¿A mitad de tu ciclo menstrual notas cierto dolor en la zona de los ovarios? Que sepas que no estás sola.
Mucho se habla del dolor premenstrual, pero un gran número de mujeres experimentan también una ovulación dolorosa. ¡Veamos por qué pasa!
La ovulación ocurre aproximadamente a la mitad de nuestro ciclo menstrual. Es el proceso por el cual un óvulo se libera de uno de los ovarios. De hecho la ovulación es el punto culminante de nuestro ciclo, y no tanto la menstruación como pensamos. La ovulación da lugar a la producción de progesterona. Sin ovulación, la progesterona no puede equilibrar el estrógeno.
Después de la menstruación, nuestro folículo se prepara para liberar un óvulo. El estrógeno aumenta durante este tiempo y luego alcanza su punto máximo; este pico estimula la liberación de la hormona luteinizante o LH, que le dice a nuestro ovario que libere un óvulo. Algunas mujeres sienten dolor en uno de sus ovarios cuando ocurre; se manifiesta como dolor en un lado de la parte baja del abdomen.
A veces, también se experimentan otros síntomas como migrañas, dolores de cabeza, dolor lumbar, dolores musculares, etc., Como ves, muchos dolores coinciden con los dolores que experimentamos antes de la menstruación ¿Qué tienen en común todos estos tipos de dolor? Pues que todos son generados por los estrógenos.
¿Por qué los estrógenos causan dolor? Los estrógenos aumentan la inflamación, lo que conduce a más prostaglandinas y más dolor. El estrógeno también aumenta los espasmos vasculares en nuestros músculos, lo que provoca calambres durante la ovulación o justo antes de nuestro período.
Se supone que el estrógeno aumenta antes de la ovulación: así es como ovulamos y necesitamos suficiente, pero cuando tenemos demasiado, puede provocar inflamación y dolor.
¿Qué contribuye al exceso de estrógeno?
Hagamos un desglose de las áreas que pueden provocar desequilibrios de estrógeno y problemas como el dolor de la ovulación (ya sea muscular o migraña/dolor de cabeza).
Función hepática deficiente: nuestro hígado procesa los estrógenos. Si el hígado está congestionado y saturado de toxinas, puede tener problemas con la desintoxicación de estrógenos. Esto puede conducir a niveles altos de estrógeno incluso si tu nivel inicial de estrógeno es bajo, porque tu cuerpo no los está procesando, eliminando bien.
Deficiencias de nutrientes: la falta de vitaminas B, magnesio, vitamina C, aminoácidos, vitamina E y otras puede conducir a una función hepática deficiente, a una mala gestión del azúcar en la sangre y a un metabolismo lento, todo lo cual conduce a una acumulación de estrógeno.
Exceso de estrés/cortisol: a medida que aumenta el cortisol, aumenta el estrógeno. Tanto el estrógeno como el cortisol son perjudiciales para la función tiroidea y pueden provocar desequilibrios hormonales.
Mala Digestión: para descomponer y absorber los nutrientes de nuestros alimentos, necesitamos una producción adecuada de ácido estomacal, enzimas digestivas y bilis. El estrés, altos niveles de estrógeno y una tiroides lenta, ralentizan todo este proceso. Esto puede conducir a una eliminación inadecuada de estrógeno del intestino y estreñimiento.
Azúcar en la sangre desequilibrada: tener picos de azúcar en sangre, generan también picos de insulina, que hacen que bajen de golpe los niveles de azúcar en sangre, esto provoca mayor producción de cortisol, que derivará a un exceso de estrógeno y estrés dentro del cuerpo.
¿Cuánto dolor es normal durante la ovulación?
Es normal tener algunos calambres leves durante la ovulación. Esto es especialmente común después de dejar los anticonceptivos orales, después de haber tenido hijos o si estás sanando tu ciclo menstrual después de haberte diagnosticado SOP. Si esos calambres son tolerables y solo te indican que estás ovulando, entonces no te preocupes.
Por el contrario, si tienes un dolor extremo y está afectando tu vida, entonces sí, ponte manos a la obra para gestionarlo. Después de la píldora, el posparto y después de recuperar tu ciclo cuando tienes SOP, el dolor debería disminuir en tres ciclos. Si esto no sucede, habla con su ginecólogo sobre los siguientes pasos que puedes dar para mejorar.
¿Y que pasa con la ansiedad y los cambios de humor?
Junto con el dolor que puede provenir del exceso de estrógeno, los cambios de humor y la ansiedad también pueden presentarse durante esta fase. Cuando tenemos un aumento en los niveles de estrógeno, luego suele seguirle una caída también grande y significativa, que provoca esa ansiedad.
Consejos para reducir el dolor de la ovulación
Equilibra tus niveles de azúcar en sangre
Asegúrate que tus comidas contienen suficiente proteína de calidad, grasas saludables y carbohidratos de absorción lenta.
Reduce el estrés
Ya se que no es fácil, pero incluso dar un pequeño paso para reducir la cantidad de estrés en tu día a día o cambiar tu mentalidad te será muy útil.
Apoya tu hígado
Come verduras de hoja verde que estimulan la desintoxicación hepática. Coma alimentos ricos en vitamina C que son antioxidantes. Prioriza una buena calidad de sueño.
Come de forma consciente
Una buena digestión depende de tu sistema nervioso parasimpático. Cuando estamos estresados o distraídos, no digerimos tan bien la comida. Esto puede provocar una mala digestión y problemas intestinales que contribuyen al exceso de estrógeno.
Reduce los estrógenos exógenos (los de tu entorno)
Comience a utilizar productos de higiene y cosmética natural. Pásate a los tampones y compresas de algodón ecológico, a la copa menstrual. Utiliza desodorante sin aluminio ni disruptores endocrinos. Pásate a una rutina facial más sencilla con aceite de coco u otros productos naturales.
Todo esto ayuda a tener una ovulación más saludable y regular y a la producción de progesterona. Tener suficiente progesterona es la clave para que las mujeres experimentemos buena salud y un ciclo menstrual y una ovulación saludables.
¿Estás nerviosa porque vas a dejar de tomarte la píldora o te vas a quitar el DIU? Te entiendo. Puede dar cierto miedo el no saber cómo tu cuerpo va a responder, si tendrás ciclos regulares, si te saldrá acné, si te dolerá la regla…
Pero una vez que comprendas cómo funciona tu ciclo, reconectes con los ciclos naturales de tu cuerpo y recuperes tu cordura verás como realmente merece la pena!!
¿Qué necesitas saber antes de dejar los anticonceptivos?
Para dejar los anticonceptivos con el mínimo de efectos secundarios y recuperar tu ciclo menstrual, hay cuatro áreas en las que quieres centrarte:
Gestión del estrés
Apoyo hepático
Equilibrio de minerales
Microbiota saludable
Cubrir deficiencias nutricionales
Vamos a detallarlos cada uno de ellos y dar consejos de los que puedes hablar con tu médic@ antes de dejar los anticonceptivos. Pero antes de meterme con ello, me gustaría aclarar que no es malo dejar los anticonceptivos de golpe, aunque no sería lo ideal, si puedes planificarlo, trabajar primero unas semanas en tus cuerpo, en tus hormonas, el trance será mucho mejor. Por lo que todo esto que mencionaré puedes llevarlo acabo igualmente si continúas con el uso de los anticonceptivos.
GESTIÓN DEL ESTRÉS
La píldora es un estresor crónico y de bajo grado para el cuerpo. ¿Cómo la píldora genera estrés?
La «inyección» de hormonas diaria a la que sometes al cuerpo con la píldora conduce a una cascada de estrés en el cuerpo, que funciona de la siguiente manera:
Cuando estás con un anticonceptivo, tu cerebro le dice a las glándulas adrenales que hay inflamación y entonces liberan cortisol. Este cortisol ayuda a reducir la inflamación. La proteína vinculante del cortisol, coge ese cortisol y este ya no puede hacer su trabajo.
La inflamación entonces va a más y continúa este proceso de forma diaria con cada dosis de pastillas o de hormonas.
Con el tiempo, llega un punto en el que la comunicación entre cerebro y glándulas deja de funcionar correctamente. Esto lleva a la fatiga post píldora, a desequilibrios intestinales, problemas de la tiroides y deficiencias nutricionales.
Cuando decidas dejar los anticonceptivos, siempre recomiendo dejar una semana el ejercicio intenso, dormir todo lo que puedas y evitar añadir estrés tanto como puedas.
Utilizar herramientas de gestión del estrés puede ayudar a tener una buena salud hormonal a largo plazo. Algunas de las cosas que a mi más me ayudan a reducir los niveles de estrés son:
Salir a dar un paseo
Leer una novela
Respirar profundamente
Hacer una lista de las cosas por las que estoy agradecida
Hablar con mi pareja
Cocinar
Darme una duchA
APOYO HEPÁTICO
Cuando dejamos de tomar hormonas sintéticas, comenzamos a producir nuestras propias hormonas de nuevo. Esto significa que tu hígado tiene un doble trabajo para limpiar y eliminar completamente todas las hormonas de los anticonceptivos además de las tuyas propias
Los anticonceptivos además agotan algunos nutrientes que el hígado necesita para funcionar adecuadamente
Por lo que ayudar a tu hígado es esencial en este proceso.
¿Cómo puedes ayudarlo?
Incrementando el consumo de brócoli un excelente desintoxicador hepático que elimina especialmente el exceso de estrógenos. Además también espárragos o alcachofas, diente de león.
