Cómo bajar de peso en Hashimoto sin dañar tu tiroides

Quiero hablar contigo con total honestidad sobre la tiroiditis de Hashimoto y la pérdida de peso. Si te sientes frustrada, agotada o confundida porque tu cuerpo no responde a los métodos “clásicos” para adelgazar, no estás sola. Y lo más importante: no es culpa tuya.

Permíteme ser clara: el enfoque médico convencional basado en “come menos y muévete más” no solo no funciona en casos como el tuyo, sino que demuestra un desconocimiento profundo sobre cómo afectan las enfermedades autoinmunes de tiroides al metabolismo.

Este planteamiento tan simplista puede, de hecho, empeorar tu situación, añadiendo más estrés a un sistema que ya está sobrecargado.

En consulta veo constantemente a mujeres que han sido señaladas por “falta de fuerza de voluntad” o que han seguido dietas muy restrictivas que terminan dañando aún más su metabolismo.

Pero lo que realmente está ocurriendo es que tu cuerpo está luchando contra una condición autoinmune que afecta directamente al equilibrio hormonal, la función metabólica y tus niveles de energía. Y esto requiere un abordaje más profundo, más individualizado y más compasivo.

¿Qué es la Tiroiditis de Hashimoto y qué síntomas provoca?

En primer lugar, comentar que la tiroiditis de Hashimoto es un trastorno autoinmune que afecta a la glándula tiroides. En estos casos el sistema inmune ataca el tejido sano de la tiroides, produciendo la muerte de las células tiroideas que producen las hormonas.

Los síntomas que una persona con tiroiditis de Hashimoto puede experimentar son similares al hipotiroidismo:

  • estreñimiento
  • cansancio
  • ganancia de peso
  • nieblina mental
  • problemas de concentración
  • cabello y uñas debilitadas
  • sensibilidad al frío
  • depresión y ansiedad
  • piel seca
  • menstruaciones abundantes.

¿Por qué no puedo bajar de peso con Hashimoto?

Muchas personas con Hashimoto acaban sufriendo hipotiroidismo, lo que enlentece tu metabolismo. Esto significa que procesas los alimentos de forma diferente, lo que favorece la acumulación de grasa y hace que perder peso sea mucho más difícil… incluso si “lo estás haciendo todo bien”.

Pero esto es solo una parte del rompecabezas. El panorama completo incluye:

🔁 Efecto dominó hormonal

Tu tiroides no funciona de forma aislada. Cuando está afectada por Hashimoto, se produce un desequilibrio hormonal en cadena: resistencia a la insulina, resistencia a la leptina, alteraciones del cortisol… Esto explica por qué simplemente reducir calorías suele no funcionar. Necesitamos trabajar con todo tu sistema endocrino, no contra él.

🔥 Inflamación y dificultad para perder peso

Muchas personas no son conscientes de que la inflamación crónica juega un papel clave en la resistencia a la pérdida de peso. Desde el enfoque de la medicina funcional, en lugar de contar calorías, identificamos y eliminamos desencadenantes inflamatorios, como el gluten y los lácteos, que en muchísimos casos suponen un antes y un después.

El mito del ejercicio intenso

Uno de los mayores retos con Hashimoto es la baja energía. Muchas pacientes se exigen demasiado con entrenamientos extenuantes, lo que provoca recaídas y brotes autoinmunes. Por eso, en lugar de forzar el cuerpo, propongo lo que llamo “movimiento intuitivo”: adaptar el ejercicio a tu nivel energético diario, no al revés.

¿Qué funciona de verdad?

He acompañado a muchas mujeres con Hashimoto que, tras años de frustración, han conseguido perder peso de forma natural y sostenible al cambiar el enfoque.

En lugar de contar calorías, nos centramos en:

  • Alimentos antiinflamatorios y ricos en nutrientes que favorezcan la tiroides.
  • Proteínas de calidad y grasas saludables que estabilicen el azúcar en sangre.
  • Identificación y retirada de alimentos desencadenantes que agravan la autoinmunidad.

