Cómo la práctica de la gratitud puede mejorar tu salud

Seguro que has escuchado anteriormente que tenemos que ser más agradecidos. E incluso que has leído u oído que practicar gratitud es una herramienta efectiva para vivir una vida más saludable y más feliz. Y no solo dicho por filósofos, o budistas, si no también por científicos.

El simple hecho de centrarte en lo que tienes, en vez de en lo que no tienes, ya es un gran paso y ayuda a mejorar tu bienestar mental y también físico.

practicar gratitud

¿Qué es gratitud exactamente?

Según Robert Emmons, científico experto en el tema, definió gratitud como:

  1. Una afirmación de bondad, generosidad, amabilidad que hemos recibido a través de regalos o beneficios. Sin querer decir que la vida sea perfecta con estos dones, las quejas y molestias también existen y no se ignoran.
  2. es además averiguar de dónde viene la bondad. Al reconocer la fuente, ya que está sea de nosotros mismos o de terceros, mostramos una humilde dependencia hacia los demás.

En palabras de Emmons, «Reconocemos que otras personas, o incluso poderes superiores, si tienes una mentalidad espiritual, nos dieron muchos dones, grandes y pequeños, para ayudarnos a lograr la bondad en nuestras vidas».

gratitud

Beneficios de practicar gratitud

Estudios sobre miles de personas han demostrado que la practicar gratitud de forma habitual, tiene montones de beneficios para la salud tanto física, como mental o social.

Aquellas personas que demuestran y sienten gratitud:

  • tienen un sistema inmune más fuerte
  • tienen una tensión arterial más baja
  • disfrutan de una mejor calidad de sueño
  • tienen más energía
  • son más positivos y disfrutan más
  • son más sociables

La gratitud además te ayuda a vivir en el momento presente, lo cual es esencial para vivir la vida que quieres vivir, para ser consciente de tu estado, de tus necesidades, para dejar de comer de forma automática y compulsiva.

Las cosas habituales se vuelven extraordinarias cuando decides estar presente con ellas.

la práctica de la gratitud

Cuanto más presentes estamos, más aprendemos a apreciar las pequeñas cosas. No es lo mismo tomarte el café de la mañana perdido en tu lista de cosas por hacer, que estando presente con el aroma del café, su sabor, los sentimientos que este despierta en ti…

Simplemente probando y mentalmente estando ahí, y no en otro lugar, serás capaz de apreciar más, de ser más consciente y mostrar gratitud te será más sencillo.

¿Cómo practicar gratitud?

Como cualquier nuevo hábito que queremos implementar, al principio hay que hacerlo de forma muy intencional. Casi incluso que planeada, con alarmas que nos recuerden que tenemos que hacerlo. Pero ya verás como en cuanto comiences a practicar la gratitud, notarás un cambio en tu mentalidad que te permitirá alejarte del estrés del día a día.

Puedes comenzar ahora mismo, sin complicarte. De forma rápida y sencilla, simplemente escribiendo un mensaje o diciéndole a la persona que tienes cerca las cosas por las que estás agradecido.

practicar gratitud

Si quieres crear una práctica «más formal» de gratitud, puedes comenzar a través de la escritura. Un estudio demostró que aquellos que escriben de forma deliberada notas de agradecimiento y gratitud consiguen maximizar los beneficios y hacer que el sentimiento de felicidad dure incluso un mes.

Si no sabes muy bien qué escribir, comienza con un diario-guía con indicaciones que te ayuden a determinar lo que te aporta alegría, placer y disfrute al comienzo de cada mañana, con objetivos para el día y afirmaciones.

Antes de irte a dormir, también es buen momento para expresar esa gratitud. Repasa rápidamente tu día y fíjate en las cosas buenas y maravillosas que te han pasado. E incluso cómo podrías haberlas hecho mejor.

Si quieres ir un poco más allá, o si eres de los que le gusta escribir puedes optar por un diario en blanco. Es decir un cuaderno bonito que te motive a escribir por ti mismo lo que has experimentado durante el día. Es también un bonito lugar donde plasmar tus pensamientos y esos mantras que te ayudan, te animaron y te motivan a seguir en ese camino hacia una mejor salud.