Moverte, sudar ayuda a eliminar toxinas
Beber suficiente agua con electrolitos (sal, limón y bicarbonato por ejemplo)
Reducir la exposición a tóxicos provinientes de los productos de higiene íntima
Cepillado en seco, hace que nuestra circulación se active
EQUILIBRIO DE MINERALES
Lo que más se suele dar es un exceso de cobre y de hierro
Cosas que ayudan a reequilibrar el cobre:
Incluye alimentos ricos en cobre y vitamina A en tu alimentación: hígado de ternera, yema de huevo, cacao, cítricos…
Incluye alimentos ricos en vitamina C: cítricos, perejil, fresas, pimientos
Replantéate la suplementación de vitamina D, pues puede que empeore tus niveles de potasio y magnesio.
Cuando el cobre no está disponible para su uso, porque estamos tomando anticonceptivos, el hierro se desregula. El hierro tiene un sistema de reciclado que requiere de ciertos nutrientes como el cobre y la vitamina A para que funcione.
Otra cuestión a tener en cuenta es si el anticonceptivo que tomas, también contiene hierro.
Por último, si tienes o no un sangrado por deprivación con el anticonceptivo puede impactar tus niveles de hierro. Las mujeres absorben más hierro que los hombres y esto no desaparece cuando tomamos anticonceptivos o si dejamos de tener la regla. La única forma que tenemos de eliminar hierro es mediante los sangrados. Normalmente, las mujeres sangramos cada mes durante nuestro ciclo. Muchas mujeres experimentan menos sangrado, menos frecuentes o no sangran nada cuando están con anticonceptivos. Esto lleva a una acumulación de hierro.
MICROBIOTA SALUDABLE
Los anticonceptivos causan disbiosis o desequilibrios en la microbiota. Esto crea un entorno beneficioso par alos patógenos, parásitos y levaduras para proliferar.
Estos hacen que tu sistema inmune se active. Si no se gestiona, tu sistema inmune te hará más susceptible de tener infecciones o sobrecrecimientos bacterianos.
Esta disfunción puede ocasionarte malas digestiones y mala absorción, sensibilidades a ciertos alimentos y más estrés en tu cuerpo, lo cual dificulta más el equilibrio hormonal.
Tomar un buen probiótico mientras estás con los anticonceptivos es importante para reequilibrar esa microbiota. Al igual de importante es tomar alimentos probióticos y prebióticos.
Si tienes problemas digestivos como hinchazón, o reacciones en la piel como acné, eczemas… después de tomar alimentos fermentados, esto es una clara señal de que el intestino no está bien y puede haber una intolerancia a la histamina.
CUBRIR DEFICIENCIAS NUTRICIONALES
los anticonceptivos a menudo dejan a nuestro cuerpo sin nutrientes tan esenciales como el magnesio, vitamina del grupo B, especialmente el folato y la B12, vitamina C, E, selenio o zinc.
Alimentos para recuperar el equilibrio nutricional
Magnesio
espinacas
acelgas
aguacate
chocolate negro
Caballa
plátano
Vitamina del grupo b
ternera
pollo
cerdo
hoja verde
Vitamina C
cítricos
pimientos rojos
Vitamina E
lácteos
semillas
aceite de oliva virgen extra
Selenio
ostras
gambas
bacalao
cerdo
ternera
pollo
shiitake
Zinc
hígado
ostras
ternera
cerdo
pollo
Vitamina A
hígados
yema de huevo
lácteos
¿Qué puedo utilizar como método anticonceptivo?
Personalmente, recomiendo el Método de conocimiento de la fertilidad (o método sintotérmico). Puedes aprender a usar este método anticonceptivo en las asesorías dietéticas. Este método no solo la ayuda a prevenir el embarazo (o a concebir si ese es tu objetivo), sino que también puede darme mucha información sobre tu salud y tus hormonas.
El Síndrome de Ovarios Poliquísticos es una condición con muchas variantes, en el que cada mujer experimenta los síntomas de una manera única y personal.
Un exceso de andrógenos es a menudo algo que se ve en las mujeres son SOP, muestran acné, hirsutismo o alopecia androgénica, y una analítica con niveles altos de testosterona, androstendiona, progesterona, DHEAS o dihydrotestosterona.
El exceso de andrógenos puede venir de los ovarios o puede venir de las glándulas suprarrenales, esto deriva a diferentes tipos de sop uno que es adrenal y otro que es más «ovarico».
Más de un 50% de mujeres con SOP tienen niveles altos de una hormona conocida como DHEAS. Este andrógeno es producido en su totalidad en las glándulas suprarrenales y el 80% de los DHEA también.
Los niveles de DHEAS suelen ser altos al nacer, pero luego disminuyen y permanecen bajos durante la niñez. Alrededor de los 9-11 años, la mayoría experimentamos un proceso llamado adrenarquia donde las glándulas adrenales se activan, antes de que comencemos a tener la menstruación.
Junto con la adrenarquia, viene un periodo natural de resistencia a la insulina para ayudar a crear grasa extra en el cuerpo y preparar así a la niña para la reproducción. Los niveles de DHEA siguen creciendo hasta mediados de la veintena, donde alcanzan el pico más alto. En los 30 comienzan a bajar.
Características del SOP suprarrenal
Una mujer con SOP adrenal se caracteriza por tener hiperandrogenismo, concretamente los andrógenos ováricos normales y los andrógenos suprarrenales, ese DHEAS elevados. Esta elevación n ose debe a tener la prolactina alta o hiperplasia suprarrenal congénita no clásica. Es más bien por una respuesta al estrés e forma excesiva o anormal.
Las mujeres con este tipo de SOP adrenal pueden tener ovarios que funcionan correctamente, pueden ovular regularmente y es posible que en una ecografía transvaginal no muestren morfología de ovarios poliquísticos. Puede o noque no tengan resistencia a la insulina
Lo que más destaca es que la mujer vive en estrés constante.
Beneficios del SOP adrenal
Sí, has leído bien. La variante adrenal del sop tiene algunos beneficios.
La resistencia a la insulina es algo preocupante en la mayoría de mujeres con SOP, pero no para las que tienen sop adrenal. Un nivel elevado de andrógenos adrenales protegen de peligros cardiovasculares y de sufrir resistencia a la insulina. No es soprendente ver que el exceso de andrógenos adrenales se encuentra en mujeres con menor proporción de grasa corporal, aunque por supuesto esto no siempre es así.
Otros beneficios de este tipo de SOP pueden aparecer con la edad, ya que los andrógenos suprarrenales se reducen conforme nos vamos haciendo mayores, lo que hace que disminuyan muchos de los problemas derivados del exceso de testosterona. DHEA-S puede aumentar el lapso de tiempo reproductivo y la fuerza muscular con la edad en las mujeres. De hecho, muchas mujeres que están tratando de concebir en sus últimos años toman suplementos de DHEA para aumentar el funcionamiento de sus ovarios. ¡Cuando tienes un SOP adrenal tienes esta ventaja de forma natural!
Causas del exceso de andrógenos adrenales
Todavía no se sabe a ciencia cierta qué causa un Sop por exceso de andrógenos adrenal. Pero sí que sabemos que una activación temprana en chicas jóvenes incrementa el riesgo de desarrollar SOP. Síntomas de una adrenarquia prematura incluyen la aparición temprana de vello púvico o en las axilas y sudoración en las axilas en edades muy tempranas.
Otra causa son los altos niveles de estrés durante el desarrollo del feto. algunos estudios muestran que niveles de DHEA son hereditarios hasta en un 67%.
¿Cómo el estrés impacta tu SOP adrenal?
Ante una situación de estrés, nuestra glándula pituitaria, estimulada por el hipotálamo, secreta la hormona ACTH.
Esta hormona ACTH estimula las glándulas suprarrenales para producir cortisol y adrenalina.
Además también produce andrógenos (DHEA, DHEAS y androstenedione). Estos ayuda a proteger el cerebro de los efectos negativos del cortisol y del estrés. Pero como hemos visto antes, estos DHEA también provoca los síntomas de andrógenos elevados típicos en el SOP.
Estas hormonas androgénicas (DHEA) no afectan la liberación de ACTH, a diferencia del cortisol, lo que significa que no existe un circuito regulador de retroalimentación que controle la secreción de andrógenos en las mujeres.
Esto significa que las mujeres que están bajo estrés crónico no solo tienen más oportunidades de niveles elevados de ACTH y, por lo tanto, de andrógenos elevados, sino que sus hormonas también pueden comenzar a reaccionar más severamente ante situaciones estresantes. También sugiere que una mayor cantidad de DHEA podría ser la forma en que el cuerpo protege al cerebro de los efectos a largo plazo del estrés crónico.
Lamentablemente el estrés crónico está a la orden del día. Largas jornadas de trabajo, falta de sueño, pensamientos negativos constantes, los hijos, la autoexigencia…
Combina esto con eventos traumáticos, enfermedades e infecciones agudas, disbiosis intestinal, y no es de extrañar que tantas mujeres acudan a mí quejándose de reglas irregulares, amenorrea, dificultad para perder peso, fluctuaciones de azúcar en la sangre, ansiedad y/o depresión, acné, fatiga crónica y desequilibrios hormonales.
La peor parte es que cuanto más estrés, más aumenta nuestras hormonas androgénicas, más se ve afectado nuestro peso, piel y crecimiento del cabello, y más luchamos para mejorar nuestra apariencia.
Para algunas mujeres, esto las lleva a restringir aún más su dieta, hacer dietas más intensas, hacer ejercicio con mayor frecuencia e intensidad y llevar sus cuerpos al borde del agotamiento. Es un círculo vicioso que veo constantemente.