No hay una “dieta para Hashimoto” que funcione para todas, pero sí principios sólidos. Lo importante es adaptar el enfoque correcto (AIP, paleo, baja en histamina…) según tu biología, haciendo eliminaciones y reintroducciones con criterio profesional.

En lugar de rutinas de ejercicio genéricas, diseñamos:

  • Estrategias de movimiento personalizadas que se adapten a tu energía real.
  • Entrenamiento de fuerza dosificado para apoyar, no agotar, tu sistema.
  • Prácticas restaurativas para calmar la inflamación.

En lugar de ignorar el estrés, lo abordamos directamente:

  • Prácticas cuerpo-mente (como respiración, mindfulness, etc.).
  • Mejora de la calidad del sueño como base para la recuperación hormonal.
  • Soporte detox estratégico con nutrición y suplementación adecuada.

Suplementación estratégica:
Ciertos nutrientes específicos pueden marcar una gran diferencia:

  • Selenio: reduce los anticuerpos tiroideos
  • Vitamina D + K2: regulan el sistema inmune
  • Berberina: apoya el metabolismo
  • Probióticos de calidad: restauran la salud intestinal
  • Vitaminas B y hierro: ayudan en la producción de energía y en el transporte de oxígeno, que suele estar comprometido en el hipotiroidismo

Reducción de tóxicos ambientales:
Muchos no lo saben, pero los tóxicos que nos rodean influyen en la tiroides y en la dificultad para adelgazar. Trabajamos en estrategias de detoxificación sostenibles, tanto con cambios en el estilo de vida como con suplementación cuando es necesario.

En resumen

Perder peso con Hashimoto no es una cuestión de fuerza de voluntad, sino de entender a fondo lo que está ocurriendo en tu cuerpo y actuar con estrategia y compasión. Cuando abordas el problema desde la raíz —equilibrando hormonas, desinflamando el organismo y cuidando tu metabolismo—, los cambios empiezan a llegar de forma más fluida y sostenible.

He visto cómo muchas pacientes transforman su salud cuando dejan de pelearse con su cuerpo y empiezan a escucharlo de verdad. Tanto si estás empezando como si llevas tiempo en este proceso, quiero que sepas que sí es posible lograr un cambio sostenible, si lo abordamos de manera personalizada y completa.

P.D.: ¿Sientes que necesitas una guía personalizada? No dudes en agendar una asesoría dietética y abordaremos tu caso de forma individual

Tiroiditis Autoinmunes

tiroiditis autoinmune

Hemos hablado anteriormente de la tiroides y de cómo podemos regular su funcionamiento.

En este artículo, vamos a centrarnos en las condiciones autoinmunes de la tiroides. Es importante tener encuenta, que todo lo que se ha mencionado en este artículo, se sigue aplicando en estos casos. Aun así, habrá ciertos aspectos específicos para estos tipos de desórdenes de la tiroides.

tiroiditis autoinmune

¿En qué se diferencian un desorden autoinmune de la tiroides de un hipotiroidismo o un hipertiroidismo?

Cuando un desorden autoinmune de la tiroides está presente, tendrás anticuerpos elevados. Esto es lo que confirma que el sistema inmune está implicado. Tu sistema inmune de hecho está atacando tu tiroides, provocando una disfunción. Normalmente, nuestro sistema inmune nos protege de bacterias, viruses, invasores externos… Con una situación de autoinmunidad, el sistema inmune ataca a inocentes partes del cuerpo o externas, como órganos, tejidos, alimentos. En el caso de la tiroiditis de Hashimoto o Graves, el sistema inmune está atacando tu tiroides.

¿Cómo sabes si tienes tiroiditis autoinmune? La clave está en los anticuerpos, hay diferentes para diferente tipo:

Anticuerpos presentes en Hashimoto:

  • Anti-tiroides peroxidasa (anti-TPO)
  • Anti-tiroglobulina (anti-Tg)

Anticuerpos presentes en Graves

  • Anticuerpos receptores de la TSH (TRAb)

Generalmente un hipertiroidismo de Graves se transforma en hipotiroidismo cuando la tiroides no da más de si.

