6 maneras de adoptar una nutrición amable:
- Alejarte y mira desde una perspectiva más amplia .
La cultura de la dieta hace que nos preocupemos y estresemos por nutrientes individuales y los efectos extremos de cada una de nuestras decisiones. Pero en realidad, aspecto de nuestras elecciones de alimentos, pero en realidad, los hábitos y los patrones generales son mejores indicadores de salud en general.
Sí, existen investigaciones que nos muestran que ciertos alimentos mejoran nuestra salud y pueden ayudar a prevenir enfermedades, y elegir incorporar esos alimentos es un gran ejemplo de nutrición amable.
La idea de alejarse también puedes aplicarla para filtrar todos esos mensajes que nos llegan de los medios. Cuando escuches sobre una nueva tendencia de salud o un nuevo superalimento, ¿cómo podría eso mejorar tu relación con la comida y la salud? Pregúntate con curiosidad y ten consciencia de que una nutrición amable no quiere decir que tengas que probar todas las cosas nuevas o que se ponen de moda.
Dar un paso atrás también puede ayudarte a observar el patrón general de tu dieta. ¿Podrías añadir más alimentos de mayor densidad nutricional? ¿Cuándo te gustaría ser más flexible? ¿Hay momentos en los que te falta inspiración para preparar tus comidas o snacks? Para garantizar que estas opciones no provengan de un lugar de restricción o mentalidad de dieta, es importante que recuerdes que ningún alimento o comida va a echar a perder tu salud. Por esto todos los alimentos pueden incluirse en una dieta saludable.
- Apuesta por la variedad desde un lugar de autocuidado
Piensa en añadir, en lugar de eliminar.
Todos esos mensajes sobre alimentos negativos, alimentos malos, han hecho que veamos las verduras, frutas o incluso la fibra como sinónimo de dieta.
Cuando tomas tus decisiones alimentarias desde un lugar de autocuidado, es decir elijo esto porque quiero cuidarme, entonces es cuando pensarás que «Las verduras me proporcionan los nutrientes que mi cuerpo necesita» en lugar de utilizar un pensamiento de dieta de ‘Tengo que comer verduras con esta comida o no seré saludable.’
Cuando tu objetivo es cuidarte, tienes más flexibilidad para explorar nuevos alimentos y técnicas de cocina. Si nunca has tenido antojos o has deseado comer verduras, pero estás en el punto en el que sabes que todos los alimentos tienen cabida y están disponibles para ti, probar diferentes recetas y tipos de verduras y notar cómo se siente tu cuerpo es una excelente práctica de nutrición amable.
Prueba nuevos ingredientes, cambia de especias y prueba nuevas recetas. Un buen punto de partida es mirar lo que comes actualmente y ver si quieres incorporar más nutrientes a tu cuerpo.
- Tener una plan flexible de comidas y meriendas
Tener un planning de comidas y snacks puede ayudarte a que la semana sea más fácil y menos estresante, te ayuda a estar preparado.
Piensa en la estructura general de tus comidas, que incluyan hidratos, fibra, proteína y grasas.
También puede planear la compras de alimentos placenteros para tener en casa.
Si te es útil planificar con anticipación, puedes hacer una lista de los alimentos que te gustan en cada una de esas categorías y luego combinar para crear comidas creativas.
Cuando te falte inspiración, coge uno o dos de los ingredientes que tienes a mano y busca una receta que puedas preparar.
La palabra clave aquí es «planificación flexible», lo que significa que no todas las comidas tendrán cada uno de estos componentes y no pasa nada, está bien así. No necesitas preparar comidas super específicas y empaquetarlas en tuppers idénticos, pero ¡tener la estructura general de cómo preparar una comida que te satisfaga y te llene es parte del proceso! En el programa Transforma tu relación con la comida, vemos más detenidamente como podemos planificar nuestras comidas de una forma más flexible y placentera. De hecho uno de los bonos estrella del programa es la práctica del Batch Cooking Intuitivo.
Es hora de dejar atrás las señales externas de tamaños de las porciones, gramos, calorías etc que te indicaban que era «suficiente» comida y pasar a escuchar tus ,señales de hambre, saciedad y plenitud. Seguro que te van a sorprender.
Comer suficiente también significa utilizar tu cerebro, además de tu intuición. Puede haber momentos en el que el estrés, la falta de sueño o el no sentirse bien alteren tu señales de hambre. Aquí es donde podemos utilizar nuestro cerebro.