Analíticas en sangre para detectar el Sop por exceso de andrógenos adrenales
DHEA-S (andrógeno producido solo por las glándulas suprarrenales, Si está alto para la edad, es un signo de exceso de andrógenos suprarrenales.
Testosterona total (principalmente producida por los ovarios)
Testosterona libre (la resistencia a la insulina hace que este marcador sea más alto, dejando más testosterona libre para activar los receptores)
Cortisol (a primer ahora de la mañana): las mujeres con exceso de andrógenos suprarrenales que tienen niveles más altos de cortisol necesitan abordar más sus niveles de estrés
Cortisol – urinario, Las mujeres con exceso de andrógenos suprarrenales que secretan más cortisol necesitan abordar sus niveles de estrés.
Cortisol – salival: 4 mediciones de cortisol en saliva a lo largo del día pueden proporcionar información sobre la función suprarrenal en comparación con el típico patrón circadiano.
Estas pruebas deberían poder encontrar el exceso de andrógenos suprarrenales y ayudar a descartar una condición rara que imita el SOP que se conoce como hiperplasia suprarrenal congénita no clásica (CAH).
Muchas mujeres con todos los tipos de SOP pueden tener niveles altos de 17-OH progesterona, pero las mujeres con CAH no clásica tienden a tener niveles marcadamente altos. Si este es el caso, el médico debe ordenar una prueba de estimulación con ACTH para hacer un diagnóstico definitivo.
¿Qué puedo hacer para el exceso de andrógenos suprarrenales?
Regula ritmos circadianos y gestiona el estrés
ueremos asegurarnos de tener patrones de cortisol normales y saludables. Esto significa tener un ritmo circadiano saludable.
Un patrón saludable normal de cortisol es alto en la mañana y luego disminuye a lo largo del día hasta que baja por la noche. El cortisol se mantiene bajo durante la noche, lo que nos permite permanecer dormidos. Luego, vuelve a elevarse por la mañana para despertarnos.
Como tal, se debe priorizar la calidad, la cantidad y el momento del sueño para las mujeres con exceso de andrógenos suprarrenales. 7-8 horas por noche es óptimo y es útil acostarse a las 10 p.m. si es posible.
Permítete relajarte y desconectarte de los dispositivos electrónicos, ya que la luz azul puede causar problemas con la percepción cerebral del día y la noche.
Gestión del estrés
Hay docenas de técnicas diferentes que pueden ayudar a reducir el estrés a diario. Algunas de las recomendaciones más conocidas incluyen cosas como la meditación, la respiración profunda, el yoga y el tai chi. Estas prácticas antiguas son herramientas efectivas que reducen las hormonas del estrés, y la meditación en particular es una que se puede hacer fácilmente todos los días.
Sin embargo, existen innumerables otras opciones para reducir el estrés, así que elige la que funcione mejor para tu personalidad y tu vida. Eso podría significar que tener una mascota como un perro o un gato, hacer algún voluntariado regularmente, apuntarte a algún curso, ¡o incluso comienza a colorear!
Cualquiera que sea su práctica de manejo del estrés, comprométete a hacerlo con regularidad. La meditación no te ayudará a reducir el estrés si solo lo haces una vez a la semana, y un libro para colorear en tu estantería acumulando polvo no va a reducir mágicamente tu cortisol.
Alimentación
Muchas recomendaciones convencionales para el SOP implican perder peso y aumentar la sensibilidad a la insulina, principalmente mediante la reducción de la ingesta de carbohidratos, la reducción de calorías y el aumento de la actividad física. Estas recomendaciones funcionan bien para la mujer que sigue una alimentación poco nutritiva, con exceso de procesados y deficiente en alimentos naturales.
Pero si estás siguiendo una dieta muy estricta baja en carbohidratos y tus síntomas empeoran en lugar de mejorar, es posible que seas una mujer cuyo cuerpo está respondiendo negativamente al estrés de la ingesta inadecuada de calorías y carbohidratos.
Primero, comienza evaluando tu consumo total de calorías. Si comes poco, hace mucho ejercicio y encima tienes una pobre imagen corporal y el deseo de perder grasa corporal, tenemos una bomba a punto de explotar.
Los déficits crónicos de calorías durante un período de meses o años aumentan las hormonas del estrés a medida que tu cuerpo trata de conservar energía y mantener estable el azúcar en la sangre. Asegúrate de no comer menos del 80 por ciento de tu necesidades calóricas estimadas diariamente si está tratando de perder peso, y considera tomar un descanso de cualquier déficit de calorías durante algunas semanas o meses.
Muy poca ingesta de carbohidratos puede tener impactos similares a las calorías inadecuadas, especialmente para las mujeres muy activas que realizan actividades que exigen glucosa como el levantamiento de pesas y CrossFit.
Comer una dieta equilibrada en macronutrientes y adecuada en calorías es un gran paso para muchas de las mujeres con las que trabajo en las asesorías dietéticas para mejorar su perfil hormonal.
Ejercicio
Nuevamente, la recomendación típica para una mujer con SOP es hacer más ejercicio. Pero si ya estás practicando CrossFit cinco días a la semana, corriendo 10 km a la semana o asistiendo a clases de entrenamiento intensivo a las 5:30 a. m. todas las mañanas, es posible que estés dañando tus hormonas al hacer demasiado ejercicio.
El sobreentrenamiento es más un síntoma de falta de recuperación, por lo que comer y dormir lo suficiente y tomar al menos uno o dos días de descanso por semana puede ayudar a minimizar el impacto de un alto volumen de entrenamiento y prevenir la alteración hormonal.
Suplementos y tratamientos
Muchos suplementos pueden ser beneficiosos para el tratamiento del exceso de andrógenos suprarrenales una vez que se gestiona bien la alimentación y el estilo de vida.
Los nutrientes básicos más importantes son clave, especialmente si los niveles de estrés son altos.
Aceite de pescado (ácidos grasos omega-3) Un aceite de pescado de alta calidad puede ayudar a aliviar la activación del eje hipotálamo-pituitario-suprarrenal mediante la disminución de los mediadores inflamatorios (Liu, 2013). Los ácidos grasos omega-3 también pueden reducir la activación del eje HPA (estrés) y disminuir la activación de ACTH durante el estrés (Liu, 2013. Jiang 2012). La ACTH es el principal estimulador de la liberación de DHEA-S, por lo que es crucial para las mujeres con SOP.
Rhodiola Rosea Un ejemplo de una hierba adaptogénica es la rodiola, también conocida como raíz dorada, y hay una variedad de formas de usar estas hierbas para tratar afecciones suprarrenales. Se ha descubierto que el ingrediente activo de la rodiola, el salidrosido, reduce la expresión de CRH en el cerebro y reduce significativamente los niveles de cortisol, mejorando así los síntomas depresivos y regulando el eje HPA (Yang, 2015). Rhodiola mejora las respuestas de estrés en el cerebro que se producen en respuesta a estímulos estresantes, particularmente aquellos que resultan en un estado de ánimo bajo o depresión.
Vitamina B5 y vitamina D: micronutrientes y microbioma En cuanto a los micronutrientes, la vitamina B5 (ácido pantoténico) es un factor clave en la regulación suprarrenal. Esta importante vitamina B a menudo es producida en cantidades significativas por nuestro amigable microbioma intestinal, como muchas de las otras vitaminas del complejo B. Necesitamos vitamina B5 para la función suprarrenal y para la producción de cortisol. Se ha descubierto que la pantetina (una forma de B5) puede amortiguar el aumento de corticosteroides estimulado por la ACTH, la misma hormona que activa la producción excesiva de andrógenos durante el estrés.
Curiosamente, la deficiencia de vitamina D puede cambiar el microbioma intestinal, reduciendo nuestra producción natural de ácido pantoténico, lo que no solo resulta en deficiencia, sino que también puede afectar negativamente al sistema inmunológico y producir un estado proinflamatorio (Gominak, 2015).
La investigación también ha encontrado que las fluctuaciones estacionales en los niveles de vitamina D pueden cambiar hacia un microbioma que promueve el aumento de peso en invierno cuando la vitamina D es deficiente y que complementar con un complejo b junto con vitamina D puede ayudar a restaurar los microbios beneficiosos (Gominak, 2015).
Sabemos que las mujeres con SOP tienden a tener un ambiente intestinal alterado con cantidades reducidas de especies metabólicamente beneficiosas durante todo el año, pero también, las mujeres con SOP tienen mayores probabilidades de tener deficiencia de vitamina D.
Cuando el ácido pantoténico es deficiente, puede disminuir un neurotransmisor llamado acetilcolina, que es un factor clave en el sistema nervioso parasimpático, nuestra parte del sistema nervioso que es más activa en un estado de relajación (Pietrocola, 2015).
Sin la oposición del sistema nervioso parasimpático, el sistema nervioso simpático (huye o lucha) se vuelve predominante y ocurre la activación del eje HPA, lo que resulta en un mayor agravamiento del exceso de andrógenos suprarrenales. Este es un ejemplo de de cómo nuestras hormonas se conectan con nuestra salud intestinal y nuestro cerebro, cómo muchos factores están presentes para ayudarnos a mantenernos equilibrados y saludables.
Si necesitas más ayuda…
Con el SOP adrenal, la mayoría de las mujeres también muestran muchas otras características del SOP, y es por eso que todas y cada una de las mujeres con SOP son completamente únicas.