Si se detecta un Hashimoto en las fases iniciales, puedes ver también un hipertiroidismo inicial. Esto ocurre cuando los anticuerpos atacan la tiroides y un exceso de hormonas tiroideas entran en el sistema. No se eliminan y entonces se convierte en hipotiroidismo. Por lo que es importante analizar todos los anticuerpos.

¿Qué puede contribuir a una enfermedad autoinmune?

Para la mayoría de personas, es una combinación de estas tres áreas las que influyen en el caos y en desarrollar una enfermedad autoinmune:

Genética

Nuestra genética es influenciada por el entorno. Es decir, por la comida que comemos, el ejercicio que realizamos, las toxinas medioambientales, la calidad de sueño, el estrés… Solo porque tu tengas el gen (TYK2) que te pone en un riesgo más alto de desarrollar una enfermedad autoinmune, no significa que lo hagas. La genética cárga la pistola, pero tus hábitos diarios son el gatillo.

Salud intestinal

Cuando tu sistema intestinal no funciona bien, esto deriva en estrés e inflamación para el sistema inmune. Pono cinel de ácido gástrico, malas digestiones, infecciones, uso frecuente de antibióticos y una inflamación generalizada, puede hacer que tu sistema inmune se ponga en marcha.

Cada vez hay más estudios sobre ciertos tipos de bacterias y cómo afectan a las enfermedades autoinmunes.Es interesante realizar un test de heces para ver más profundamente qué es lo que está pasando. Generalmente se ven malas digestiones e infecciones intestinales. Un patógeno que se asocia a Hashimoto y Graves es el Helicobacter Pylori. Esto tiene sentido ya que este Helicobacter Pylori vive en el estómago y crece con el ácido estomacal. Esto provoca que tengas menos ácido gástrico para descomponer los alimentos, dando lugar a malas digestiones, sensibilidades limentarias, baja motilidad intestinal y sobrecrecimiento bacteriano.

Estrés crónico

Cuando hablo de estrés crónico me refiero tanto a estrés mental/emocional, como también estrés físico derivado de una deficiencia de nutrientes o un factor estresante químico como las toxinas de nuestro entorno. Suele ser siempre un mix de todo esto, la acumulación de factores estresantes durante largo tiempo, hace que nuestro cuerpo llegue a un punto extremo, afectando a nuestro sistema inmune.

Si bien aún se desconoce el mecanismo exacto de cómo el estrés contribuye a la autoinmunidad, se presume que las hormonas neuroendocrinas desencadenadas por el estrés conducen a una desregulación inmunitaria, que en última instancia da como resultado una enfermedad autoinmune, al alterar o amplificar la producción de citoquinas. El tratamiento de la enfermedad autoinmune debe incluir, por lo tanto, el manejo del estrés y la intervención conductual para prevenir el desequilibrio inmunitario relacionado con el estrés.

​Resumen

Dadas las áreas que pueden afectar las afecciones tiroideas autoinmunes, debemos tener en cuenta todos los tipos de estrés y el estado de salud intestinal al trabajar para mejorar nuestra situación.

¿Te ha resultado interesante el artículo? Cuéntame escribiéndome a hola@mariallamas.com.

Tiroides y fertilidad

tiroides y fertilidad

Cuando hablamos de fertilidad, los estrógenos y la progesterona suelen obtener todo el protagonismo, pero ¿sabías que la tiroides tiene un papel muy importante en el ciclo menstrual y por tanto en la fertilidad?

No solo en el ciclo menstrual y en la fertilidad, si no que también en tener un embarazo saludable y una buena recuperación post parto. En este estudio se muestra el impacto que tiene una tiroides en desequilibrio en la fertilidad y la concepción.