Otra forma de practicar gratitud es a través de la meditación. Puede ser guiada o hacerla tu por tu cuenta. Aquí algunos tipos:

  • busca un sitio en el que estés tranquilo y no te molesten.
  • cierra los ojos, respira profundamente, siente como el aire entra y sale de tu nariz. Siente tu cuerpo conectarse con el suelo.
  • fija una intención para el día de hoy «¿qué quieres sentir hoy? ¿qué cualidad quieres practicar hoy?»
  • Observa por qué estas agradecido hoy.

Esta semana se celebra Acción de Gracias en EEUU, una celebración a la que me uní hace ya 8 años gracias a unas amigas a las que tengo tanto que agradecer!! Desde aquí te animo a que esta semana te propongas a cultivar la gratitud de una forma más intencionada y especial. Pásate por mi cuenta de IG, inspírate y comparte por qué estás agradecida o incluso nomina a aquellos a los que tienes tanto que agradecer.

Y si quieres aventurarte en esto de Thanksgiving, pincha en este enlace e inspírate.

Olvídate de la báscula de una vez por todas

¿Estás estancada en una relación tóxica con la báscula? Pesarte a menudo da lugar a una relación poco saludable con la comida y tu cuerpo, crea estrés y francamente, no nos da muchos datos relevantes. Aprende porqué deberías olvidarte de la báscula y algunos consejos para dejar de pesarte de forma obsesiva. Recuerda, ¡eres mucho más que un número!

La mayoría de las clientas con las que trabajo, tienen como rutina subirse a la báscula de forma regular. De hecho tienen una relación bastante intensa con ella.

¿Sientes que dependiendo del número que muestre la báscula, tu día será bueno o malo? ¿Ese número que te muestra, determinará qué comerás el resto del día? ¿el tipo de ejercicio que harás?

Independientemente de como interpretes ese número, bueno o malo, a largo plazo, pesarte afectará de forma negativa, la forma en que te cuidas, en que te tratas y no digamos sobre los sentimientos de baja autoestima que genera.

¿Por qué te subes a la báscula?

Lo primero que tenemos que saber es ¿por qué te pesas? ¿qué estás buscando cuando te subes a la báscula?

Normalmente, pesarte es una forma de chequear, controlar tu cuerpo, una forma de aliviar la ansiedad que sientes por la preocupación que tienes por tu peso corporal o la talla que usas, y es algo que utilizas para controlarlo.

Si te sientes culpable por comer o por no haber hecho ejercicio, puede que quieras comprobar con la báscula, cómo de «mala» has sido y cuanto necesitas compensar. O si sientes que has sido buena, puede que vayas a tu amiga la báscula esperando, buscando una validación.

A menudo, la báscula se siente como algo que te ayuda a tener en control tu alimentación y tu ejercicio, y que sin ella estarías fuera de control.

¿Por qué deberías dejar de pesarte?

He visto a muchos pacientes tirar la toalla, o abandonar sus nuevo hábitos saludables porque la báscula no les daba el número que ellos esperaban. A menudo, la báscula flucturá de forma inexplicable de una semana a otra, de un día a otro, independientemente de nuestro comportamiento, debilitando así la idea de que el peso es una simple formula de quema de calorías y calorías ingeridas. La mayoría de las personas que pierden peso, después de un tiempo lo ganan de nuevo o incluso más.

Pero lo peor de todo, es que he visto como pesarse es un acto deshumanizador, estresante y que reduce el valor de la gente a un número.

Aquí unas cuantas razones más por las que deberías dejar de pesarte:

La báscula no es muy precisa

El número que ves en la báscula no refleja la constitución de la persona, son kilos, pero no sabemos de qué, bueno sí, de una mezcla de huesos, piel, grasa, órganos, líquidos internos… Por lo que no nos dice mucho.