Si está desesperado hacer cambios importantes en tus hábitos y estilo de vida, incluida la forma en que comes, haces ejercicio y tratas tu cuerpo, y quieres experimentar los beneficios de trabajar de forma individualizada y personal, considera convertirte en una de mis clientes.
Me encanta ayudar a mujeres como tu a hacer cambios, para que puedan sentirse estupendas y disfruten de una vida plena y vital.
Hemos hablado anteriormente de la tiroides y de cómo podemos regular su funcionamiento.
En este artículo, vamos a centrarnos en las condiciones autoinmunes de la tiroides. Es importante tener encuenta, que todo lo que se ha mencionado en este artículo, se sigue aplicando en estos casos. Aun así, habrá ciertos aspectos específicos para estos tipos de desórdenes de la tiroides.
¿En qué se diferencian un desorden autoinmune de la tiroides de un hipotiroidismo o un hipertiroidismo?
Cuando un desorden autoinmune de la tiroides está presente, tendrás anticuerpos elevados. Esto es lo que confirma que el sistema inmune está implicado. Tu sistema inmune de hecho está atacando tu tiroides, provocando una disfunción. Normalmente, nuestro sistema inmune nos protege de bacterias, viruses, invasores externos… Con una situación de autoinmunidad, el sistema inmune ataca a inocentes partes del cuerpo o externas, como órganos, tejidos, alimentos. En el caso de la tiroiditis de Hashimoto o Graves, el sistema inmune está atacando tu tiroides.
¿Cómo sabes si tienes tiroiditis autoinmune? La clave está en los anticuerpos, hay diferentes para diferente tipo:
Anticuerpos presentes en Hashimoto:
Anti-tiroides peroxidasa (anti-TPO)
Anti-tiroglobulina (anti-Tg)
Anticuerpos presentes en Graves
Anticuerpos receptores de la TSH (TRAb)
Generalmente un hipertiroidismo de Graves se transforma en hipotiroidismo cuando la tiroides no da más de si.
Si se detecta un Hashimoto en las fases iniciales, puedes ver también un hipertiroidismo inicial. Esto ocurre cuando los anticuerpos atacan la tiroides y un exceso de hormonas tiroideas entran en el sistema. No se eliminan y entonces se convierte en hipotiroidismo. Por lo que es importante analizar todos los anticuerpos.
¿Qué puede contribuir a una enfermedad autoinmune?
Para la mayoría de personas, es una combinación de estas tres áreas las que influyen en el caos y en desarrollar una enfermedad autoinmune:
Genética
Nuestra genética es influenciada por el entorno. Es decir, por la comida que comemos, el ejercicio que realizamos, las toxinas medioambientales, la calidad de sueño, el estrés… Solo porque tu tengas el gen (TYK2) que te pone en un riesgo más alto de desarrollar una enfermedad autoinmune, no significa que lo hagas. La genética cárga la pistola, pero tus hábitos diarios son el gatillo.
Salud intestinal
Cuando tu sistema intestinal no funciona bien, esto deriva en estrés e inflamación para el sistema inmune. Pono cinel de ácido gástrico, malas digestiones, infecciones, uso frecuente de antibióticos y una inflamación generalizada, puede hacer que tu sistema inmune se ponga en marcha.
Cada vez hay más estudios sobre ciertos tipos de bacterias y cómo afectan a las enfermedades autoinmunes.Es interesante realizar un test de heces para ver más profundamente qué es lo que está pasando. Generalmente se ven malas digestiones e infecciones intestinales. Un patógeno que se asocia a Hashimoto y Graves es el Helicobacter Pylori. Esto tiene sentido ya que este Helicobacter Pylori vive en el estómago y crece con el ácido estomacal. Esto provoca que tengas menos ácido gástrico para descomponer los alimentos, dando lugar a malas digestiones, sensibilidades limentarias, baja motilidad intestinal y sobrecrecimiento bacteriano.
Estrés crónico
Cuando hablo de estrés crónico me refiero tanto a estrés mental/emocional, como también estrés físico derivado de una deficiencia de nutrientes o un factor estresante químico como las toxinas de nuestro entorno. Suele ser siempre un mix de todo esto, la acumulación de factores estresantes durante largo tiempo, hace que nuestro cuerpo llegue a un punto extremo, afectando a nuestro sistema inmune.
Si bien aún se desconoce el mecanismo exacto de cómo el estrés contribuye a la autoinmunidad, se presume que las hormonas neuroendocrinas desencadenadas por el estrés conducen a una desregulación inmunitaria, que en última instancia da como resultado una enfermedad autoinmune, al alterar o amplificar la producción de citoquinas. El tratamiento de la enfermedad autoinmune debe incluir, por lo tanto, el manejo del estrés y la intervención conductual para prevenir el desequilibrio inmunitario relacionado con el estrés.
Resumen
Dadas las áreas que pueden afectar las afecciones tiroideas autoinmunes, debemos tener en cuenta todos los tipos de estrés y el estado de salud intestinal al trabajar para mejorar nuestra situación.
¿Te ha resultado interesante el artículo? Cuéntame escribiéndome a hola@mariallamas.com.
Cuando hablamos de fertilidad, los estrógenos y la progesterona suelen obtener todo el protagonismo, pero ¿sabías que la tiroides tiene un papel muy importante en el ciclo menstrual y por tanto en la fertilidad?
No solo en el ciclo menstrual y en la fertilidad, si no que también en tener un embarazo saludable y una buena recuperación post parto. En este estudio se muestra el impacto que tiene una tiroides en desequilibrio en la fertilidad y la concepción.
Unos niveles de TSH anormales pueden interferir en la ovulación. Cuando tienes cualquier tipo de desorden en la tiroides, ya sea hipo o hipertiroidismo, y este no se trata, verás que tu fase lutea (la segunda parte de tu ciclo menstrual, después de la ovulación) se ve interrumpida.
Esto está mediado por los niveles de progesterona. Si un trastorno de la tiroides no está regulado, podría haber dificultades para quedarse embarazada porque no habrá implantación. También podría experimentar un aborto espontáneo temprano debido a una implantación incompleta.
Reglas irregulares
El hipotiroidismo puede causar sobre producción de prolactina. Niveles altos de prolactina disminuyen la producción de la hormona gonadotropina, y por lo tanto no estimula la producción de las hormonas FSH y LH (esenciales para la ovulación).
A su vez, el hipotiroidismo también puede empeorar los casos de síndromes de ovarios poliquísticos. Empeorando la dominancia estrogénica y la deficiencia de progesterona causando una menstruación irregular.
El hipotiroidismo te deja sin energía, provocando que el cuerpo no pueda hacer el esfuerzo de reproducirse pues se siente que está sufriendo para sobrevivir. Además puede resultar en reglas más cortas y ligeras, pudiendo derivar en amenorrea.
Infertilidad
Además de las dificultades para ovular, cuando se sufre de hipotiroidismo la temperatura basal corporal no es lo suficientemente alta para que el embrión sobreviva.
Complicaciones durante el embarazo
Los desequilibrios de la tiroides son la segunda causa más común de problemas durante el embarazo. En la mayoría de problemas se presenta en forma de hipotiroidismo y puede causar complicaciones como partos prematuros, preclamsia, abortos (1), hemorragias post parto, anemia y desprendimiento prematuro de la placenta.
Complicaciones post parto
Tiroiditis post parto es una enfermedad autoinmune, cuya causa es la combinación del estrés del embarazo, el parto y el periodo post parto. Incluyen estrés psicológico, una alimentación inadecuada, tóxicos ambientales, exposición a frecuencias electromagnéticas, intestino impermeable, demasiado azúcar, infecciones o intolerancia al gluten.
Por ejemplo, la mayoría de las nuevas mamás suelen sentirse más cansadas, con dolores musculares y cambios en sus uñas y cabellos. Si esto se acompaña de otros síntomas como latidos del corazón demasiado rápidos, un cansancio extremo o dolores en las articulaciones, es momento de consultar a un médico.
Muchas mujeres que acaban de tener un bebé sufren de ansiedad y de depresión posparto. Generalmente se les suele recetar medicamentos pero si mirásemos con más detenimiento sus hormonas, veríamos probablemente un alteración del funcionamiento de la tiroides.
Resumen
Como ves, disfunciones de la tiroides pueden complicar la fertilidad, pero no la hacen absolutamente imposible. En primer lugar, la regulación adecuada de los niveles de la tiroides generalmente resolverá los problemas de fertilidad relacionados con la tiroides. Las condiciones autoinmunes pueden complicar el embarazo, pero no siempre, y hay muchas cosas que puede hacer para que tu cuerpo de funciona más equilibrada y más saludable. Recuerda que cada caso es individual. Encuentre un especialista en tiroides y desarrolla un enfoque que funcione para ti y tus necesidades individuales.
¿Te ha gustado el artículo? ¿Sufres disfunciones tiroideas y tienes dificultades para quedarte embarazada? Te leo, puedes escribirme a hola@mariallamas. No te olvides de seguirme en Instagram.
Uno de los desequilibrios hormonales más comunes que me encuentro en consulta es el de la tiroides.
Y no es de extrañar, 1 de cada 8 mujeres desarrollan alguna alteración de la tiroides a lo largo de su vida y tenemos 8 veces más posibilidades que los hombres en tener problemas toroideos.
Que sea un problema común, no significa que sea normal, y ninguna mujer ahí fuera debería sufrir con los síntomas. Por eso, espero que este artículo te ayude a resolver algunas de las dudas que tienes y te permita cuidar mejor tu tiroides.
¿Qué es la tiroides y qué función tiene?