Unos niveles de TSH anormales pueden interferir en la ovulación. Cuando tienes cualquier tipo de desorden en la tiroides, ya sea hipo o hipertiroidismo, y este no se trata, verás que tu fase lutea (la segunda parte de tu ciclo menstrual, después de la ovulación) se ve interrumpida.

Esto está mediado por los niveles de progesterona. Si un trastorno de la tiroides no está regulado, podría haber dificultades para quedarse embarazada porque no habrá implantación. También podría experimentar un aborto espontáneo temprano debido a una implantación incompleta.

tiroides y fertilidad

Reglas irregulares

El hipotiroidismo puede causar sobre producción de prolactina. Niveles altos de prolactina disminuyen la producción de la hormona gonadotropina, y por lo tanto no estimula la producción de las hormonas FSH y LH (esenciales para la ovulación).

A su vez, el hipotiroidismo también puede empeorar los casos de síndromes de ovarios poliquísticos. Empeorando la dominancia estrogénica y la deficiencia de progesterona causando una menstruación irregular.

El hipotiroidismo te deja sin energía, provocando que el cuerpo no pueda hacer el esfuerzo de reproducirse pues se siente que está sufriendo para sobrevivir. Además puede resultar en reglas más cortas y ligeras, pudiendo derivar en amenorrea.

Infertilidad

Además de las dificultades para ovular, cuando se sufre de hipotiroidismo la temperatura basal corporal no es lo suficientemente alta para que el embrión sobreviva.

Complicaciones durante el embarazo

Los desequilibrios de la tiroides son la segunda causa más común de problemas durante el embarazo. En la mayoría de problemas se presenta en forma de hipotiroidismo y puede causar complicaciones como partos prematuros, preclamsia, abortos (1), hemorragias post parto, anemia y desprendimiento prematuro de la placenta.

Complicaciones post parto

Tiroiditis post parto es una enfermedad autoinmune, cuya causa es la combinación del estrés del embarazo, el parto y el periodo post parto. Incluyen estrés psicológico, una alimentación inadecuada, tóxicos ambientales, exposición a frecuencias electromagnéticas, intestino impermeable, demasiado azúcar, infecciones o intolerancia al gluten.

Por ejemplo, la mayoría de las nuevas mamás suelen sentirse más cansadas, con dolores musculares y cambios en sus uñas y cabellos. Si esto se acompaña de otros síntomas como latidos del corazón demasiado rápidos, un cansancio extremo o dolores en las articulaciones, es momento de consultar a un médico.

Muchas mujeres que acaban de tener un bebé sufren de ansiedad y de depresión posparto. Generalmente se les suele recetar medicamentos pero si mirásemos con más detenimiento sus hormonas, veríamos probablemente un alteración del funcionamiento de la tiroides.

Resumen

Como ves, disfunciones de la tiroides pueden complicar la fertilidad, pero no la hacen absolutamente imposible. En primer lugar, la regulación adecuada de los niveles de la tiroides generalmente resolverá los problemas de fertilidad relacionados con la tiroides. Las condiciones autoinmunes pueden complicar el embarazo, pero no siempre, y hay muchas cosas que puede hacer para que tu cuerpo de funciona más equilibrada y más saludable. Recuerda que cada caso es individual. Encuentre un especialista en tiroides y desarrolla un enfoque que funcione para ti y tus necesidades individuales.

¿Te ha gustado el artículo? ¿Sufres disfunciones tiroideas y tienes dificultades para quedarte embarazada? Te leo, puedes escribirme a hola@mariallamas. No te olvides de seguirme en Instagram.

Cómo regular la tiroides de forma natural

como equilibrar la tiroides

Uno de los desequilibrios hormonales más comunes que me encuentro en consulta es el de la tiroides.

Y no es de extrañar, 1 de cada 8 mujeres desarrollan alguna alteración de la tiroides a lo largo de su vida y tenemos 8 veces más posibilidades que los hombres en tener problemas toroideos.

