Qué esperar cuando trabajas con una dietista que no hace dieta

María Llamas, dietista integrativa especializada en salud hormonal femenina
María Llamas, dietista integrativa especializada en salud hormonal femenina

¡Feliz día del dietista-nutricionista!

Hoy es un día para celebrar el trabajo de los dietistas que promueven la salud y el bienestar. ¿Sabías que un dietista-nutricionista puede trabajar en muchos ámbitos diferentes? Desde educar y enseñar a los pacientes a alimentarse mejor, a preparar fomulaciones intravenosas que irán por sonda en los hospitales, pueden promulgar políticas de salud pública, realizar investigaciones, divulgar sobre nutrición y hábitos…

Como dietista que no hace dietas, puede haber cierta confusión sobre mi forma de trabajar y esto puede hacer que muchas personas tengan miedo de pedir ayuda. ¿Te diré lo que puedes y no puedes comer? ¿Serás juzgado por tu peso o por lo que comas? ¿Te daré lecciones sobre nutrición todo el tiempo?

Se necesita mucho valor para confiar en una persona y contarle algo tan personal como es la relación que tienes con la comida.  Especialmente si ya has trabajado con otros dietistas, nutricionistas u personal médico. Muchas personas nos ven como la policía de la comida, la señorita Rottenmeier de la alimentación. Por lo que puede resultar difícil imaginarse trabajar con alguien que dice que es lo contrario de lo que esos policías hacen.

Yo suelo sentirme menos nerviosa si tengo una idea de lo que me puedo esperar al iniciar una nueva experiencia por eso quería escribir este post para que supieras que puedes esperar de una dietista que no hace dietas.

Nos centraremos en tu relación y hábitos con la comida y no en la báscula.

Los dietistas que no hacen dieta saben que la escala de IMC es una caca.

Es cierto que los cambios en el peso pueden proporcionarnos información interesante y útil en ciertas circunstancias específicas (por ejemplo, de renutrir a una persona que esté en tratamiento contra una anorexia o bulimia). Pero realmente sabemos que no nos dice prácticamente nada sobre tu salud, tus hábitos alimentarios, y absolutamente nada sobre tu valor como persona.

La báscula no es más que una distracción y que no te ayudará en nada a implementar buenos hábitos. En lugar de centrarse en la báscula, un dietista no-dieta proporcionará un entorno seguro para que las personas con todo tipo de cuerpos trabajen hacia sus objetivos individuales no relacionados con el peso.

Escucha y empatía

Eres el experto de tu cuerpo y tu experiencia. Si bien tenemos muchos conocimientos y consejos, queremos comprender a cada cliente de forma individual y sus necesidades únicas antes de antenderlo. Los dietistas que no hacen dieta suelen estar capacitados en técnicas de coaching como entrevistas motivacionales, escucha de apoyo y terapia cognitivo-conductual.

Las sesiones deben sentirse como si estuvieras charlando con ese amigo de confianza que es un buen oyente y que siempre te apoya y anima.

Si tienes miedo de que te de un sermón sobre comer tus verduras, ¡te prometo que estás a salvo!

Todos los alimentos se aceptan

No hay alimentos buenos ni malos en mi opinión, todos los alimentos tienen un lugar en la mesa (al no ser que sufras de una alergia o patología concreta)

Te ayudaré a eliminar esas creencias limitantes y poco útiles sobre la comida y te enseñaré información basada en la evidencia.

Cuidado inclusivo

Los dietistas que no hacen dieta se esfuerzan por brindar un espacio que sea seguro para ti. Tu cuerpo no es un problema que deba resolverse y, al honrarlo, trabajaremos con tu cuerpo y no en su contra.

No me enfadaré si «cometes un error»

Los errores son oportunidades de aprendizaje. Uno de los propósitos de las asesorías personalizadas y las sesiones de seguimiento es conversar y solucionar cualquier área u objetivo con el que pueda estar teniendo dificultades. ¡Y es normal equivocarse! En lugar de sentirme decepcionada contigo, sentiré curiosidad por lo que pasó y por qué paso y te ayudaré a idear un plan mejor para la próxima vez. 

¡Nutrición!

Puede que sea dietista que no hace dieta, ¡pero sigo siendo dietistas! Dependiendo de tus necesidades individuales, la nutrición se puede ajustar más o menos, y la terapia nutricional seguirá siendo parte de tu cuidado.

Este enlace te llevará a un artículo que escribí sobre una nutrición amable.

Si te gustaría trabajar en tus hábitos y mejorar tu relación con la comida, tus problemas digestivos, tus alergias, aprender cómo alimentarte en el embarazo… utilizando este enfoque, no dudes en ponerte en contacto conmigo, estaré encantada de ayudarte y ser tu guía. Escríbeme a hola@mariallamas.com

¿Cuántas cookies son necesarias para sentirse satisfecho?

galletas-satisfacción
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¿Cuántas galletas te proporcionan una experiencia placentera? Asumo que te gustan las galletas. Si no, cambia galletas por cualquier otro alimento que te encante y que suelas comer de más.

Bien, ¿cuál es la respuesta que te viene a la cabeza? ¿Cuántas galletas necesitas para satisfacerte?

La forma en que tu mente aborda la respuesta puede ser fascinante. No te juzgues, simplemente se curioso.

Para los que han luchado mucho tiempo contra la comida y la báscula, la respuesta surge rápidamente:

«Tantas galletas como quiera. Todas las galletas que yo quiera es lo que me dará una experiencia placentera»

Tu voz interna puede bromear (o no) contigo «Nunca son demasiadas galletas».

Esto puede ser verdad y decirte que puedes de verdad comer tantas galletas como quieras, y de hecho es esencial que te des ese permiso si has estado mucho tiempo prohibiéndotelas. Recuerda que esa mentalidad de todo o nada, viene por la cultura de las dietas que te hacen verlas como el enemigo. Así que si es así, tienes que darte permiso incondicional a comerlas.

Pero vayamos un paso más allá. ¿Cuántas galletas te dan verdadera satisfacción?

Muchos de los que responden eso de «nunca son demasiadas galletas», incluso lo dicen después de haberse comido todas las galletas, no se sienten satisfechos, más bien se sienten cansados, culpables o incluso frustrados con ellos mismos.

La satisfacción no es un impulso. Satisfacción tiene en cuenta cómo te sientes emocionalmente y físicamente. Esto incluye placer, satisfacción, plenitud…

Parece tonto, pero vale la pena preguntarse ¿qué es la satisfacción para ti cuando te comes una galleta?

Hace tiempo, hablando con una clienta a la que le encanta cocinar como a mi, y disfruta haciendo galletas con sus hijos, me decía que para ella, satisfacción incluía anticipar el placer, saborearlo y sentirse saciada, pero no incómoda ni hinchada. Satisfacción significaba disfrutar lo que ha comido y sentirse energizada y cómoda durante el resto del día, no inflada ni con palpitaciones por el chute de azúcar que se acaba de meter. Con esta claridad, ella decidió que una o dos galletas serían suficientes para satisfacerse, o incluso una y media. Y decidió experimentar con su decisión.

Es muy curioso cómo a menudo, tenemos que parar y prestar atención para encontrar y darnos cuenta cuanta comida nos hace sentir bien.

¿Sabrías decir cuantas galletas te proporcionan placer a ti?