La tiroides es una glándula con forma de mariposa y que se encuentra en la zona frontal del cuello. Podríamos decir que la tiroides es el caballo de batalla silencioso, libera hormonas vitales que controlan las principales funciones del cuerpo.
La tiroides secreta estas hormonas con múltiples funciones. Desde regular el latido de tu corazón, a regular la temperatura corporal, la fertilidad, el ciclo menstrual, los niveles de energía, la digestión…
La glándula pituitaria del cerebro, produce la TSH, la hormona estimulante de la tiroides, la cual sirve de mensaje para que la glándula de la tiroides produzca hormonas tiroideas.
La hormona T4 producida por la glándula de la tiroides es una hormona inactiva y que va a parar el 80% de las veces a la sangre. Para que sea efectiva, y haga su función, tiene que convertirse en T3, que es la versión activa de la hormona.
Causas y síntomas de una tiroides en desequilibrio
Se pueden dar diferentes formas de disfunción, en función de si la tiroides sobre trabaja o no tira lo suficiente.
Además de los clásicos hipotiroidismo e hipertiroidismo también puede existir una alteración del bocio.
El bocio es una agrandamiento, inflamación de la tiroides. Puede o no provocar síntomas. Las causas más comunes son la deficiencia de yodo y en Hashimoto y enfermedad de Graves.
Las causas más comunes del hipotiroidismo son:
Hashimoto (enfermedad autoinmune)
Estrés y disfunción del eje hipotálamo-pituitaria-adrenal
Alimentación inadecuada
Infecciones previas
Intolerancia al gluten o celiaquía
Exposición a tóxicos
Exposición a EMF
Intestino permeable
Deficiencia de vitamina D
Desequilibrios en el metabolismo del azúcar
Las causas más comunes del hipertiroidismo son:
Enfermedad de Graves (enfermedad autoinmune)
Toxic thyroid mass
Inflamación de la toroides
Qué mirar en la analítica de sangre
Un análisis de sangre es la forma tradicional de poder analizar la salud de la tiroides. Es importante saber que tener resultados «normales» no significa que la tiroides esté funcionando correctamente. hay que observar también los síntomas que puede estar sufriendo la paciente y estudiar la analítica desde un punto de vista integrativo, con la que se tienen en cuenta no solo los rangos de enfermedad, si no los rangos en los que puede haber una disfunción subclínica.
TSH: hormona estimulante de la tiroides. Producida por la glándula pituitaria, da órdenes a la glándula de la tiroides para que produzca hormonas. Si está alta, es como si tu cerebro estuviese gritando a tu tiroides que trabaje más duramente. Lo ideal es que esté entre 0,5 y 2 (<2,5 durante el embarazo), mientras que en medicina convencional proponen entre 0,5 y 5,5mlU/L
T4 libre: forma inactiva de la hormona tiroidea. Nos muestra cuanta hormona la tiroides está produciendo. Lo óptimo es que esté entre 1,4 y 1,8. Será bajo en casos de hipotiroidismo.
T3 libre: es la T4 convertida en forma activa. La cual es utilizada por nuestras células para hacer sus funciones. Rango saludable 3,5 o más.
T3 reversa: frena la conversión de la hormona tiroidea, nos indica la existencia de estrés. Lo ideal es que esté por debajo de 15. Anticuerpos tiroideos: indican si hay condición autoinmune. El objetivo es que sea negativo.
Disruptores de la tiroides
El hecho de que las mujeres somos cíclicas, más el uso de las hormonas anticonceptivas, nos hacen tener 8 veces más probabilidades de sufrir una disfunción de la tiroides que los hombres. Mientras que no podemos evitar lo primero, sí que hay un montón de disruptores de la tiroides que pueden eliminarse.
Pastillas anticonceptivas
Las hormonas que se utilizan en estos medicamentos no son iguales a las hormonas que nuestro cuerpo produce. Son similares, pero no las mismas.
Los estrógenos artificiales de las pastillas estimulan el receptor de estrógenos pero el mensaje está distorsionado y pueden terminar atascando el receptor. No funcionan en el cuerpo de la misma forma que los estrógenos o la progesterona.
Las altas dosis de estrógenos en las pastillas incrementa la actividad de la TBG (globulina transportadora de tiroxina), que se une a la hormona tiroidea. Más TBG significa menos niveles de hormona tiroidea libre para ser usada por el cuerpo.
Los anticonceptivos también roban al cuerpo de nutrientes esenciales como el magnesio, selenio y zinc. Estos minerales son esenciales para que la tiroides trabaje de forma adecuada.
Toxinas
Hay millones de toxinas que están en el ambiente y que hace 100 años no estaban. Últimos estudios demuestran que los químicos tóxicos no son buenos para la salud tiroidea.
La tiroides es muy sensible a los tóxicos, especialmente a aquellos que afectan al yodo disponible. La mayoría de estas toxinas causan estragos en el sistema endocrino al alterar su función normal. Actúa como copias de nuestras hormonas y esto confunde al cuerpo, interrumpiendo el sistema de comunicación y causando que el cuerpo deje de producir hormonas naturales.
Dietas pobres en nutrientes
Tu tiroides necesita de nutrientes como el yodo, selenio, magnesio, cobre o zinc, para producir suficiente hormona tiroidea. Si no consumes suficientes nutrientes en tu alimentación, o no los absorbes bien por problemas intestinales como una disbiosis, estarás privando a tu tiroides de componentes claves que necesita para funcionar, lo que lleva a un trastorno de la tiroides.
Disbiosis
Cuando tu flora intestinal está alterada, los alimentos no se absorben bien y nuestra pared intestinal dejará pasar más moléculas indeseadas al intestino, incrementando así la inflamación del cuerpo. Esto puede provocar una respuesta inmune y si no se trata llegar a sufrir condiciones como la tiroiditis de Hashimoto.
Gluten y cereales
Una primera estrategia para mejorar la tiroides puede ser evitar el gluten y posiblemente otros cereales, ya que pueden penetrar la pared intestinal provocando una respuesta inmune en el cuerpo. Personas con una celiaquía no tratada tienen tres veces más posibilidades de sufrir una disfunción tiroidea.
Estrés
Cuando estamos estresados, nuestro eje HPA (hipotálamo-pituitaria-adrenal) instruyen a nuestros adrenales para que produzca cortisol. Este cortisol afecta a la glándula pituitaria y se vuelve más lenta enviando sus señales. La produción de TSH entonces se reduce haciendo que no le llegue la señal a la tiroides de que se necesitan más hormonas tiroideas. Esto puede resultar en una reducción de los niveles de hormonas tiroideas, lo cual puede llevar a sufrir hipotiroidismo.
Cómo regular la tiroides de forma natural
Mejora la función intestinal
Como he comentado anteriormente, la disbiosis puede interferir con la función tiroidea. Para mejorar el funcionamiento intestinal comienza a introducir alimentos fermentados y probióticos de forma diaria, limita el consumo de azúcar, gluten y cereales, e incrementa la ingesta de fibra.
Gestión del estrés
Como sabes ahora, el estrés crónico puede provocar una reducción en la producción de la hormona tiroidea provocando hipotiroidismo. Aprende herramientas para gestionar el estrés e incluye algunas tan sencillas como las respiraciones profundas, yoga, meditación, lectura, tener una rutina matinal y otra nocturna, disfrutar de tiempo de calidad con amigos y familiares, baños de sales epsom, aceites esenciales…
Ayuda las vías de desintoxicación
Xenoestrógenos como el BPA, se unen a las células de nuestro sistema inmune y endocrino, a la vez que a nuestras glándulas tiroideas, empeorando su función. Estas toxicas a menudo se encuentran en productos convencionales de belleza, productos de limpieza e higiene, plásticos, tickets de la compra…
Sustitúyelos por opciones más naturales. comienza por aquellos que utilizas cada día, como el gel de limpieza facial, desodorante, pasta de dientes…
Mejora tu salud menstrual
La dominancia estrogénica tiene un efecto negativo en la tiroides y anomalías en la tiroides pueden afectar negativamente en tu ciclo menstrual. Lo ideal sería mantener tus niveles de estrógenos equilibrados y así evitar un círculo vicioso entre tiroides y ciclos irregulares.
Prueba anticonceptivos no hormonales. Limita la exposición a disruptores endocrinos, reduce el consumo de alcohol (que impide al hígado desintoxicarse), evita antibióticos para mantener una buena flora intestinal.
Disfruta de una alimentación rica en nutrientes
Los siguientes alimentos son ricos en nutrientes esenciales para la función óptima de la tiroides:
Yodo: alimentos ricos en yodo ayudan a la producción de hormonas tiroideas y regular el metabolismo. Además de la sal yodada, come alcachofas, utiliza algas en la cocina, huevos ecológicos, y piña.
Selenio: nos ayuda a mantener la producción. Lo encontramos en huevos ecológicos, vieriras, shiitake, maitake y cremini, ajo, semillas de girasol. Pero la forma más sencilla de incrementar los niveles de selenio es consumir 2-3 nueces de Brasil al día.
Ácidos grasos omega 3: son esenciales para la implantación de los óvulos si estás intentando quedarte embarazada y juega un papel importante en la salud de la tiroides. Disfruta de salmón, sardinas, caballa, trucha. Añade semillas de lino o chía a tu porridge, tu yogur o tus batidos.
Manteca o aceite de coco: grasas saturadas crudas se convierten rápidamente en energía y ayudan a regular la función tiroidea. Intenta añadir una cucharadita en tus batidos, porridge o sobre una tostada.