Que sea un problema común, no significa que sea normal, y ninguna mujer ahí fuera debería sufrir con los síntomas. Por eso, espero que este artículo te ayude a resolver algunas de las dudas que tienes y te permita cuidar mejor tu tiroides.

como regular la tiroides

¿Qué es la tiroides y qué función tiene?

La tiroides es una glándula con forma de mariposa y que se encuentra en la zona frontal del cuello. Podríamos decir que la tiroides es el caballo de batalla silencioso, libera hormonas vitales que controlan las principales funciones del cuerpo.

La tiroides secreta estas hormonas con múltiples funciones. Desde regular el latido de tu corazón, a regular la temperatura corporal, la fertilidad, el ciclo menstrual, los niveles de energía, la digestión…

La glándula pituitaria del cerebro, produce la TSH, la hormona estimulante de la tiroides, la cual sirve de mensaje para que la glándula de la tiroides produzca hormonas tiroideas.

La hormona T4 producida por la glándula de la tiroides es una hormona inactiva y que va a parar el 80% de las veces a la sangre. Para que sea efectiva, y haga su función, tiene que convertirse en T3, que es la versión activa de la hormona.

Causas y síntomas de una tiroides en desequilibrio

Se pueden dar diferentes formas de disfunción, en función de si la tiroides sobre trabaja o no tira lo suficiente.

Además de los clásicos hipotiroidismo e hipertiroidismo también puede existir una alteración del bocio.

El bocio es una agrandamiento, inflamación de la tiroides. Puede o no provocar síntomas. Las causas más comunes son la deficiencia de yodo y en Hashimoto y enfermedad de Graves.

Las causas más comunes del hipotiroidismo son:

  • Hashimoto (enfermedad autoinmune)
  • Estrés y disfunción del eje hipotálamo-pituitaria-adrenal
  • Alimentación inadecuada
  • Infecciones previas
  • Intolerancia al gluten o celiaquía
  • Exposición a tóxicos
  • Exposición a EMF
  • Intestino permeable
  • Deficiencia de vitamina D
  • Desequilibrios en el metabolismo del azúcar

Las causas más comunes del hipertiroidismo son:

  • Enfermedad de Graves (enfermedad autoinmune)
  • Toxic thyroid mass
  • Inflamación de la toroides

Qué mirar en la analítica de sangre

Un análisis de sangre es la forma tradicional de poder analizar la salud de la tiroides. Es importante saber que tener resultados «normales» no significa que la tiroides esté funcionando correctamente. hay que observar también los síntomas que puede estar sufriendo la paciente y estudiar la analítica desde un punto de vista integrativo, con la que se tienen en cuenta no solo los rangos de enfermedad, si no los rangos en los que puede haber una disfunción subclínica.

TSH: hormona estimulante de la tiroides. Producida por la glándula pituitaria, da órdenes a la glándula de la tiroides para que produzca hormonas. Si está alta, es como si tu cerebro estuviese gritando a tu tiroides que trabaje más duramente. Lo ideal es que esté entre 0,5 y 2 (<2,5 durante el embarazo), mientras que en medicina convencional proponen entre 0,5 y 5,5mlU/L

T4 libre: forma inactiva de la hormona tiroidea. Nos muestra cuanta hormona la tiroides está produciendo. Lo óptimo es que esté entre 1,4 y 1,8. Será bajo en casos de hipotiroidismo.

T3 libre: es la T4 convertida en forma activa. La cual es utilizada por nuestras células para hacer sus funciones. Rango saludable 3,5 o más.

T3 reversa: frena la conversión de la hormona tiroidea, nos indica la existencia de estrés. Lo ideal es que esté por debajo de 15. Anticuerpos tiroideos: indican si hay condición autoinmune. El objetivo es que sea negativo.

Disruptores de la tiroides

El hecho de que las mujeres somos cíclicas, más el uso de las hormonas anticonceptivas, nos hacen tener 8 veces más probabilidades de sufrir una disfunción de la tiroides que los hombres. Mientras que no podemos evitar lo primero, sí que hay un montón de disruptores de la tiroides que pueden eliminarse.