En las sesiones grupales de coaching, de mi programa Transforma tu relación con la comida, suelo compartir una idea que me encanta. Y la llamo la ceremonia del placer.

Para mi, por ejemplo, satisfacción tiene que ver con tomar una decisión clara sobre qué y cuando comer (en vez de ir picando un trozo de galleta por aquí, otro trozo por allá o recogiendo las migajas sin mucho pensamiento).

Satisfacción conlleva estar presente y atenta para que así pueda saborear la comida que quiero disfrutar.

Para mi, es elegir el momento y el entorno que hará que mi comida sea más placentera. Incluso a veces, y no te exagero, me pongo las migajas o los trozos rotos de galleta en un plato y me siento para realmente tener «mi momento», mi momento de placer y satisfacción.

Así que te animo a que comiences a crear más ceremonias del placer y honres la comida que comes y la experiencia de comer.

¿Cuántas galletas verdaderamente te satisfacen?, y para ti, ¿qué incluye la satisfacción?

¿Cómo sería tu ceremonia del placer si quisieras con todas tus ganas honrar y disfrutar de tu alimento favorito?

Te reto a que juegues con estas preguntas esta semana y me cuentes qué estás aprendiendo sobre ti y el placer.

Nutrición amable

La nutrición intuitiva es un enfoque que se centra en nuestras señales internas, señales de hambre, saciedad y satisfacción, al tiempo que ayuda a sanar nuestra relación con la comida y nuestros cuerpos. El marco de la nutrición intuitiva se divide en 10 pilares que se pueden explorar en cualquier orden, dependiendo de tu experiencia e historial con las dietas y la comida. Sin embargo, el principio de Nutrición Amable (o gentil) a menudo se deja para el final. Puede parecer contradictorio dejar la nutrición para la última etapa ¡pero hay una buena razón para ello!

Nutrición amable (o gentil) en nutrición intuitiva

Todos esos reclamos publicitarios que hacen las dietas y el marketing de las dietas tienen tanta potencia que es difícil saber que hay de cierto en ellos. Hace gracia cuando te das cuenta de que las modas, como beber vinagre de manzana o poner mantequilla en tu café, pueden ganar tanta popularidad, mientras que la idea de no sentirte culpable por comer postre puede ser tan difícil. #dietculture

De hecho, dos de las preguntas más comunes que surgen cuando alguien se adentra en la nutrición intuitiva son: «¿Pero qué pasa con la nutrición?» y «¿Qué pasa con mi salud?»

La respuesta corta es que la nutrición intuitiva tiene en cuenta ambas cosas. Es un enfoque que se centra en curar tu relación con la comida y tu cuerpo y darte la libertad de poder disfrutar de alimentos nutritivos y que te satisfagan, sin culpa ni vergüenza.

¿Por qué la nutrición amable se deja para lo último?

Algunos lemas de la nutrición intuitiva son más fáciles de aceptar que otros. Lo primero que se puede pensar es «¿No hay reglas o alimentos prohibidos, y las galletas están incluidas?» ¡Me apunto! » «¿No necesito contar puntos o calorías?» ¡Suena genial, es perfecto para mi!»

La mayoría de lo que sabemos sobre nutrición y salud proviene de la cultura de las dietas y los mensajes que envían. Se nos enseña a hacer dieta, pero no a se nos enseña a comer para alimentarnos, para satisfacernos o para darnos placer. Aquí está la raíz de porque asociamos que alimentación saludable = una dieta.

Aunque la definición original de la palabra dieta es «alimentación habitual», la forma más común en que nosotros y los medios de comunicación utilizamos el término dieta es «comer más alimentos buenos y menos alimentos malos para controlar nuestra salud y peso».

Todos estos mensajes nos han convertido en personas preocupadas por los alimentos que comemos y nos han hecho estar menos conectados con nuestras señales internas.

Cuando nos centramos en los factores externos de la alimentación, como las calorías, los puntos o el tamaño de las porciones, dejamos de sentir y comprender cómo nos hace sentir realmente la comida. De hecho, estudios muestran una relación entre el estrés que sentimos en torno a los alimentos, y lo difícil que es para nosotros escuchar a nuestro cuerpo y disfrutar de nuestra comida.

Muchos han aceptado la idea de que los alimentos nos curan, nos dañan o son solo un medio para ganar o perder peso. Pero esta afirmación es demasiado simple. La nutrición y nuestros cuerpos son algo mucho más complejo y enrevesado.

«Si no se establece una relación sana con la comida, es difícil lograr una alimentación saludable. Si has sido una persona que has hecho dieta crónicamente, puede que adoptes las mejores pautas de nutrición como una dieta».

Primero hay que procesar todos los otros principios de la nutrición intuitiva para poder comenzar a hablar sobre pautas nutricionales. Me gusta explicarlo ya que las dietas a menudo nos dan información nutricional sin tener en cuenta qué marco, ni que relación tenemos con la comida. Por lo que para deshacer eso, la nutrición intuitiva comienza desde el fondo. Primero tiene que reconstruir una estructura estable y una relación con la comida, y luego puedes agregar el componente de nutrición.

Cuando hayas hecho las paces con la comida, desconectado de todas esas reglas y normas, y puedas elegir alimentos sin temor ni culpa, entonces podemos trabajar para disfrutar de una nutrición amable. La parte «amable» de la nutrición es importante y refleja la flexibilidad y el permiso que son esenciales para la nutrición intuitiva.

Cada vez que comenzamos a tener reglas rígidas en torno a la alimentación y la salud, nos alejamos de nuestra intuitición. Tener esa flexibilidad y la base establecida por los otros principios es lo que te permite explorar y encontrar lo que te hace sentir bien y funciona para ti, de forma individual. La clave es que estás tomando decisiones que a honran tu salud, no porque te lo imponen desde fuera.

¿Te gustaría dejar las dietas para siempre y llevar una alimentación basada en la intuición?

6 maneras de adoptar una nutrición amable:

 

 

  • Alejarte y mira desde una perspectiva más amplia .

 

 

La cultura de la dieta hace que nos preocupemos y estresemos por nutrientes individuales y los efectos extremos de cada una de nuestras decisiones. Pero en realidad, aspecto de nuestras elecciones de alimentos, pero en realidad, los hábitos y los patrones generales son mejores indicadores de salud en general.

 

 

Sí, existen investigaciones que nos muestran que ciertos alimentos mejoran nuestra salud y pueden ayudar a prevenir enfermedades, y elegir incorporar esos alimentos es un gran ejemplo de nutrición amable.

 

 

La idea de alejarse también puedes aplicarla para filtrar todos esos mensajes que nos llegan de los medios. Cuando escuches sobre una nueva tendencia de salud o un nuevo superalimento, ¿cómo podría eso mejorar tu relación con la comida y la salud? Pregúntate con curiosidad y ten consciencia de que una nutrición amable no quiere decir que tengas que probar todas las cosas nuevas o que se ponen de moda.

 

 

Dar un paso atrás también puede ayudarte a observar el patrón general de tu dieta. ¿Podrías añadir más alimentos de mayor densidad nutricional? ¿Cuándo te gustaría ser más flexible? ¿Hay momentos en los que te falta inspiración para preparar tus comidas o snacks? Para garantizar que estas opciones no provengan de un lugar de restricción o mentalidad de dieta, es importante que recuerdes que ningún alimento o comida va a echar a perder tu salud. Por esto todos los alimentos pueden incluirse en una dieta saludable.