Hierro y cobre: tener unos buenos niveles de hierro ayudarán a producir más hormonas tiroideas y el cobre apoya la función del hipotálamo, el cual se comunica con tu tiroides y otras hormonas para asegurarse que todo funciona bien. Lentejas, espinacas, cacao, judías, carne roja de pasto, huevos eco, brócoli y semillas de calabaza son ricas en hierro. La mayoría de frutos secos, semillas, pescado y cacao son una buena fuente de cobre.
¿Y qué pasa con los alimentos bociógenos?
Los alimentos bociógenos, con alimentos con compuestos bociógenos. Estos compuestos tienen la característica de interferir con la glándula de la tiroides y suprimen la liberación de la hormona tiroidea. Con el fin de contrarrestar esta producción inadecuada, la tiroides se agranda y se forma lo que conocemos como bocio.
¿Dónde los encontramos?
Principalmente en las crucíferas (brócoli, coliflor, repollo, coles de Bruselas y resto de coles) y en la soja. Otros alimentos que también los contienen pero en menor medida son las espinacas, nabo, rúcula, yuca, boniato, mijo, maíz, melocotón, fresas, peras o piñones.
Cuando existe una disfunción tiroidea, un consumo excesivo de alimentos bociógenos, acompañados de una falta de yodo y selenio pueden empeorar la sintomatología.
A pesar de ello, son alimentos con tantos beneficios que no se recomienda la retirada completa. Para evitar esos compuestos bociógenos lo que podemos hacer es cocinar todos esos alimentos al vapor, salteados, hervidos, a la plancha u horneados, si los queremos tomar en un batido (por ejemplo un batido con col), puedes blanquearlo antes de triturarlo en el zumo.
Si piensas que sufres de un desequilibrio tiroideo, te recomiendo que busques apoyo profesional que esté especializado en salud hormonal femenina y practique una visión holística para abordar el problema desde raíz. Si necesitas ayuda con tu alimentación para que tu tiroides funcione correctamente, no dudes en escribirme a hola@mariallamas.
El virus del papiloma humano es una de las infecciones de transmisión sexual (ITS) más comunes. De hecho, prácticamente todo el mundo sexualmente activo lo ha contraído en algún momento de su vida.
En este artículo detallaremos curiosidades sobre este virus y la relación entre el vph y alimentación.
¿Qué es el virus del papiloma humano (VPH)?
El VPH es un conjunto de más de 200 virus. Se transmite mediante relaciones sexuales vaginales, anales u orales. Suele asociarse a mujeres, pues somos las que más signos de síntomas desarrollamos, pero los hombres también pueden ser portadores y sufrir síntomas.
Dentro del VPH hay muchos tipos y variantes, están:
Los de riesgo bajo, que son la mayoría y suelen desaparecer por si solo sin producir ningún problema de salud, aunque a veces provocan verrugas vaginales. Estas verrugas son bultitos, más grandes o pequeños, planos o abultados, que suelen ubicarse en el tracto genital inferior (cérvix, vagina, vulva, periné y zona perianal), ano y zona de la garganza. Si proliferan y no se extirpan pueden dar lugar en lesiones cutáneas más graves.
Los de riesgo elevado: si persisten y no desaparecen pueden causar problemas para la salud como cáncer.
Lo bueno es que existe una vacuna que puede reducir mucho el riesgo de contraer VPH. Por supuesto también podemos disminuir la probabilidad de contraerlo o incrementar las posibilidades de reversión del VPH con unos buenos hábitos de vida que apoyen nuestro sistema inmune y nuestra salud.
VPH y cáncer de cuello uterino (cáncer cervical)
El cáncer de cuello uterino es segundo cáncer más frecuente entre las mujeres y uno de los que presenta mayor índice de mortalidad. Un 99% de las veces es causado por el virus del papiloma humano. Aunque El cáncer de vulva, vagina, pene, ano o incluso de garganta también pueden ser causados por el VPH.
Hay que tener claro, que contagiarse de VPH tiene una baja probabilidad de derivar a un cáncer. El 90% de las infecciones son transitorias, pues como hemos dicho hay muchos tipos de VPH. Unos pueden causar verrugas genitales, y estos tipos no son los mismo que pueden causar cáncer.
VPH — 1% desarrollará cáncer, del 20% de las mujeres infectadas
Cáncer de cuello uterino — 99% de los casos es por VPH
Factores de riesgo que influyen en la persistencia del VPH
Los principales determinantes del riesgo de persistencia de la infección por el VPH y desarrollo de lesiones pre-malignas y malignas son:
El geneotipo viral, siendo los más agresivos el 16 y 18.
La carga viral
La inmunodepresión, especialmente la debida a la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).
El tabaco
La utilización prolongada de anticonceptivos orales
La elevad paridad
La co-infección con algunos microorganismos de transmisión sexual como la Chlamydia trachomatis o el herpes genital (VHS-2)
Obesidad
Alteración de la microbiota vaginal
Vacuna VPH y pruebas de rutina para la prevención
La vacuna contra el VPH protege contra la infección por nueve tipos de VPH: los dos tipos de riesgo bajo que causan la mayoría de las verrugas genitales y los siete tipos de riesgo alto que causan la mayoría de los cánceres relacionados con el VPH.
La vacuna además de proteger a una misma, también disminuye la transmisión a otras personas.
Todos los niños y niñas de 11 o 12 años deben vacunarse. Sí, chicos también pues como he citado anteriormente, tanto hombres como mujeres pueden ser portadores del virus del papiloma humano. A estas edades la vacuna consta de 2 dosis. Si la vacuna comienza a administrarse con 15 años o más y hasta los 26 años, entonces se darán tres dosis.
¿Qué pasa si soy mayor de 27 años?
Es posible vacunar a adultos de entre 27 y 45 años, aunque el beneficio es menor pues hay más probabilidad de que ya se hayan expuesto al virus.
Pruebas rutinarias para la prevención del virus del papiloma humano
No existe una prueba concreta para determinar si una persona tiene o no el VPH. De hecho, la mayoría de personas con VPH no saben que están infectadas y nunca presentan síntomas. Las que descubren que tienen el VPH suele ser porque en una revisión ginecológica presentan verrugas genitales o en la citología sale presencia de células anómalas. Por esto es tan importante las revisiones frecuentes.
La citología cervical es una prueba sencilla que no precisa de preparación alguna. Se toma una muestra de células que son analizadas con microscopio para detectar alteraciones celulares que puedan indicar alguna infección por VPH. Si hay infección, habrá algún cambios morfológicos, pero estos cambios también pueden producirse por otros organismos, o cuando existen cambios en la flora vaginal normal.
La prueba de VPH-AR aporta mayor sensibilidad que la citología para la detección de CIN3 (lesión premaligna de alto grado) y es más reproducible, aunque tiene menor especificidad , sobre todo en mujeres menores de 30 años donde la prevalencia de la infección transitoria es alta. Mientras que es más eficaz en mujeres mayores de 30 años.
Lo que sí que existe es la prueba de Papanicoláu que detecta si hay cáncer de cuello uterino y a través de esta puede saberse que hay VPH.
Protegerse, prevenir y revertir el VPH
Como he comentado, en la mayoría de los casos, la infección se resuelve sola y ni nos hemos enterado que hemos tenido el VPH.
Si nos enteramos que estamos infectadas, lo mejor es reforzar nuestro sistema inmune para que pueda superarlo. Esto lo hacemos mejorando las defensas, lo que provocaría un debilitamiento del virus y con ello desaparecerían los síntomas como las verrugas. Por lo que parar curar el vph tenemos que mejorar nuestra alimentación, practicar actividad física, no fumar y cambiar otros hábitos de vida que refuerce nuestro sistema inmune.
Hay que tener en cuenta que estas verrugas también se podrían tratar con medicación o incluso cirugía, aunque esto no implica que el virus desaparezca.
VPH y alimentación
Ya sabemos que nuestra alimentación tiene un papel fundamental en nuestra salud, y aunque no es lo único importante, tomar más o menos de X alimentos puede influir mucho en el riesgo de contraer ciertas enfermedades.
Una alimentación con alto potencial inflamatorio (rica en grasas saturadas y trans, azúcares añadidos y sodio) y un estilo de vida sedentario, están asociadas a un peor control de las infecciones por VPH y con el desarrollo de cáncer de cuello uterino, particularmente entre las mujeres que tienen una infección por VPH.
Si hablamos del cáncer cervical y VPH, estudios demuestran que:
una baja ingesta de frutas y verduras están asociadas a 3 veces más riesgo de neoplasia intraepitelial cervical (NIC) de clase 2 y 3 en mujeres con una alta carga viral del VPH. El consumo de 100g adicionales de fruta y verdura pueden reducir un 17% el riesgo de cáncer de cuello uterino escamoso invasivo (ISC).
Niveles séricos bajos de vitamina A, vitamina C y licopeno están asociados con el riesgo de NIC de clase 3.
Mujeres con concentraciones más altas de folato fueron menos propensas a ser diagnosticadas con CIN2+, especialmente cuando los niveles de vitamina B12 están en rango.
Dejando los estudios a un lado, vamos a ver qué nutrientes añadir a nuestro plato para ayudar al organismo a eliminar el VPH y con ello reducir el riesgo de desarrollar cáncer cervical, reduciendo la tasa de transformación de células cervicales a células cancerosas.
CRUCÍFERAS
Ricas en I3C o indole-3-carbinol y sulforafano, ayudan a reducir el estado avanzado de la displasia y su progresión a cáncer cervical.