Además ese número se ve afectado por bastantes variables que están fuera de nuestro control. Hidratación es una de ellas. ¿Sabías que dos vasos de agua pesan medio kilo? Incluso si te pesas por la mañana después de ir al baño, tu hidratación variará de un día a otro y especialmente dependiendo del momento del mes en el que te encuentres, por ejemplo niveles altos de estrógenos que preceden a la menstruación causan retención de líquidos, una ingesta de sodio también, el sudor, la temperatura corporal y la actividad de días previos…

Las heces, otra cosa a tener en cuenta! Incluso si vas regularmente al baño, tu intestino sigue albergando cierta cantidad de deshechos, que fluctúa de un día para otro.

La gravedad y el momento del día también tienen un efecto en la báscula.

La báscula puede desencadenar trastornos alimenticios

Ya sea de forma consciente o no, el número en la báscula puede impactar mucho tu forma de comer. Es prácticamente imposible mirar al número de una forma neutral, o es bueno o es malo, y ese número en la báscula puede fijar la actitud que tendrás el resto del día.

Un número «malo» causará vergüenza, ansiedad y a menudo que te des un atracón o comas en exceso o te restrinjas (cosa que desencadenará un atracón o que comas de una forma descontrolada).

Incluso un «buen» número puede tener efectos negativos, refuerzan las restricciones poco saludables o hace que comas más porque sientes que te lo has ganado.

El peso no es indicador de salud

La báscula no es tu médico, y tu peso no puede diagnosticar de forma precisa tu estado de salud.

Aunque nos hayan enseñado que un peso alto es poco saludable, la correlación no implica la causa, y hay muchos factores que influyen en nuestra salud como pueden ser el estrés, el ejercicio físico, los hábitos alimenticios, socioeconómicos, el acceso a la sanidad…

La salud se determina por una mezcla de compotamientos, genética y de tu entorno, no un número en la báscula.

Hay mucha gente delgada que no está sana y muchos con cuerpos grandes que son perfectamente saludables.

Si te pesas por salud, entonces mejor céntrate en comportamientos, no en el número de la báscula. Incluso si tienes un cuerpo grande y estás preocupado por tu salud, es mejor que te centres en comportamientos que promuevan la salud y no la pérdida de peso.

Es una barrera para comer de forma intuitiva

La báscula es una señal externa y una barrera para conectar con tus señales internas de hambre y saciedad, para saber cómo te hace sentir la comida y tus gustos. Centrarte en la báscula hará que dudes de tus señales internas, las cuales son las señales más precisas que tu cuerpo realmente necesita.

¿Cómo dejar de pesarte de forma obsesiva?

Abandonar la báscula puede dar miedo, como salir de una relación tóxica que sabes que no te hace bien, pero en la que el futuro parece incierto.

En mi experiencia, el mayor miedo es que se piensa «si abandono la báscula, me descontrolaré con la comida». Recuerda, aunque la báscula pueda darte una sensación de seguridad, es más probable que contribuya a que te sientas descontrolada con la comida que a ayudarte a sentirte bien con tu alimentación.

Aquí te dejo algunas ideas para que abandones la báscula:

Rompe la báscula

Simplemente deshazte de ella. Y por qué no hacer toda una ceremonia en la que la descuartices con una buena maza. Puedes incluso escribirle una carta de ruptura.

Esconde la báscula

Si romperla o deshacerte de ella te causa ansiedad, intenta ponerla en algún lugar donde no puedas verla, o en un lugar donde acceder a ella te resulte complicado. Así seguramente reducirás el desencadenante de verla cada mañana en el baño y querer subirte.

Úsala como diario

Pon un diario en la parte superior de la báscula, así cuando sientas la necesidad de pesarte, te recordará de reflexionar. Escribe sobre lo que buscas al pesarte o haz una lista de las cosas positivas-negativas de pesarte. Esto puede ayudarte a no pesarte de forma impulsiva y a comprender mejor los factores desencadenantes de los pensamientos negativos.

Pide apoyo

Separarte de la báscula es algo difícil. Si puedes, te animo a que acudas a un terapeuta o dietista que siga la filosofía Salud en todas las tallas. Yo trabajo con clientes de forma virtual y estaría muy feliz de ayudarte con el tema.

Recuerda, la báscula no mide tu valía, ni tu salud, ni tus relaciones, ni tus logros. Simplemente mide tu relación con la gravedad en un preciso momento. Eres mucho más que un número.