 

 

  • Apuesta por la variedad desde un lugar de autocuidado

 

 

Piensa en añadir, en lugar de eliminar.

 

 

Todos esos mensajes sobre alimentos negativos, alimentos malos, han hecho que veamos las verduras, frutas o incluso la fibra como sinónimo de dieta.

 

 

Cuando tomas tus decisiones alimentarias desde un lugar de autocuidado, es decir elijo esto porque quiero cuidarme, entonces es cuando pensarás que «Las verduras me proporcionan los nutrientes que mi cuerpo necesita» en lugar de utilizar un pensamiento de dieta de ‘Tengo que comer verduras con esta comida o no seré saludable.’

 

 

Cuando tu objetivo es cuidarte, tienes más flexibilidad para explorar nuevos alimentos y técnicas de cocina. Si nunca has tenido antojos o has deseado comer verduras, pero estás en el punto en el que sabes que todos los alimentos tienen cabida y están disponibles para ti, probar diferentes recetas y tipos de verduras y notar cómo se siente tu cuerpo es una excelente práctica de nutrición amable.

 

 

Prueba nuevos ingredientes, cambia de especias y prueba nuevas recetas. Un buen punto de partida es mirar lo que comes actualmente y ver si quieres incorporar más nutrientes a tu cuerpo.

 

 

  • Tener una plan flexible de comidas y meriendas

 

 

Tener un planning de comidas y snacks puede ayudarte a que la semana sea más fácil y menos estresante, te ayuda a estar preparado.

 

 

Piensa en la estructura general de tus comidas, que incluyan hidratos, fibra, proteína y grasas.

 

 

También puede planear la compras de alimentos placenteros para tener en casa.

 

 

Si te es útil planificar con anticipación, puedes hacer una lista de los alimentos que te gustan en cada una de esas categorías y luego combinar para crear comidas creativas.

 

 

Cuando te falte inspiración, coge uno o dos de los ingredientes que tienes a mano y busca una receta que puedas preparar.

 

 

La palabra clave aquí es «planificación flexible», lo que significa que no todas las comidas tendrán cada uno de estos componentes y no pasa nada, está bien así. No necesitas preparar comidas super específicas y empaquetarlas en tuppers idénticos, pero ¡tener la estructura general de cómo preparar una comida que te satisfaga y te llene es parte del proceso! En el programa Transforma tu relación con la comida, vemos más detenidamente como podemos planificar nuestras comidas de una forma más flexible y placentera. De hecho uno de los bonos estrella del programa es la práctica del Batch Cooking Intuitivo.

 

 

  • Come suficiente

 

 

Es hora de dejar atrás las señales externas de tamaños de las porciones, gramos, calorías etc que te indicaban que era «suficiente» comida y pasar a escuchar tus ,señales de hambre, saciedad y plenitud. Seguro que te van a sorprender.

 

 

Comer suficiente también significa utilizar tu cerebro, además de tu intuición. Puede haber momentos en el que el estrés, la falta de sueño o el no sentirse bien alteren tu señales de hambre. Aquí es donde podemos utilizar nuestro cerebro.

 

 

Si tienes un día lleno de reuniones y sabes que no podrás parar a comer. O si por nervios no nostas esa señal de hambre física. Tu cerebro sabe que tu cuerpo funciona mejor cuando tiene comida y snacks de forma regular. Así que en este caso, puedes prepararte algo para comer de forma rápida pues sabes que tu día va a ser movidito y evitar un hambre voraz más tarde.

 

 

Hacer dieta crea una sensación de escasez que contribuye a que te sientas fuera de control con respecto a ciertos alimentos. «Si mantengo el helado en la casa, me lo comeré todo». En cambio, permitiéndote tener [inserta cualquier comida que no compras por esta razón aquí] en tu casa, creas abundancia que ayuda a tu cuerpo a confiar en que ese alimento estará disponible, y a confiar en que tu cuerpo te dirá cuándo está satisfecho.

 

 

  • No es solo comer kale, y no es solo comer galletas

 

 

Una de las ideas erróneas más grandes sobre la nutrición intuitiva es que se trata de comer todo lo que quieras todo el tiempo.

 

 

Si bien es cierto que la alimentación intuitiva te ayuda a comer alimentos que disfrutas y a perder la culpa o la vergüenza por ello, va un poco más allá.

 

 

En primer lugar, por más atractivo que parezca tener una dieta exclusiva de galletas, de chocolate o de helado, no es realista ni tan dulce como parece. Las galletas [o cualquiera que sea tu comida favorita] son deliciosas, pero la idea de que serán todo lo que comes se hace mucho más atractiva porque nos han enseñado que son algo que solo podemos tener de vez en cuando, que son limitadas. Dado que tenemos este sentimiento de juicio en torno a ellas, hace que la idea de que sean un elemento básico de nuestra dieta sea aún más atractiva y nos rebelemos y juega con la idea de alimentos «buenos» y «malos».

 

 

Siendo realistas, ¿cómo crees que te sentirías después de comer solo [inserta el postre favorito aquí, o cualquier comida] todo el día, todos los días? Eventualmente, querrías algo más y ese algo probablemente no sería un postre diferente.

 

 

Naturalmente deseamos variedad y sí, incluso puedes desear verduras. La nutrición intuitiva elimina esa escasez para que podamos ver que todos los alimentos están disponibles, sin ningún apego moral a ellos y tomar decisiones nutricionales para nutrirnos y satisfacernos.

 

 

Un buen punto de partida es pensar qué alimentos te gustan y qué alimentos te parecen buenos. Pregúntate: «¿Qué es lo que me apetece?» y «¿Qué es lo que me atrae ahora?»

 

 

  • Sea flexible (y amable)

 

 

No existe el error ni la perfección en la nutrición intuitiva. Si no que es un proceso.

 

 

A diferencia de las dietas donde hay pautas estrictas en la que lo haces bueno lo haces mal. La nutrición intuitiva es más flexible. Así que date la flexibilidad de aprender y crecer sin juzgar mientras adoptas una nutrición amable.

 

 

Elige comer una ensalada en lugar de una hamburguesa porque no has comido muchas verduras recientemente y sabes que te sientes bien cuando las comes.

 

 

Elegir una hamburguesa en lugar de una ensalada porque es lo que te apetece también es una opción válida.

 

 

Lo mismo ocurre con todos los alimentos. Elegir comer (o no comer) un alimento desde un lugar que honre tu salud y tus preferencias de sabor, sin culpa, representa el crecimiento de tu relación con la comida, el que sabes qué alimentos te hacen sentir bien y cómo puedes incorporar esas ideas, de forma permanente en tu vida. Ahí es cuando hacer las paces con la comida, la nutrición amable y la alimentación intuitiva están en pleno apogeo.

 

 

Todos los demás principios de la alimentación intuitiva se siguen aplicando. Por lo tanto, incluso cuando estés pensando en añadir variedad con alimentos más densos nutricionalmente, la nutrición amable además te da lugar a que disfrutes de los alimentos, respetes tu cuerpo y honres tu salud, sin restringirte u obsesionarte.

