la ansiedad. Puedes considerar la meditación, el yoga, la respiración profunda y otras prácticas similares. Estas técnicas pueden ayudarte a calmar la mente, relajar el cuerpo y reducir el estrés que pueda surgir durante el proceso de FIV.

Otra de mis recomendaciones y especialmente si has pasado por más de una FIV, acudir a terapia, hablar con un profesional puede ayudarte a recibir un apoyo por un vacío que amigos y familiares no pueden llegar a entender

La acupuntura también es una terapia efectiva y con muchos estudios que la respaldan. En cuanto a la fertilidad, la acupuntura no solo puede ayudar con el estrés, sino que también puede ayudar a superar desequilibrios subyacentes que pueden impedir que una pareja conciba. La acupuntura también respalda y fomenta la salud de los óvulos, la circulación reproductiva saludable, un revestimiento uterino saludable, el equilibrio hormonal y mucho más.

Cuando uses la acupuntura en conjunto con la FIV, querrás comenzar a ver a tu acupunturista mucho antes de que comience tu ciclo de FIV, idealmente 3 meses antes. Busca un acupunturista especializado en infertilidad, ya que tendrán un profundo entendimiento de lo que es la FIV, podrán leer tus análisis de sangre de hormonas para comprender tu situación y pueden apoyarte durante momentos críticos de tu FIV, como la extracción de óvulos, la transferencia de embriones y justo después de la transferencia.

Conclusión

La preparación natural para la FIV implica una combinación de enfoques que abarcan desde la limpieza hepática y la nutrición hasta el cuidado personal y la reducción del estrés. Al incorporar estos elementos en tu vida, puedes mejorar tu bienestar general y aumentar tus posibilidades de éxito en el proceso de FIV.

Es fundamental recordar que estos enfoques deben ser discutidos con tu médico antes de implementarlos, especialmente si estás en medio de un tratamiento de FIV o tomando medicamentos. Tu viaje hacia la FIV es único, y es importante tomar decisiones informadas y personalizadas en colaboración con profesionales de la salud.

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