Apuesta por brócoli, coliflor, coles de Bruselas, kale, espinacas, berros, rúcula, acelgas…
Te reto a incluir cada día un verde en alguna de tus comidas. Espinacas en un batido, brócoli a un salteado con gambas y por qué no al batido también, ensalada de rúcula o berros… opciones hay miles.
Grandes antioxidantes con propiedades antiinflamatorias que son efectivos para revertir la displasia. Los polifenoles inhiben la proliferación de las células del VPH mediante la inducción de la apoptosis, la detección del crecimiento, la inhibición de la síntesis de ADN y la modulación de las vías de traducción de señales. Arándanos, avellanas, nueces pecanas.
Encontramos también el resveratrol: incluso una dosis baja de tratamiento con resveratrol ha demostrado en un estudio in vitro que cambia la expresión del gen del cáncer en las células positivas tanto para el VPH 18 como para el VPH 16, es decir que detiene el ciclo celular de crecimiento.
Mención especial tiene el te verde con el polifenol más potente (EGCG).estudian demostrado que la suplementación de dicho antioxidante responde positivamente contra la displasia cervical. E incluso en forma de pomada ha sido aprobada para tratar las verrugas genitales.
BETACAROTENOS
Se transforman en vitamina A en tu cuerpo. Protege contra el crecimiento de lesiones en el cervix. Boniatos, zanahorias, calabaza, papaya.
El licopeno es un carotenoide que da a las frutas y verduras el color rojo característico. Lo encontramos en fresas, tomates, sandía. ayuda a proteger las células para que no sufran daños previniendo así el cáncer.
VITMINA C
Una de los principales antioxidantes del cuerpo. Una ingesta alta de vitamina C disminuye el riesgo de displasia cervical. No solo la encuentras en los cítricos, si no también en los pimientos rojos, kiwi, fresas, melón y brócoli.
Si tomas la píldora, bebes alcohol, tomas ibuprofeno lo más probable es que tengas insuficiencia de folato. Estos niveles bajos están ligados a displasia cervical. Puedes optar por suplementación siempre regulada por un profesional pero también consumir suficientes aguacates, garbanzos, lentejas, fresas, naranjas o espinacas.
Reishi, shiitake, cordyceps y coriolus. Inmunoregulador, mejorando la respuesta al VPH y revertiendo las primeras etapas del cáncer cervical. En un estudio con mujeres con displasia cervical, 9 de 10 mujeres que se suplementaron con 3000mg de coriolus versicolor dieron negativo en VPH comparadas con 1 de 12 a las que se le dio placebo.
¿Y cómo ponemos todo esto en nuestro plato?
Desayuno: copos de avena con bebida almendra y frutos rojos y papaya (polifenoles, licopeno y betacaroteno)
Comida: Quinotto con calabaza, shiitake y espinacas (betacaroteno, coriolus versicolor, folato)
Cena: Salteado de brócoli con salmón, avellanas y aliño de naranja. (I3C, polifenoles, vitamina C, folato)
Snacks: fruta fresca o guacamole con palitos de zanahoria y pimiento rojo, o frutos secos o un te verde.
Tener VPH puede parecer un mundo pero en la mayoría de casos se queda en una infección que pasa desapercibida y que desaparece con el paso del tiempo (gracias a nuestro super sistema inmune!). Para aquellas pocas veces en las que persiste, puede abordarse desde diversos ámbitos, siempre acompañada de un profesional.
Lleva unos hábitos de vida sana, sin fumar, moviéndote, reduciendo el estrés y siguiendo una alimentación equilibrada, rica en vitaminas y fibra. Todo ello repercutirá en la salud general y, por tanto, mejorará el estado de tus defensas y te hará más fuerte frente a enfermedades, ayudando a protegerte contra el VPH.
¿Te ha gustado el artículo? ¡Cuéntame tu opinión más abajo y no te olvides de seguirme en Instagram!
La endometriosis se define estrictamente como tejido similar al endometrio que se encuentra fuera del útero. Si bien normalmente reside en el sistema reproductivo, también puede propagarse a los intestinos, la vejiga y, con mayor frecuencia, al peritoneo (revestimiento de la cavidad abdominal)
Es una afectación ginecológica que la padecen un 15% de las mujeres en todo el mundo.
Es una de esas enfermedades que se llevan en silencio, y la normalización inadecuada de sus síntomas hace que sea una de las enfermedades que más tarda en diagnosticarse.
Las mujeres con endometriosis sufren muchos síntomas: dolores pélvicos muy fuertes⚡, dolores durante la regla💥, reglas abundantes☄️, cansancio 🚶🏻♀️, migrañas🤯… ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ Entre toda la sintomatología que sufren, en este artículo, me gustaría que nos enfocásemos en la relación entre endometriosis y la salud digestiva.
Endometriosis y salud intestinal
Las mujeres con endometriosis están predispuestas a tener mayor desequilibrio bacteriano en el intestino.
El sistema inmune se comporta de forma diferente en mujeres con endometriosis, y tienen mayores bacterias gram negativas las cuales incrementan la inflamación vía lipopolisacáridos.
¿Por qué esto importa? Porque el 70-80% de tu sistema inmune está en tus intestinos. Lo que sucede ahí regula la inflamación.
Los síntomas gastrointestinales entre pacientes con endometriosis incluyen dolor abdominal, distensión abdominal, náuseas, estreñimiento, vómitos, evacuaciones intestinales dolorosas y diarrea.
Las digestiones son más complicadas, con inflamación y menor producción de jugos digestivos, esenciales para una buena digestión.
Por estos síntomas, a menudo, las mujeres con endometriosis pueden ser mal diagnosticadas con SII (intestino irritable), enfermedad de Crohn o apendicitis cuando sus síntomas gastrointestinales en realidad se deben a la endometriosis.
La fatiga y el dolor crónico, no lo pone fácil, perjudicando nuestros hábitos alimenticios.
El dolor constante puede hacer que no comas regularmente, fomentando un metabolismo y una tiroides lentos, que da lugar a una baja producción de ácido estomacal.
Esto hace incrementar el riesgo de SIBO (sobrecrecimiento de bacterias del intestino delgado). Si además existen lesiones endometriales en los intestinos tendremos un estreñimiento asegurado.
Además, el exceso de estrógenos exacerba la endometriosis, y si tu intestino no está feliz, no eliminaremos bien los estrógenos y se volverán a reabsorber de los intestinos.
Por esto, para gestionar la endometriosis no solo vale con equilibrar tus hormonas. Tienes que ir más allá y asegurarte que tu sistema inmune y tus intestinos están bien.
¿Cómo cuidar tu microbiota para favorecer tu digestión, tu sistema inmune y con ello reducir los síntomas de la endometriosis?
Por eso, favorecer tu digestión puede ser un punto excelente donde comenzar para luchar contra la endometriosis.
Retira alimentos que desencadenan una respuesta inflamatoria y negativa de tu sistema inmune (procesados, azúcares, grasas transgénicas)
Sigue una alimentación antiinflamatoria, rica en ingredientes de origen vegetal, proteínas de calidad, fibra y grasas saludables.
Comienza tus comidas consumiendo verduras amargas, producirás más jugos digestivos y mejorarás la descomposición y absorción de los alimentos. Cuando están descompuestos se mueven mejor a través de los intestinos favoreciendo un buen tránsito intestinal y con ello la eliminación del estrógeno del cuerpo cosa que interesa priorizar en mujeres con endometriosis.
La hidratación también es clave para la digestión. No vale solo con beber agua, es importante que esta tenga suficientes electrolitos (minerales). Aprovecha a tomar entre comidas caldo de huesos o bebidas enriquecidas con electrolitos (aquarious no vale!). El tomar algo además te ayudará a combatir esa fatiga, regular tu energía, el equilibrio de azúcar en la sangre y el metabolismo.
Chequea tu salud intestinal y hazte pruebas de microbiota si es necesario para ver cómo están esas bacterias.
Considera probar omega 3, zinc, cúrcuma, berberina y un probiótico especídico (puede ayudar a reducir las gram negativas)
¿Sufres de endometriosis y te has sentido identificada? Asesorías dietéticas disponibles para mejorar tus síntomas y equilibrar tus hormonas!
Actualmente muchas parejas tienen dificultades para quedarse embarazadas.
Si estás en esta situación o has estado ahí o conoces de alguien que está pasando por ello, sabrás cómo de devastadores pueden ser los efectos de infertilidad.
Mientras que los problemas para quedarse embarazada están en aumento (gracias tóxicos, gracias anticonceptivos, gracias estrés), lo bueno es que se puede contrarrestar los efectos dañinos de estos obstáculos de forma sencilla y natural.
Ya sea que estás intentando activamente quedarte embarazada o sueñas con ser madre en un futuro, puede seguir estos consejos para potenciar tu fertilidad.
Lo mejor, es que cualquier paso que des para mejorar de forma natural tu fertilidad y equilibrar tus hormonas, hará que mejore tu salud en general de muchas formas. menos dolores premenstruales, más energía, mejor humor, piel radiante, pelo más fuerte, mejor descanso…
Pasos para optimizar la ovulación y potenciar tu fertilidad
1. Registra tu ciclo menstrual
Si quieres optimizar tus hormonas y tener más probabilidades de quedarte embarazada, necesitas comenzar a registrar y entender tu ciclo menstrual. Haciéndolo podrás calcular tus días fértiles.
Hay 4 fases, y mientras la fase ovulatoria es tu ventana fértil, todas las fases son importantes y necesarias para que se de un embarazo.