 

 

Algunas preguntas que puedes hacerte cuando quieras incorporar una nutrición amable:

 

 

  1. ¿Cuál es mi «por qué»? ¿Realmente me gusta esta comida? ¿Tengo algún sentimiento de culpa o mentalidad de dieta en torno a esta elección? ¿O mi conocimiento sobre nutrición me está guiando sin sacrificar mi placer?
  2. ¿Me estoy presionando para ser un comedor «perfecto»?
  3. ¿Esta elección proviene de un lugar de autocuidado o autocontrol?

 

 

 

 

¿Estás interesado en aprender más sobre la nutrición intuitiva?

 

 

Ayudo a que mujeres que están frustradas con su dieta, cambien su relación con la comida y digan adiós a las dietas de una vez por todas. Puedes obtener más información sobre mi programa Transforma tu relación con la comida, para ver cómo puedes encontrar el equilibrio y desarrollar hábitos de estilo de vida a largo plazo, sin necesidad de dietas.

Comer para llenarse vs satisfacerse ¿Cuál es la diferencia?

Se insiste mucho en que seas consciente de la sensación que sientes cuando estás lleno, para así poder dejar de comer cuando sientes esa plenitud. Pero al centrarnos solo en la plenitud, perdemos una parte importante de la nutrición intuitiva: la satisfacción. Sigue leyendo para descubrir la diferencia entre la plenitud y la satisfacción y por qué la satisfacción se conoce como el «pilar» de la nutrición intuitiva.

Hacer dieta nos hace sentir que «tenemos» que comer, a la hora de comer, cuando está permitido, por lo que dejar la comida puede ser difícil. Cuando te sintonizas con tus sentimientos de plenitud y satisfacción y terminas una comida sintiéndose cómodamente lleno y satisfecho, habrás comido la cantidad adecuada de alimentos para tu cuerpo. ¿Pero sabes cómo se siente realmente la plenitud cómoda?

Encontrar la plenitud «cómoda»

La mayoría de las personas pueden decirme exactamente cómo se sienten cuando están lleno, pero les resulta mucho más difícil describir cómo se siente una plenitud cómoda. Cuando no estás conectado con las señales de plenitud de tu cuerpo, ya sea por seguir dietas o todas esas reglas de alimentos que te dicen cuánto comer, o por crecer en un hogar que te animaba a terminar todo lo que había en tu plato, puede ser difícil de imaginar cómo se siente la plenitud cómoda.

La sensación de plenitud varía de unos a otros, por lo que debes descubrir cómo te sientes en tu cuerpo. Una herramienta que puede ayudarte a sintonizar con los sentimientos más sutiles de tu cuerpo es la Escala de Hambre-Plenitud.

Algunos otros consejos para ayudarte a sentir tu plenitud:

  1. Minimizar las distracciones durante las comidas. Apaga la televisión, apaga el ordenador y guarda el móvil. Todo esto nos distrae de nuestra comida y hace que sea más difícil prestar atención a nuestras señales de plenitud.
  2. Comer atentamente. Tómate el tiempo necesario para saborear la comida que estás comiendo. Presta atención a qué aspecto tiene, a qué huele, la textura que tiene y cómo sabe. Come con una intención, no de forma automática. Si estás comiendo inconscientemente, es muy fácil pasarse de esa plenitud cómoda.
  3. Disminuye la velocidad. La plenitud está regulada por el hipotálamo en el cerebro. Cuando tu cuerpo tiene suficiente comida para satisfacer sus necesidades, se envían señales al hipotálamo. Pero se necesitan aproximadamente 20 minutos para que estas señales de plenitud se envíen desde el estómago al cerebro. Si estás comiendo demasiado rápido, es fácil comer más de lo que necesitas, así que trata de hacer que tu comida dure al menos 20 minutos.

Al comer cuando tienes hambre y parar cuando estás lleno, naturalmente comerás la cantidad que necesitas. Esta cantidad cambia día a día en función de múltiples factores, que incluyen cómo de activo seas, cómo dormiste anoche, cuánto estrés sufres e incluso qué comiste el día anterior.

Pero pensar en esto solo desde una perspectiva de saciedad deja fuera una pieza clave del rompecabezas: la satisfacción.

La diferencia entre plenitud y satisfacción

Sentir y reconocer tu plenitud es importante; sin embargo, la plenitud no es la única señal que apaga el impulso de comer. Si solo estás considerando lo lleno que te sientes, es probable que tengas dificultades para detenerte en una plenitud cómoda. Aquí es donde entra la satisfacción.

Si no está completamente satisfecho con la comida que estás comiendo, será mucho más difícil parar cuando estés lleno. La plenitud física por sí sola no apaga nuestro impulso para dejar de comer.

La satisfacción también está involucrada.

Eso significa que es posible sentirse lleno sin sentirse satisfecho. Digamos, por ejemplo, que ibas a comer un plato grande de vegetales crudos. Después, tu estómago puede sentirse físicamente lleno, pero probablemente no te sienta satisfecho. Cuando no estas satisfecho, continuarás comiendo más en busca de ese sentimiento de satisfacción, incluso si no tienes hambre.

«La plenitud es la sensación física de saciedad, mientras que la satisfacción es la sensación mental de saciedad».

La satisfacción es el centro de la nutrición intuitiva. Si no estás satisfecho con lo que estás comiendo, serás más propenso a comer en exceso. Es importante encontrar el placer que está asociado con la comida para sentirte satisfecho y contento. Descubrirás que cuanto más placer sientas y más disfrutes de la comida, más fácil será dejar de comer cuando estés lleno.

La satisfacción es un mejor indicador que la plenitud para decidir, cuándo tu cuerpo está listo para dejar de comer.

Por eso es importante pensar no solo en los alimentos que te hacen sentir lleno, sino también en los alimentos que te dan placer y satisfacción. Puede ser difícil decidir qué alimentos son más satisfactorios para ti, especialmente si has estado haciendo dieta durante un tiempo o tienes todas esas normas y reglas en tu mente. Las dietas te dicen qué comer, lo que puede hacer que pases por alto lo que tu cuerpo realmente quiere comer. Pero con un poco de práctica, puedes descubrir qué alimentos te dan más placer, y será más fácil dejar de comer cuando estés lleno.

Cómo prepararte una comida que te satisfaga

Siguea estos dos pasos para encontrar ese punto ideal entre plenitud y satisfacción.

Pregúntate a ti mismo «¿de qué comidas disfruto más su sabor?»

Para que una comida te satisfaga, tiene que estar buena y saber bien.

Haz una lista de los alimentos que te gusta comer, ya sea por el sabor, la textura, el olor, etc. Los alimentos que te satisfacen pueden cambiar de un día a otro o incluso de una comida a otra.
Antes de cada comida, tómate un momento para hacer una pausa y piensa qué comida te apetece en ese momento. Si has estado haciendo dieta por un tiempo puede ser difícil al principio. Juega con ello y tome nota de cómo de satisfecho (o insatisfecho) te sientes después de comer diferentes alimentos.
Por ejemplo, uno de mis clientas se dio cuenta de que las cosas calientes para desayunar la satisfacen mucho más que los fríos. Se sentiría igual de llena si comiera un bol de yogur, pero no se sentiría satisfecha. Una vez que se dio cuenta de esto y comenzó a tomar comidas calientes como porridge o huevos para desayunar, pudo mantener esa sensación de plenitud y satisfacción durante mucho más tiempo.