Si tienes un día lleno de reuniones y sabes que no podrás parar a comer. O si por nervios no nostas esa señal de hambre física. Tu cerebro sabe que tu cuerpo funciona mejor cuando tiene comida y snacks de forma regular. Así que en este caso, puedes prepararte algo para comer de forma rápida pues sabes que tu día va a ser movidito y evitar un hambre voraz más tarde.
Hacer dieta crea una sensación de escasez que contribuye a que te sientas fuera de control con respecto a ciertos alimentos. «Si mantengo el helado en la casa, me lo comeré todo». En cambio, permitiéndote tener [inserta cualquier comida que no compras por esta razón aquí] en tu casa, creas abundancia que ayuda a tu cuerpo a confiar en que ese alimento estará disponible, y a confiar en que tu cuerpo te dirá cuándo está satisfecho.
- No es solo comer kale, y no es solo comer galletas
Una de las ideas erróneas más grandes sobre la nutrición intuitiva es que se trata de comer todo lo que quieras todo el tiempo.
Si bien es cierto que la alimentación intuitiva te ayuda a comer alimentos que disfrutas y a perder la culpa o la vergüenza por ello, va un poco más allá.
En primer lugar, por más atractivo que parezca tener una dieta exclusiva de galletas, de chocolate o de helado, no es realista ni tan dulce como parece. Las galletas [o cualquiera que sea tu comida favorita] son deliciosas, pero la idea de que serán todo lo que comes se hace mucho más atractiva porque nos han enseñado que son algo que solo podemos tener de vez en cuando, que son limitadas. Dado que tenemos este sentimiento de juicio en torno a ellas, hace que la idea de que sean un elemento básico de nuestra dieta sea aún más atractiva y nos rebelemos y juega con la idea de alimentos «buenos» y «malos».
Siendo realistas, ¿cómo crees que te sentirías después de comer solo [inserta el postre favorito aquí, o cualquier comida] todo el día, todos los días? Eventualmente, querrías algo más y ese algo probablemente no sería un postre diferente.
Naturalmente deseamos variedad y sí, incluso puedes desear verduras. La nutrición intuitiva elimina esa escasez para que podamos ver que todos los alimentos están disponibles, sin ningún apego moral a ellos y tomar decisiones nutricionales para nutrirnos y satisfacernos.
Un buen punto de partida es pensar qué alimentos te gustan y qué alimentos te parecen buenos. Pregúntate: «¿Qué es lo que me apetece?» y «¿Qué es lo que me atrae ahora?»
No existe el error ni la perfección en la nutrición intuitiva. Si no que es un proceso.
A diferencia de las dietas donde hay pautas estrictas en la que lo haces bueno lo haces mal. La nutrición intuitiva es más flexible. Así que date la flexibilidad de aprender y crecer sin juzgar mientras adoptas una nutrición amable.
Elige comer una ensalada en lugar de una hamburguesa porque no has comido muchas verduras recientemente y sabes que te sientes bien cuando las comes.
Elegir una hamburguesa en lugar de una ensalada porque es lo que te apetece también es una opción válida.
Lo mismo ocurre con todos los alimentos. Elegir comer (o no comer) un alimento desde un lugar que honre tu salud y tus preferencias de sabor, sin culpa, representa el crecimiento de tu relación con la comida, el que sabes qué alimentos te hacen sentir bien y cómo puedes incorporar esas ideas, de forma permanente en tu vida. Ahí es cuando hacer las paces con la comida, la nutrición amable y la alimentación intuitiva están en pleno apogeo.
Todos los demás principios de la alimentación intuitiva se siguen aplicando. Por lo tanto, incluso cuando estés pensando en añadir variedad con alimentos más densos nutricionalmente, la nutrición amable además te da lugar a que disfrutes de los alimentos, respetes tu cuerpo y honres tu salud, sin restringirte u obsesionarte.
Algunas preguntas que puedes hacerte cuando quieras incorporar una nutrición amable:
- ¿Cuál es mi «por qué»? ¿Realmente me gusta esta comida? ¿Tengo algún sentimiento de culpa o mentalidad de dieta en torno a esta elección? ¿O mi conocimiento sobre nutrición me está guiando sin sacrificar mi placer?
- ¿Me estoy presionando para ser un comedor «perfecto»?
- ¿Esta elección proviene de un lugar de autocuidado o autocontrol?
¿Estás interesado en aprender más sobre la nutrición intuitiva?
Ayudo a que mujeres que están frustradas con su dieta, cambien su relación con la comida y digan adiós a las dietas de una vez por todas. Puedes obtener más información sobre mi programa Transforma tu relación con la comida, para ver cómo puedes encontrar el equilibrio y desarrollar hábitos de estilo de vida a largo plazo, sin necesidad de dietas.