Pastillas anticonceptivas

Las hormonas que se utilizan en estos medicamentos no son iguales a las hormonas que nuestro cuerpo produce. Son similares, pero no las mismas.

Los estrógenos artificiales de las pastillas estimulan el receptor de estrógenos pero el mensaje está distorsionado y pueden terminar atascando el receptor. No funcionan en el cuerpo de la misma forma que los estrógenos o la progesterona.

Las altas dosis de estrógenos en las pastillas incrementa la actividad de la TBG (globulina transportadora de tiroxina), que se une a la hormona tiroidea. Más TBG significa menos niveles de hormona tiroidea libre para ser usada por el cuerpo.

Los anticonceptivos también roban al cuerpo de nutrientes esenciales como el magnesio, selenio y zinc. Estos minerales son esenciales para que la tiroides trabaje de forma adecuada.

Toxinas

Hay millones de toxinas que están en el ambiente y que hace 100 años no estaban. Últimos estudios demuestran que los químicos tóxicos no son buenos para la salud tiroidea.

La tiroides es muy sensible a los tóxicos, especialmente a aquellos que afectan al yodo disponible. La mayoría de estas toxinas causan estragos en el sistema endocrino al alterar su función normal. Actúa como copias de nuestras hormonas y esto confunde al cuerpo, interrumpiendo el sistema de comunicación y causando que el cuerpo deje de producir hormonas naturales.

Dietas pobres en nutrientes

Tu tiroides necesita de nutrientes como el yodo, selenio, magnesio, cobre o zinc, para producir suficiente hormona tiroidea. Si no consumes suficientes nutrientes en tu alimentación, o no los absorbes bien por problemas intestinales como una disbiosis, estarás privando a tu tiroides de componentes claves que necesita para funcionar, lo que lleva a un trastorno de la tiroides.

Disbiosis

Cuando tu flora intestinal está alterada, los alimentos no se absorben bien y nuestra pared intestinal dejará pasar más moléculas indeseadas al intestino, incrementando así la inflamación del cuerpo. Esto puede provocar una respuesta inmune y si no se trata llegar a sufrir condiciones como la tiroiditis de Hashimoto.

Gluten y cereales

Una primera estrategia para mejorar la tiroides puede ser evitar el gluten y posiblemente otros cereales, ya que pueden penetrar la pared intestinal provocando una respuesta inmune en el cuerpo. Personas con una celiaquía no tratada tienen tres veces más posibilidades de sufrir una disfunción tiroidea.

Estrés

Cuando estamos estresados, nuestro eje HPA (hipotálamo-pituitaria-adrenal) instruyen a nuestros adrenales para que produzca cortisol. Este cortisol afecta a la glándula pituitaria y se vuelve más lenta enviando sus señales. La produción de TSH entonces se reduce haciendo que no le llegue la señal a la tiroides de que se necesitan más hormonas tiroideas. Esto puede resultar en una reducción de los niveles de hormonas tiroideas, lo cual puede llevar a sufrir hipotiroidismo.

Cómo regular la tiroides de forma natural

Mejora la función intestinal

Como he comentado anteriormente, la disbiosis puede interferir con la función tiroidea. Para mejorar el funcionamiento intestinal comienza a introducir alimentos fermentados y probióticos de forma diaria, limita el consumo de azúcar, gluten y cereales, e incrementa la ingesta de fibra.

Gestión del estrés

Como sabes ahora, el estrés crónico puede provocar una reducción en la producción de la hormona tiroidea provocando hipotiroidismo. Aprende herramientas para gestionar el estrés e incluye algunas tan sencillas como las respiraciones profundas, yoga, meditación, lectura, tener una rutina matinal y otra nocturna, disfrutar de tiempo de calidad con amigos y familiares, baños de sales epsom, aceites esenciales…

Ayuda las vías de desintoxicación

Xenoestrógenos como el BPA, se unen a las células de nuestro sistema inmune y endocrino, a la vez que a nuestras glándulas tiroideas, empeorando su función. Estas toxicas a menudo se encuentran en productos convencionales de belleza, productos de limpieza e higiene, plásticos, tickets de la compra…

Sustitúyelos por opciones más naturales. comienza por aquellos que utilizas cada día, como el gel de limpieza facial, desodorante, pasta de dientes…

Mejora tu salud menstrual

La dominancia estrogénica tiene un efecto negativo en la tiroides y anomalías en la tiroides pueden afectar negativamente en tu ciclo menstrual. Lo ideal sería mantener tus niveles de estrógenos equilibrados y así evitar un círculo vicioso entre tiroides y ciclos irregulares.