Incluya carbohidratos, proteínas y grasas.

Cuando consumes esos tres nutrientes en una comida, se liberan hormonas que te hacen sentir satisfecho, eliminando el hambre y elevando el azúcar en sangre. Podrías llenar tu estómago comiendo gran cantidad de alimentos bajos en calorías (volviendo a ese gran plato de verduras), pero sin proteínas, grasas o carbohidratos, tu cuerpo no se sentirá satisfecho. Tu no te sentirás satisfecho.

¿Cuales son esos alimentos que te llenan, pero que no te satisfacen? Compártelo en los comentarios y descubramos cuales son.

¿Está interesado en aprender más sobre Nutrición Intuitiva? Estos artículos seguro que te ayudan a descubrir más:

Cómo explicar nutrición intuitiva a un amigo

Todos mis amigos están hablando de su nueva dieta: ¡ayuda!

Hacer dieta es algo por lo que muchas personas se unen y se agrupan. Ya sea que se trate de un programa de pérdida de peso en la oficina, un nuevo plan de comidas en tu gimnasio o simplemente tu grupo de amigos hablando de las vacaciones de verano, de una manera u otra, la palabra dieta siempre surgirá.

En este caso, tiene varias opciones:

  1. Si no tiene ganas de dar explicaciones o compartir lo que estás haciendo, simplente di algo como «Parece que encontraste algo que funciona para ti» y luego cambia el tema.
  2. Si la conversación realmente te está molestando, ¡no tienes porqué escucharla! Levántate y ve al baño o entra a otra habitación para hacer que la mente se desvié del tema.
  3. Si te sientes cómodo y estás listo para hablar sobre lo que estás haciendo, puedes compartir más detalles sobre por qué ya no estás haciendo dieta, qué estás haciendo y cómo te ha ido, cómo lo estás sintiendo hasta ahora.

Recuerda en esos zapatos de principiante, como cuando lo escuchaste tu por primera vez y comprende que es posible que tu amigo aún no esté listo para escuchar todo eso, no estén listos para salir de la mentalidad de dieta en este momento, pero si que pueden estar en un futuro, así que es bueno que plantes esa semillita.

Con suerte, si es un buen amigo, te apoyarán igualmente y estarán felices por ti, de que hayas encontrado una visión que te hace sentir bien.

Es normal que la comida sea un punto de diálogo común o un tema habitual de conversación, al final todos necesitamos comer todos los días. Pero trata de pensar en otras cosas que tengas en común además de la comida y la dieta, y así podrás cambiar las conversaciones en una dirección diferente, que te guste más.

Mi familia o pareja hace comentarios sobre mi cuerpo o sobre mi comida.

La convivencia familiar y dinámica puede ser dura, pero siempre tienes derecho a ser respetada y sentirte segura. Comienza explicando a tu familia/pareja por qué ciertas frases o comentarios sobre tu comida o tu cuerpo son molestos para ti. Es posible que no se estén dando cuenta del impacto de sus palabras hasta que lo menciones. Después de haberlo abordado, si su comportamiento sigue, puedes establecer un límite claro y protegerte de más daño.

Prueba frases como:

  • «Mi cuerpo y mi comida no están en discusión»
  • «Esto no es algo de lo que quiera hablar ahora»
  • «Esos comentarios me hacen sentir incómoda, por favor no me hables así o no hables así sobre mí»
  • «¿Recuerdas cuando te dije cómo estoy trabajando para escuchar mi cuerpo cuando estoy alrededor comida y sentirme mejor en mi cuerpo? Esos comentarios me lo dificultan, hablemos de otra cosa «.

Al establecer claramente el límite y expresar cómo las frases o comentarios te perjudican, has creado un entorno más saludable para ti.

Lamentablemente, algunas situaciones y relaciones son más difíciles de navegar de esta manera, pero es importante recordar que siempre mereces respeto y que se respeten tus límites. A veces, esto significa trabajar con un terapeuta para tener una parte neutral capaz de facilitar estas conversaciones, creando más distancia en una relación o incluso haciendo una pausa o terminando una relación que te está perjudicando.

¿Cómo explico que no estoy a dieta?

Una vez que se abren los ojos a la cultura de la dieta y las muchas formas en que se inmiscuye en nuestro día a día, es posible que te des cuenta de los comentarios y / o situaciones en las que hay comentarios sobre dietas. Estos son algunos ejemplos para que puedas desviarlas, o si estás dispuesto a hablar de ello, plantar algunas semillas para que en un futuro broten.

  • Cuando pides una ensalada y el cajero dice «¡Oh! Estamos siendo buenos hoy, ¿no? «:
    • Puedes decir: «Comer una ensalada no me hace una mejor persona, es solo que hoy es lo que me apetece. ¡Gracias!»
  • Cuando quieres postre después de la cena y tu amigo dice «No puedo hoy, engordaré X kg si como eso»:
    • Puedes decir: «No es así como funcionan los cuerpos. Nuestros cuerpos pueden usar todo tipo de alimentos y esto es lo que me parece bien en este momento «. o «Yo solía pensar eso también, pero desde que escuché a mi cuerpo sobre lo que realmente quiere y necesita, he podido disfrutar mis postres, ¡y todas las comidas! – mucho más.»
  • Cuando tu compañero de trabajo te pregunta si quieres unirte a ella en un detox después del fin de semana:
    • Puedes decir: “¡No, gracias! Esos nunca me hacen sentir bien: siempre me siento cansada e irritable, y restringida. Prefiero comer suficientes alimentos que me satisfagan y nutran. Pero si quieres que comamos (algo real) juntos más tarde, me encantaría «.
  • Cuando una cuenta que sigues en las redes sociales publica un plan de comidas con calorías, fotos de transformación o una lista de alimentos «buenos» y «malos»:
    • Puedes: dejar de seguirlos! Y en cambio sigue cuentas que están a favor de todo tipo de alimentos, cuerpos y personas.

Otras frases para usar cuando te enfrentas a una conversación sobre dieta:

  • Si alguien dice «Voy a ser malo y repetiré un poco más, ¡esto está buenísimo!»:
    • Puedes decir: «¡No seas tonto, no hay nada «malo» en comer! Si aún quieres más, deberías comer más, ¡la comida es increíble! ”
  • Si alguien dice «Mi problema es que nunca puedo dejar de comer una vez que empiezo»:
    • Puedes decir: «He estado trabajando para sintonizar mis señales internas sobre el hambre y la saciedad; ha sido una experiencia increíble, sentir realmente que puedo darle a mi cuerpo lo que necesita y quiere».

Al explicar cualquier cosa que sea importante para ti, suele ser importante contar con el apoyo de sus seres queridos. Puede ser aterrador compartir algo tan especial para ti, especialmente algo que va en contra de algunas normas culturales. Recuerda cómo te sentiste la primera vez que aprendiste acerca de este tipo de enfoque y cómo fueron tus primeras conversaciones, y trata de ofrecer la misma apertura de conversación a quien sea que estés compartiendo.

También tienes derecho a zanjar esas conversaciones o grupos que no te hacen sentir bien o que no respetan tus límites. No todos serán convertidos instantáneamente a un enfoque que no sea de dieta, pero poder articularlo como un tema importante para usted y plantar la semilla para otros es un gran punto de partida.