Puedes utilizar una aplicación para registrarlo, es sencillo y te permite ver claramente si hay algún patrón o desequilibrio. Es importante que registres la temperatura basal, que se incrementa ligeramente después de la ovulación y mantenerse alta hasta que comiences la menstruación. Observa el moco cervical, cambia en función de la fase del ciclo, puede ir desde más seco, a más cremoso o gelatinoso.
2. Practica sexo más a menudo
Para incrementar la probabilidad de quedarte embarazada, deberías tener relaciones sexuales una vez cada dos días durante la ventana fértil (2 días antes de ovulación, 2-3 días durante ovulación, 2 días después de la ovulación).
3. Evita lubricantes convencionales
Pueden disminuir la motilidad y disponibilidad del esperma. Si necesitas una opción más segura, prueba un mezcla de aceites minerales.
4. Disminuye el consumo de cafeína y alcohol
Si puedes, es interesante moderar o limitar el consumo de cafeína y alcohol durante la fase ovulatoria.
Tus niveles de estrógenos están en sus máximos y tu hígado necesita todo el apoyo posible para elimínalos adecuadamente (verduras como la remolacha, brócoli o las acelgas te ayudarán). Si tu hígado se satura, lo que pasará será que el estrógeno volverá de nuevo a tu torrente sanguíneo, dando lugar a una dominancia estrogénica, sinónimo de síndrome premenstrual intenso y dificultad a la hora de quedarte embarazada.
5. Come alimentos densamente nutritivos
De forma habitual! Como los estrógenos están por las nubes en la fase ovulatoria, es interesante comer alimentos que ayuden a la desintoxicación del hígado.
Crucíferas como las coles de Bruselas, brócoli, kale, col, coliflor, acelgas serán tus mejores amigas en esta fase del ciclo. Puedes disfrutarlas en un batido verde como este.
Ligeras pero nutritivas opciones como la quinoa, arroz integral, frutos rojos, pescado azul son también geniales durante este periodo, pues tu apetito tiende a suprimirse, pues tus hormonas pasan de «alimentarse y buscar comida, al modo deseo sexual).
Evita alimentos pesados que te dejan sin energía y te quitan el buen humor.
6. Añade adaptógenos
Maca es conocida por incrementar la líbido y la fertilidad.
Trébol rojo ayuda a incrementar el flujo cervical y lubricar de forma natural. Puedes tomarlo en infusión.
Shatavari, potencial la producción de LH (hormona luteinizante que ayuda a regular el ciclo menstrual y la producción de óvulos ). También mejora la líbido durante la ovulación. Tómalo en infusión durante la menstruación o hasta que la ovulación comience, luego para hasta el siguiente ciclo.
7. Practica ejercicio
La fase ovulatoria es ideal para practicar ejercicio de alta intensidad, pero asegúrate de reducir el ritmo después de esta fase, pues el cuerpo necesita energía para una posible implantación.
En esta fase puedes sentir un poco de molestia en la zona del bajo abdomen, baja espalda, posturas de yoga de apertura de caderas pueden ayudarte.
8. Hidrátate
El moco cervical, el cual ayuda al esperma a encontrar el óvulo, disminuye cuando no bebes suficiente agua. Tu digestión se ralentiza en esta fase y puedes sentirte más hinchada. Por lo que hidratarte bien puede ayudar a que todo esté en equilibrio y potenciar la fertilidad.
9. Minimiza la exposición a tóxicos
Tanto tu como tu pareja, pues también afecta a la fertilidad masculina, deberíais evitar fumar y minimizar la exposición a tóxicos si quieres quedarte embarazada. Estos tóxicos disminuyen el número y calidad de los espermatozoides, actúan como disruptores endocrinos y están unidos al incremento de abortos o embarazos ectópicos.
Algunas formas de reducir la exposición a toxinas es comenzar a utilizar tuppers de cristal en vez de plástico, comprar orgánico si es posible y busca por productos de limpieza, cosmética e higiene más naturales.
Mientras que tener relaciones sexuales durante la fase ovulatoria es esencial para quedarse embarazada, entender cómo funciona tu cuerpo y tus hormonas durante esta fase fértil, te permitirá potenciar la fertilidad e incrementar las posibilidades de quedarte embarazada.
Espero hayas encontrado este artículo de ayuda. Si necesitas un apoyo más personalizado no dudes en escribirme un email a hola@mariallamas.com
Como dietista y foodie, me tomo mis batidos muy en serio. Sí, porque no solo pienso en un batido rico y delicioso si no que aprovecho la oportunidad para cargarlos bien de nutrientes que además favorezcan el buen funcionamiento de mis hormonas.
Un batido hormone-friendly debe seguir las siguientes premisas:
Contener una buena variedad de nutrientes que mantengan el azúcar en sangre estable, que optimice el funcionamiento de mis hormonas y que me deje saciedad.
Debe evitar azúcares refinados, químicos u otros ingredienets inflamatorios que desequilibren el equilibrio hormonal.
Debe ser rico, cremoso y delicioso, si no, ¿qué sentido tiene?
Te preguntarás, me parece estupendo, pero ¿cómo puedo añadirlo a mi batido?
Muy sencillo, más que tener una receta concreta de batido, me gusta seguir una fórmula, una guía de componentes que me permita ser flexible y poder adaptarla a los ingredientes de temporada, a los que tenga disponibles o a los que más me apetezcan, y que aun así promulgue con esos principios básicos.
Estos son los pasos que hago para prepararme un delicioso batido que le guste a mis papilas gustativas y a mis hormonas también:
Fórmula de batidos que regule tus hormonas
Utiliza una bebida vegetal de calidad o agua de coco.
Los aceite de girasol, de colza o de soja son de los más utilizados en las bebidas vegetales comerciales, pero lamentablemente son aceites inflamatorios y disruptores endocrinos. Además solemos encontrar entre sus ingredientes emulsionantes como la lecitina de soja o gomas (guam o aguar) para darle textura y alargar la vida útil del producto.
Te animo a leas las etiquetas antes de comprarlas y busques por opciones de bebidas vegetales de mejor calidad, a mi me gustan algunas de la marca Ecomil, Oatly o Monsoy. Si ves que tienen azúcares añadidos o ingredientes raros, evítalas.
Por supuesto, siempre puedes preparar el batido para tus hormonas con tu propia bebida vegetal u optar por utilizar agua de coco o agua natural.
Añade una buena fuente de proteína, grasa y fibra
Si quieres que tu batido sea nutritivo y equilibrado, además de optimizar la salud de tus hormonas, debes asegurarte que tiene buenas fuentes de proteína, grasa y fibra.
Esta combinación aporta a tus hormonas los macronutrientes que necesita para funcionar mejor, además de que ayuda a mantener el azúcar en sangre estable. Por otro lado también hace que tus intestinos envién la hormona CCK y hormona de saciedad, para que tu cuerpo se de cuenta de que estás llena y te aporte energía durante las siguientes horas.
Como fuente de proteína puedes optar por colágeno o proteínas en polvo a base de cáñamo, guisante o garbanzos. Para aportar una buena dosis de grasa saludable añado aguacates, frutos secos, semillas o cremas de estos. Y para un extra de fibra añade semillas de lino, chía o prebióticos en polvo.
Incorpora verduras, frescas o congeladas
Además de incorporar fibra también te ayudarán a incrementar la ingesta total diaria de verduras (es una excelente forma de añadirlas a tu día a día sin que te des cuenta).
Nos proporcionan antioxidantes, fitoquímicos que previenen de la inflamación, reducen los niveles de estrés. También nos aportan micronutrientes necesarios para nuestro intestino, que está directamente unido a nuestra función hormonal.
Me gusta tener diferentes opciones en el congelador listas para utilizar. Hoja verde como espinacas, kale, pero también brócoli, coliflor (no te preocupes que no afectará al sabor), calabacín, zanahoria, remolacha, boniato, calabaza o pepino.
Añade fruta
Generalmente los batidos que pedimos en cualquier bar o que encontramos en el super, están cargados de demasiada fruta y a veces hasta de azúcares. Lo hacen para añadirle ese toque super dulce para atraer a nuestras papilas gustativas. Pero demasiado tanta fruta (puede llegar hasta 3 y 4 piezas de fruta por batido) puede alterar nuestro azúcar, que produzcamos más cortisol y estrógenos (hola dolor menstrual!)
En vez de basar tu batido en solo fruta, opta por una pequeña cantidad, por ejemplo medio plátano o un puñado de arándanos.
Añade ingredientes que mejoren tu salud intestinal
Esta parte no es esencial, pero puede hacer que tu batido sea mucho más rico y divertido, además de aportar un extra de nutrientes.
Yogur de coco con sus probióticos que ayudan a nuestras buenas bacterias intestinales, además de polen de abeja que ayudan al metabolismo y la función tiroidea.
Potencia con super alimentos
Me gusta centrarme en lo esencial, que suele ser lo más económico, accesible y realmente importante. Pero porqué no, si podemos también está la posibilidad de utilizar esos super alimentos en ocasiones concretas o puntuales.
Cúrcuma para reducir inflamación, canela para equilibrar el azúcar en sangre, jengibre. También adaptógenos como maca, ginseng, ashwagandha, açai, reishi, maca, cacao o una mezcla de varios, este para estrés y apoyar tu función adrenal va muy bien.
Recetas de deliciosos batidos para tus hormonas
Ahora que tienes todos los pasos para crear tus propios batidos para tus hormonas felices, te dejo aquí mis recetas favoritas que te ayudarán a comenzar.