Prueba anticonceptivos no hormonales. Limita la exposición a disruptores endocrinos, reduce el consumo de alcohol (que impide al hígado desintoxicarse), evita antibióticos para mantener una buena flora intestinal.

Disfruta de una alimentación rica en nutrientes

Los siguientes alimentos son ricos en nutrientes esenciales para la función óptima de la tiroides:

Yodo: alimentos ricos en yodo ayudan a la producción de hormonas tiroideas y regular el metabolismo. Además de la sal yodada, come alcachofas, utiliza algas en la cocina, huevos ecológicos, y piña.

Selenio: nos ayuda a mantener la producción. Lo encontramos en huevos ecológicos, vieriras, shiitake, maitake y cremini, ajo, semillas de girasol. Pero la forma más sencilla de incrementar los niveles de selenio es consumir 2-3 nueces de Brasil al día.

Ácidos grasos omega 3: son esenciales para la implantación de los óvulos si estás intentando quedarte embarazada y juega un papel importante en la salud de la tiroides. Disfruta de salmón, sardinas, caballa, trucha. Añade semillas de lino o chía a tu porridge, tu yogur o tus batidos.

Manteca o aceite de coco: grasas saturadas crudas se convierten rápidamente en energía y ayudan a regular la función tiroidea. Intenta añadir una cucharadita en tus batidos, porridge o sobre una tostada.

Hierro y cobre: tener unos buenos niveles de hierro ayudarán a producir más hormonas tiroideas y el cobre apoya la función del hipotálamo, el cual se comunica con tu tiroides y otras hormonas para asegurarse que todo funciona bien. Lentejas, espinacas, cacao, judías, carne roja de pasto, huevos eco, brócoli y semillas de calabaza son ricas en hierro. La mayoría de frutos secos, semillas, pescado y cacao son una buena fuente de cobre.

¿Y qué pasa con los alimentos bociógenos?

Los alimentos bociógenos, con alimentos con compuestos bociógenos. Estos compuestos tienen la característica de interferir con la glándula de la tiroides y suprimen la liberación de la hormona tiroidea. Con el fin de contrarrestar esta producción inadecuada, la tiroides se agranda y se forma lo que conocemos como bocio.

¿Dónde los encontramos?

Principalmente en las crucíferas (brócoli, coliflor, repollo, coles de Bruselas y resto de coles) y en la soja. Otros alimentos que también los contienen pero en menor medida son las espinacas, nabo, rúcula, yuca, boniato, mijo, maíz, melocotón, fresas, peras o piñones.

Cuando existe una disfunción tiroidea, un consumo excesivo de alimentos bociógenos, acompañados de una falta de yodo y selenio pueden empeorar la sintomatología.

A pesar de ello, son alimentos con tantos beneficios que no se recomienda la retirada completa. Para evitar esos compuestos bociógenos lo que podemos hacer es cocinar todos esos alimentos al vapor, salteados, hervidos, a la plancha u horneados, si los queremos tomar en un batido (por ejemplo un batido con col), puedes blanquearlo antes de triturarlo en el zumo.

Si piensas que sufres de un desequilibrio tiroideo, te recomiendo que busques apoyo profesional que esté especializado en salud hormonal femenina y practique una visión holística para abordar el problema desde raíz. Si necesitas ayuda con tu alimentación para que tu tiroides funcione correctamente, no dudes en escribirme a hola@mariallamas.