¿Interesada en profundizar en la alimentación intuitiva y hacer las paces con la comida? Inscríbete en Transforma tu relación con la comida, el programa que te ayudará a sanar tu relación con la comida y redescubrir la alegría de comer: y lo mejor es que ¡no hay que contar calorías!

10 preguntas para hacerte el día de San Valentín

Sin duda febrero es el mes del amor.

Nos inundan mensajes del amor en pareja, pero yo quiero ir un poco más allá y hablar del amor por una misma. Porque si no nos amamos a nosotras como perdonas, difícilmente podremos amar a otros. Y además es que el amor que nos damos y propiciamos tiene mucho que ver con nuestra relación con la comida. 

¿Cómo podrías comenzar a prestarte más atención, cariño y amor a ti mismo?

Aquí tienes 10 preguntas que te ayudarán a cuidarte mejor, sin recurrir a la comida para ello.

  • ¿Qué es lo que te gustaría añadir a tu vida, que hubiese más en tu vida? ¿Y cual es un paso pequeño que puedes dar hoy en esa dirección? 
  • ¿Cómo está tu energía y qué puedes hacer para cuidarla, mejorarla o estimularla? 
  • ¿Te tomas tiempo, de forma habitual para preguntarte qué necesitas o sientes – o normalmente pasas estas cosas por alto? 
  • ¿Cómo te premiarías o celebrarías? Piensa en formas que no tengan que ver con la comida. 
  • ¿Qué es lo que te estresa que necesita cambiar? ¿Cual es el primer o siguiente paso a dar?
  • ¿Donde y cómo puedo comenzar a pedir más ayuda o apoyo? 
  • ¿Qué estás aceptando, tolerando, que se merece una solución mejor o respuesta? 
  • ¿Qué incluirías en tu vida que te haga sonreír o reír? 
  • ¿Duermes lo suficiente o tienes suficiente tiempo de relax o descanso? 
  • ¿Qué nota te pondrías en cuanto a los niveles de diversión y placer que hay en tu vida y qué podrías hacer o programar esta semana para mejorarlo? 

¿Quieres más autocuidado, compasión y amor propio en tu vida? Coge tu diario y tómate tiempo para contestar a estas preguntas. Aborda una cada día y observa lo que surge y emerge en tu mente, en tu corazón.

Si quieres más ayuda y guía puedes unirte a Transforma tu relación con la comida. Estos son exactamente los temas que tratamos para conseguir una relación con la comida más sana y satisfactoria.

Cómo elogiar a alguien sin hacer referencia a su aspecto

No hace falta decirlo, pero lo diré de todos modos: sentirse bien físicamente y que alguien te elogie por tu aspecto, bueno, te hace sentir bien. El problema es que las mujeres a menudo reciben más cumplidos sobre su pelo, sus pendientes, cejas y vestimenta que por los aspectos humanos que son los que realmente importan. ¿Qué pasa con nuestra amabilidad, inteligencia, valentía, cualquier cosa que requiera cerebro y agallas y no ir de compras o el aspecto físico?

No somos lo que parecemos; somos cómo tratamos a los demás, cómo nos tratamos a nosotros mismos, cómo usamos nuestro coraje para abrirnos camino a través de las decisiones difíciles. «Me encantan tus botas» no va muy lejos. Mientras que «Me encanta que hagas tiempo para visitar a tu abuela, eso es muy amable por tu parte», eso sí que es un cumplido.

¿Hacemos una lluvia de ideas juntos? Piensa en los siguientes cumplidos como un punto de partida que puedes ajustar para adaptarte a las personas fuertes, amables y capaces que hay en tu vida. ¿Te gustaría añadir alguno? Escríbelo en la sección de comentarios y hagamos la sección de comentarios más agradable en la historia de Internet.

Alagos sencillos serían:

«¡Estoy super feliz de verte!».

«Tu energía es contagiosa».

«Me encanta pasar tiempo contigo».

«Gracias por ser tan buen amig@/compañer@/herman@».

“Eres muy paciente. Admiro cómo mantuviste la calma en esa reunión«.
Observa cómo alguien reacciona bajo presión, ya sea en una situación de trabajo de alto riesgo o hablando a un niño pequeño en una pataleta. ¿Están tranquilos, se hacen cargo, sin nervios? Díselo.

¿Te he dicho últimamente lo amable que eres? Gracias por traerme café / recoger mi turno / sacar la basura / hacer esa cosa desinteresada y considerada».
Amabilidad todo.

“Estoy muy orgulloso de ti por ir a terapia / rehabilitación / al gimnasio. Eso requiere mucho coraje».
Cuidarse, intentar superarse y lanzarse con nuevos hábitos puede ser un proceso difícil, costoso y solitario. Dígales que admiras cómo están dispuestos a comprometerse y a salir de esa zona de comfort y sentirse incómodos.

«¿Alguien te ha dicho alguna vez que haces que todos se sientan bienvenidos?»
Algunas personas tienen la capacidad de hacer que todos a su alrededor se sientan instantáneamente cómodos, amados o encantadores. Que regalo

«No sé cómo cuidas todas esas plantas / haces que el brócoli sepa tan bien / sabes cómo hacer funcionar ese mando a distancia, pero lo aprecio».
Observa las pequeñas habilidades, las que hacen la vida más fácil. ¿Es tu amigo un maestro en organizar una cena informal? Siempre aparcan perfectamente? A la primera? Díselo.

“Tus hijos son muy afortunados de tenerte como padre. Me encanta la forma en que los escuchas / animas sus intereses / los animas a tomar buenas decisiones «.
La paternidad está intrínsecamente entrelazada con la culpa. No hay forma de evitarlo. Un cumplido ocasional ayuda a negar la sensación de que nunca harás justicia a tus hijos.

«Nunca lo había pensado así. ¡Gracias por darme una nueva perspectiva!«.

“Gracias por no juzgarme. Me siento seguro de ser yo mismo a tu alrededor».
El mayor cumplido, ¿no?

¿Qué otras frases se te ocurren para elogiar a alguien sin mencionar su aspecto físico?

Olvídate de hacer dieta como tu propósito de Año Nuevo

Propósito año nuevo

¡Has sobrevivido a las Navidades, te abriste paso en el año nuevo y ahora es oficialmente 2020!

Hay una gran probabilidad de que establezcas nuevos propósitos para este año nuevo, que te prometas ser más saludable, ponerte en forma y que este 2020 serás un «nuevo yo».

Personalmente, estoy a favor de establecer nuevas metas que te inspiren (si es lo tuyo). La idea de un «nuevo comienzo» puede ser justo lo que necesitas para desarrollar hábitos más saludables y estimulantes.

Sin embargo, el problema con los propósito de Año Nuevo es el hecho de que a menudo implican comenzar una nueva dieta, restringirte de algún alimento o perder peso.

Business Insider encuestó recientemente a 1.102 personas sobre su Propósito de Año Nuevo, y más de la mitad tenía objetivos sobre comenzar una nueva dieta o «comer más saludablemente».

La investigación muestra que el 80% de las personas es probable que no los cumplan y que en febrero ya hayan abandonado u olvidado sus propósitos de Año Nuevo.

Pregúntate cuántas veces comenzaste una nueva dieta en enero, ¿solo para abandonarla unos meses, semanas o incluso días después?

Esto se debe a que las dietas no funcionan, incluidas las «dietas disfrazadas».

Las dietas no funcionan cuando las comienzas en marzo, en septiembre y tampoco funcionan cuando las comienzas el 1 de enero. De hecho, están aún más condenados a fracasar si los comienzas el día de Año Nuevo, ya que normalmente provienen de un lugar de culpa después del llamado exceso de las Navidades.

Por lo que este año tengo una nueva propuesta para ti…

Y si este año nos prometiésemos, que será el año en el que nos olvidemos de las dietas, dejemos de intentar perder peso o cualquier propósito relacionado con las dietas y el peso

Porque, estos propósitos no te están sirviendo, y solo te están distrayendo de establecer metas que realmente importan. Seguro que te preguntas «¿Y entonces qué?». Bueno, pues me gustaría sugerirte algunos propósitos para este año nuevo que podrías plantearte en su lugar.

Establece objetivos de salud, no objetivos de pérdida de peso.

Tus objetivos de salud no tienen que implicar perder peso. Hay mucho más sobre tu salud que el número de la báscula, o la talla que usas. Quiero desanimarte a que establezcas objetivos de salud que tengan ver con tu aspecto.

Y que te establezcas unos objetivos más relacionados en cómo te sientes; por ejemplo, es posible que quieras sentirte físicamente lo suficientemente fuerte como para correr detrás de tus hijos, o sentirte lleno de energía cuando te levantas por la mañana. También podría tener que ver con lo que puedes hacer, como correr una media maratón.

Si estos objetivos tienen un fuerte «por qué» detrás de ellos, es mucho más probable que los cumplas.

Aquí hay algunas ideas fabulosas:

  • Estar menos ocupado y hacer más cosas creativas que me gusten
  • Seguir disfrutando de salir a correr por la mañana
  • Volver a encender tu pasión por la cocina.
  • Consumir menos cosas y ser más consciente.
  • Hacer un pull up sin ayuda

¡Deja un comentario a continuación y comparte tu propósito de Año Nuevo!

No pierdas otro año odiando tu cuerpo, prometiendo que mañana lo «harás mejor». POR FAVOR, no te fijes el objetivo de que perderás peso. En cambio, decídate a hacer de este el año en que aprendas a amar tu cuerpo, y aliméntalo con alimentos saludables y ejercicio porque te ama (no porque odies tu cuerpo y quiera cambiarlo).

Imagínate si en lugar de convertirse en la primera jugadora de tenis en ganar 23 títulos de Grand Slam, Serena Williams hubiese estado demasiado ocupada preocupándose si su trasero se veía demasiado grande? ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀

Tienes muchas más cosas importantes que hacer en esta vida que tratar de cambiar el cuerpo glorioso con el que has sido bendecido

¡Feliz año nuevo a toda la gente increíble!

Aprende a amar tu cuerpo

Quiero desafiarte a hacer de 2020 el año en que aprendas a amar a tu cuerpo exactamente como es. Déjame decirte que esto no es algo que simplemente te despiertes y «elijas» hacer una mañana.

El amor corporal no es un destino. Es una practica. Es una habilidad que necesita ser dominada. Pero es una que te servirá por el resto de tu vida.

Porque la verdad es que nuestros cuerpos cambian a lo largo de nuestras vidas: envejecemos, damos a luz y nuestro peso fluctúa por un millón de razones. Pero si aprendes a amar y aceptar genuinamente tu cuerpo en todos sus hermosos estados, sólo saldrás ganando

Se amable contigo mismo

El año pasado, mi resolución de año nuevo fue ser amable conmigo misma. ¡Y qué diferencia!

La autoaceptación no se trata de «dejarse llevar» o descuidar tu salud. Todo lo contrario, en realidad.

Descubrirás que cuando tu intención proviene de un lugar de amor, no de culpa o miedo, en realidad te sentirás más inspirado para cuidarte. Esto significa darle a tu cuerpo lo que necesita para sentirse mejor.

Es Navidad. Deja de sentirte mal contigo mismo

Navidad

Durante las vacaciones de Navidad, el deseo de hacer dieta puede volverse muy fuerte.

Sabes que durante estas fechas, estás destinado a relajarte con la comida, y cuando lo haces, te sientes tan mal por tu peso y la culpa puede llegar a arruinarte tus vacaciones.

Te imaginas que tu familia, la que no has visto en mucho tiempo, va a juzgar tu cuerpo, tu físico o tu apariencia.

Te avergüenzas cuando ves una foto tuya y luego no puedes disfrutar el momento porque estás demasiado ocupado pensando en tu peso y la pinta que tienes.

Sé esto porque la culpa de la comida y el odio al cuerpo han arruinado muchas de mis vacaciones.

Y quiero desesperadamente que 2020 sea el año en que dejes de hacer dieta y dejes de odiar tu cuerpo para siempre.

Aquí hay algunas cosas que realmente quiero y necesitas saber esta Navidad:

  • No pasa nada si comes en exceso, de hecho es totalmente normal. Las vacaciones son exactamente el momento para relajarse con la comida. Si no puedes darse permiso para relajarse con la comida ahora, ¿cuándo podrás?
  • Si un miembro de la familia o un «amigo» juzga tu cuerpo, es su problema. No tiene nada que ver con tu peso y tiene mucho más que ver con sus propias inseguridades.
  • La culpa no te ayudará a que comas menos o a perder peso. Fastidia tu felicidad, te aísla de las personas que amas y arruina lo que debería ser un momento feliz.

Cuando esa voz en tu cabeza te dice que adelgaces, que hagas dieta, quiero que practique a decirle que pare y que se calle.

Imagina que tu mente es como una radio

Cuando escuches esa voz, intenta ver si puedes cambiar de frecuencia, de emisora. Cada vez que la voz vuelva a aparecer, practica cambiar al canal de la autoaceptación.

Por ejemplo: comienza simplemente diciéndote a ti mismo: «Me acepto a mí mismo, y acepto a los demás».

Si quieres fijarte un objetivo esta Navidad, o este año, que sea que no pasarás otro año más controlado por la «imagen ideal del cuerpo» o la cultura de la dieta.

¿Cuántos años o Navidades más te vas a perder porque estás viviendo con la mentalidad de dieta?

Al final de tu vida, ¿recordarás tus michelines? ¿O te arrepentirás de cuánto tiempo pasaste preocupándote por ellos?

2020 es tu año para comenzar a pensar de manera diferente.

Realmente es hora de vivir tu mejor vida.

¿Quieres un poco más de ayuda para poder comenzar a amarte ahora mismo? Aquí tienes algunas publicaciones de la web que te pueden gustar:

15 maneras en que aprendí a amar mi cuerpo.

¿Infeliz con tu peso? Lee esto.

Cómo ser mas amable contigo mismo.

Como mejorar tu fuerza de voluntad.

Si te ha gustado esta publicación y te ha resultado útil, ¡creo que te encantará mi programa Transforma tu relación con la comida!

¿Por qué todavía tengo hambre?

Antojos de dulce

¿Alguna vez te lo preguntas? «¿Por qué todavía tengo hambre después de comer?»

O terminas una comida bastante contundente y de alguna manera siempre tienes sitio para el postre…

¡Todos lo hemos experimentado alguna vez!

Sentirse hambriento e insatisfecho después de una comida decente es más común de lo que piensas. También es algo que crea cierta confusión y hasta nos molesta bastante.

Especialmente si estás trabajando en seguir tus señales innatas de hambre…

Algunas razones para tu hambre inexplicable después de comer son:

Anhelas nuevos sabores

Hay algo llamado saciedad sensorial específica, y puede tener algo que ver con por qué siempre tienes «espacio para el postre».

Cuando comes algo, algunas señales te harán decidir que es hora de dejar de comer. Uno de los factores principales es la plenitud y el hambre. Pero otro factor realmente importante es lo «satisfecho/contento» que te deja la comida.

Puede que disfrutes de un plato sabroso con un tipo de sabor específico, pero con el tiempo te aburrirás, y hará que no lo encuentres interesante.

Tu cuerpo anhela variedad.

Por lo tanto, quiere un nuevo sabor (digamos algo dulce … ¡como helado o chocolate!) Simplemente porque es «nuevo» o diferente.

Entonces, ¿cómo se soluciona esto?

Recomiendo tu comida principal hasta que estés satisfecho … esto significa que dejes de comer antes de estar lleno. Y si te apetece algo dulce, eliges algo como fruta, un yogur con fruta, algo con menta o un trozo de chocolate. Un bocado de algo «nuevo» debería ayudar a eliminar el antojo.

Cómelo con placer, sin un mínimo de culpa.

Te sientes privado

Cuando te sientes emocionalmente privado de comida, puedes comer, y comer, y comer … que nunca te sentirás realmente satisfecho.

Como mencioné anteriormente, te aburres de las cosas que comes mucho y muy a menudo. Pero evitar o prohibirte algo te hace tener más interés en ello.

Si en el fondo de tu mente, sientes que no puedes comer un determinado alimento (como pasta o chocolate), siempre te parecerá «atractivo».

Es por eso que crear una lista de alimentos «malos» o «prohibidos» es contraproducente.

Incluso ‘tratar de ser bueno‘ esta mentalidad crea una sensación de falta, dejándote insatisfecho, sin importar cuánto comas.

Sentirse culpable por comer en serio no mola, he estado allí, y le quita por completo la ALEGRÍA a las comidas y los platos deliciosos.

Solía ​​comer de forma emocional, darme atracones para compensar mis sentimientos, y siempre estaba intentando «ser bueno, portarme bien».

Si sientes que puedes comer y comer y comer (algo que se puede describir como atracones), entonces habla con tu médico sobre el trastorno por atracón.

En 2015, todavía estaba luchando con los atracones. Ahora ayudo a otros a aprender a dejar de comer compulsivamente y de forma emocional para siempre con el Transforma tu relación con la comida.

Necesitas más equilibrio

Si los dietistas recomiendan incluir cada uno de los grupos de alimentos clave en cada comida, es porque hace que te sientas lleno durante más tiempo. Si incluyes todos los nutrientes en tus comidas, tu cuerpo estará más energizado y tu cerebro brillará más.

Así que la próxima vez que prepares la cena o comas fuera, asegúrate de que tu comida incluye:

  • Una porción de grasa saludable, como aguacate, aceite de oliva virgen extra, nueces
  • Carbohidratos complejos, por ejemplo patatas, arroz integral, pan integral
  • Proteína magra,algo de pescado, pollo, legumbres o tofu
  • Y que la mitad de tu plato sean verduras!

Este humilde truco te mantendrá satisfecho por mucho más tiempo y también te asegurarás de obtener los nutrientes que tu cuerpo necesita para estar saludable.

Muchas dietas de moda consisten en eliminar ciertos grupos de alimentos. El problema con eliminar grupos enteros de alimentos es que creas un desequilibrio en tu cuerpo: sientes hambre porque tu cuerpo echa de menos algo que literalmente necesita para funcionar.

Si deseas algunas recetas fáciles, saludables y rápidas que incluyan todos los grupos de alimentos clave, las encontrarás en mi ebook Recetas deliciosas y saludables.

No estás comiendo lo suficiente

Si come poco en tu hora de la comida, es probable que termines comiendo demás en la próxima comida.

El problema con no desayunar o comer muy poco en la comida es que es mucho más probable que comas en exceso o te des atracones porque estás completamente agotado y mueres de hambre porque tu estómago está vacío.

Es mejor que comas un almuerzo sustancial lleno de grasas saludables, carbohidratos complejos y proteínas, un poderoso trío que te mantendrá con energía mientras te esfuerzas para ser tu mejor yo.

Una comida en condiciones significa que puedes disfrutar felizmente de una cena más ligera (aunque equilibrada) antes de irte a dormir durante más de 7 horas.

No estás comiendo suficientes verduras y frutas.

Lo has escuchado diez mil millones de veces: ¡come más verduras!

Las verduras aumentan el volumen de tus comidas, te da suficiente fibra para llenar tu estómago … Y esto te ayuda a sentirse lleno.

¿Cuál es el tamaño de una porción de verduras?

1 porción = el tamaño de tu puño abierto.

Los dietistas (y casi todos los profesionales de la salud) recomiendan que consumas de 5 a 10 porciones de verduras al día.

¡Son muchas verduras, lo sé!

Cuando se trata de frutas, se recomienda 2-3 porciones diarias.

Añade a tu desayuno, almuerzo y cena más verduras y frutas y estarás añadiendo más fibra, y más cantidad de comida a tu comida, lo que lo ayudará a sentirse más satisfecho.

Aquí hay un par de trucos que puedes probar hoy para aumentar tu consumo de frutas y verduras:

DESAYUNO: Láminas de plátano sobre crema de almendras en tostadas integrales. Un puñado de espinacas o calabacín congelado en tu batido. Desayuna huevos con tomates cherry y albahaca.

COMIDA: Trocea todas y cada una de las verduras que tengas en tu nevera, abre una lata de atún y aliña con un poco de aceite virgen extra y vinagre. Come una zanahoria entre horas, ¡o encurtidos!

CENA: Trocea verduras y hornéalas junto con trozos de pollo o salmón. Prepara una tirada grande de boloñesa de lentejas con zanahorias y champiñones y congela las sobras.

Puede que tengas sed

Es fácil confundir el hambre con la sed. Las sensaciones son similares, especialmente después de comer.

A mi esto me pasa sobre todo entre horas, más que al final de una comida, y para evitar confusiones, me gusta beberme con un gran vaso de agua y comprobar si es eso o si es que de verdad quiero comer algo más.

Llevar una botella de agua siempre contigo también ayuda.

¿No estás seguro si estás bebiendo lo suficiente? Es muy fácil, solo echa un vistazo a tu orina: si es amarillo claro o claro y no huele, estás bebiendo suficiente agua.
Si es amarillo oscuro y tiene un olor fuerte, debes beber más.

Siempre quieres algo dulce

A veces puedes notar que tienes antojos dulces después de una comida … aunque en realidad no tienes hambre.

Si esto te resulta familiar, echa un vistazo a este otro artículo sobre cómo detener los antojos de azúcar después de las comidas principales.

Si está buscando recetas rápidas y saludables que hagan bailar de emoción a tus papilas gustativas y satisfagan tu hambre por más tiempo, echa un vistazo a mi ebook Recetas deliciosas y saludables.